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  • Queremos compartir contigo Lo que Necesitas Saber antes de Votar

    Queremos compartir contigo Lo que Necesitas Saber antes de Votar

    Los países hoy en día enfrentan muchos problemas; a veces, puede ser confuso escoger por qué candidato votar. De hecho, algunos se preguntan si deberían realmente votar. Por ello, hemos recopilado estos 4 consejos que puedes poner en práctica a la hora de ejercer tu derecho al voto.

    #1: La Relación entre el Tiempo de siembra y cosecha y tu voto

    Tal vez conozcas el significado de la siembra y la cosecha en la Biblia. Tal vez lo hayas entendido en relación con dar a tu iglesia local o al Cuerpo de Cristo en general. Pero, ¿sabías que tu voto también afecta la siembra y la cosecha?.

    Tus palabras, tus acciones y tus VOTOS son las semillas. Tu voto es una semilla que trae una cosecha directa a tu vida; cuando acudes a la Palabra de Dios y te es revelado un tema específico y fundamentas tu voto en este principio, hay una cosecha que viene a tu vida personal y a tu comunidad.

    De la misma manera, cuando te opones a Dios y a lo que Él ordena en Su Palabra, esta decisión también trae una cosecha personal a tu vida. Por esta razón ¡hoy te animamos a que plantes buenas semillas para tu vida personal, tu familia y tu comunidad al tomar la decisión correcta en estas elecciones!

    #2: La Unidad en la Iglesia

    ¿Cómo pueden los cristianos experimentar unidad en la iglesia? ¿Es posible la unidad en el Cuerpo de Cristo? Según Marcos 3:25, la unidad en la iglesia no solo es posible sino necesaria: “Y si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no puede subsistir”. La iglesia debe permanecer unida para lograr el cambio dentro de sus propias paredes, la comunidad, el gobierno y el mundo.

    La iglesia unida en oración en tiempos de elecciones, puede cambiar el rumbo de una nación, Debemos orar fervientemente porque hombres justos y temerosos de Dios sean elegidos en cargos públicos.

    #3: Equilibrio de poderes en Colombia

    En Colombia existe el equilibrio de poderes en el gobierno. En los Estados Unidos, los padres fundadores dividieron sabiamente el poder del gobierno tanto vertical como horizontalmente como una forma de proteger a sus ciudadanos de la tiranía. No olvidemos que el poder no estará concentrado en un solo individuo; el papel del congreso y el senado en el panorama político en lo próximos cuatro años es fundamental, por eso debemos orar por los hombres y mujeres temerosos de Dios que legislaran estos próximos años, para que ellos operen en la sabiduría divina de lo alto.

    #4: La Agenda Progresista Secular

    ¿Cuál es la agenda progresista secular y por qué el progresismo secular es un problema?

    En primer lugar, “secular”se refiere a todo lo que excluye a Dios.

    El movimiento progresista, o el Progresismo, siempre esta evolucionando, dejando a un lado los principios y valores tradicionales.

    Los progresistas no solamente excluyen a Dios, sino que además están probando nuevas tendencias todo el tiempo… quieren seguir “progresando” sin la ayuda de Dios.

    ¡Las elecciones presidenciales están cerca, y se necesitan desesperadamente tu voz a favor de los valores bíblicos! Presta atención al llamado de Dios para ser un buen mayordomo del gobierno que Él nos ha dado. Participa en el proceso de votación y vota por aquellos que defenderán los principios de la Palabra de Dios. No es opcional para nosotros, como cristianos. Si aún no lo has hecho, registra tu cédula  para votar lo antes posible y vota en las próximas elecciones en obediencia a Dios.

  • 5 Hábitos Simples para Incrementar tus Finanzas

    5 Hábitos Simples para Incrementar tus Finanzas

    ¿Parece que el mes es más largo que el sueldo? ¿Te preguntas cómo vas a ahorrar para la jubilación o saldar tus deudas?

    No permitas que tus circunstancias actuales tomen las decisiones. Es hora de recuperar tu poder con estos 5 hábitos simples para incrementar tus finanzas.

    Hábito 1: Revisa tu Presupuesto Actual

    ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que buscaste tarifas más bajas en tu seguro de automóvil, seguro de vivienda u otras facturas mensuales? Potencialmente, puedes ahorrar cientos de dólares cada mes si buscas las mejores tarifas en el contrato de tu teléfono celular, Internet o cualquier otro servicio mensual.

    Revisa tu presupuesto actual y descubre dónde puedes realizar cambios menores que no impactarán significativamente tu estilo de vida, pero que te permitirán ahorrar dinero. Luego, considera lo que puedes eliminar por completo. (Piensa en todos esos retiros automáticos que haces todos los meses).

    Finalmente, para aquellos gastos que no parecen tener una tarifa más baja disponible, ¡pregunta! A veces, todo lo que se necesita es pedir un descuento para recibir uno.

    Hábito 2: Cree por un Aumento de Salario

    ¿Has estado atrapado en la idea de que lo que ganas actualmente es tu límite?

    Las limitaciones del mundo nunca son limitaciones para Dios. Con su ayuda, puedes:

    • Saltar cualquier muro — Salmo 18:29 (cualquier cosa natural que se interponga en tu camino)

    • Ver ríos en el desierto — Isaías 43:19 (un camino donde parece no haber camino)

    • Pasar de esclavo a gobernante — Génesis 41: 37-44 ¡recibe una gran promoción!).

    Recuerda: Dios es AQUEL que te da el poder para hacer riquezas (Deuteronomio 8:18). Eso significa que un “no” del hombre nunca es la respuesta final.

    Si vas a creer por algo, ¡cree en grande! Dios no es el Dios de lo posible, es el Dios de lo imposible. Su voluntad es prosperar a sus hijos.

    Mientras tanto, conviértete en un empleado excepcional. Ve más allá de lo esperado y aumenta tu conocimiento y habilidades en tu tiempo libre. Esto es lo más importante que puedes hacer: Alabar y agradecer a Dios todos los días por tu trabajo y tus ingresos. ¡Dios no tiene la costumbre de promover a los que se quejan! La alabanza y la acción de gracias allana el camino para la promoción.

    Hábito 3: Diezma

    Todo esfuerzo por incrementar tus finanzas solo llegará tan lejos como tu obediencia a la Palabra de Dios. Dios quiere bendecirte ENORMEMENTE, pero el diezmo es la puerta de entrada. No hay ningún atajo. Para honrar al Dador de riquezas, no debes retener lo que es Suyo. ¡No luches contra eso! Cuando le das a Dios el 10%, el otro 90% será bendecido más allá de lo que puedas imaginar.

    Hábito 4: Empieza a Ahorrar

    Si estás esperando las circunstancias perfectas para comenzar a ahorrar, estarás esperando mucho tiempo. ¿Cuál es uno de los hábitos de los ricos? Primero se pagan a sí mismos. En otras palabras, después de diezmar, lo primero que debes hacer (antes de pagar las facturas) es poner un porcentaje en tu cuenta de ahorros. Luego, trabajas con lo que tienes. Si necesitas empezar poco a poco, hazlo. A partir de ahí, puedes ir subiendo la cifra.

    Puedes gastar lo que ganas o aumentar instantáneamente tu patrimonio neto si comienzas a ahorrar. Dios multiplicará tus esfuerzos, ¡pero debes darle algo con qué trabajar!

    Hábito 5: Habla del Cambio

    Piensa en tus palabras como el GPS de tu vida: no lo configuras en el lugar donde estas, ¡lo configuras hacia el lugar al que quieres ir! No mantengas el enfoque de tus palabras en la deuda, un ingreso más bajo de lo que te gustaría o facturas crecientes.

    En su lugar, concéntrate en el lugar al que quieres ir (libertad de deudas, aumento de sueldo y abundancia) y luego repite estas palabras. Confiesa: “Estoy libre de deudas en el nombre de Jesús. vivo en la BENDICIÓN. Te doy gracias, Señor, por el aumento. Te alabo por mi aumento “. Habla del cambio que quieres ver en tu vida. ¡Te sorprenderá lo rápido que llegará!

    Generar riqueza no es tan abrumador como parece. Tienes un GRAN Dios de tu lado. Cuando pongas en práctica estos cinco hábitos sencillos para aumentar tus finanzas, Dios alcanzará tu esfuerzo con Su toque sobrenatural. ¡Haz de este tu año del incremento financiero!.

     

  • Oración para Vivir en Absoluta Paz

    Oración para Vivir en Absoluta Paz

    Si hay algo que interrumpe tu día y lo hace más difícil, es la ausencia de paz, que puede ser causada por las malas noticias, las enfermedades, las interrupciones inesperadas en tu horario, y etc. Si no estamos en el estado de ánimo adecuado desde el principio del día, a Satanás le resultará más fácil robarnos nuestra paz.

    ¿Qué pasaría si supieras que ningún bache en el camino, ninguna interrupción de la vida podría robarte la paz de nuevo? ¿Qué pasaría si pudieras vivir en total paz sin importar lo que se te presente? Si esto te parece atractivo, hay una manera.

    Tu paz ya ha sido comprada. Pagada. Prevista. Eso significa que no vendrá e irá con tus circunstancias diarias; reside dentro de ti, permanentemente. Jesús cargó con el castigo de tu paz, para que tu mente pueda ser libre del tormento, la depresión, la ansiedad, el miedo y la preocupación. Si has tenido un ataque de nervios, si sientes opresión en tu mente, o incluso pensamientos suicidas, puedes ser libre ahora mismo.

    Cuando oras con fe, el poder de Dios vendrá sobre ti y te hará libre. La paz de Dios vendrá a tu mente y Satanás tendrá que irse. ¿Por qué? Porque la deuda para comprar tu paz ha sido pagada.

    Cuando oras con fe para vivir en paz total, el Espíritu de Dios vendrá sobre ti y lo hará de nuevo, Él volverá a crear, Rehacer, Sanar, y Reparar. Con tu fe haces que la fuerza del Dios todo poderoso entre en tu interior. Sea lo que sea que necesites, hoy es tu día para recibirlo, puedes tener paz sin importar cuáles sean tus circunstancias.

    Esta es una oración para vivir en paz total, que puedes orar con fe ahora mismo:

    Padre, en el Nombre de Jesús, te doy gracias porque el castigo de mi paz fue sobre Jesús en la cruz, y esa parte de la redención incluye el ser completamente libres del temor, la ansiedad y la preocupación. Recibo esto ahora mismo, en el Nombre de Jesús.

    Padre, nos has ordenado que no nos preocupemos, que no pensemos en nuestras circunstancias.  Hoy te pido fuerza sobrenatural en esta área, que me concedas una habilidad más allá de la que tengo naturalmente, para que pueda caminar y vivir en total paz todos los días, sin importar cuáles sean mis circunstancias.

    Cuando venga la tentación de preocuparme o tener miedo, ayúdame a resistir al enemigo para que huya de mí. ¡No me has dado un espíritu de temor sino de poder! ¡Me aferro a ese poder hoy en el nombre de Jesús! Declaro que soy libre del temor, libre de las preocupaciones, libre de la depresión y la ansiedad. Rechazo estas cosas en mi vida a partir de hoy y me opongo a ellas. En el nombre de Jesús, amén.

    Cuando oras con fe para vivir en paz total y te aferras a la paz por la que Jesús compró en la cruz, nunca volverás a ser el mismo. Puedes experimentar el tipo de paz que no tiene nada que ver con la ausencia de problemas: es vivir una vida en la que no falta nada, no se rompe nada. ¡Es una vida bien vivida!

    Escrituras: Isaías 53: 5; Mateo 6: 25-34; Filipenses 4: 6-7; 2 Timoteo 1: 7; Santiago 4: 7

    Confesión para Vivir en Absoluta Paz

    Gracias, Señor, por Tu paz que sobrepasa todo entendimiento. No importa a lo que me enfrente, no tengo que temer, porque Tú siempre estás conmigo. Filipenses 4: 6-7 dice: “No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo”.

    Debido a que Tu Palabra es verdad, sé que no tengo que preocuparme ni tener ansiedad por nada. Eso significa que todo en mi vida tiene que alinearse con lo que dice Tu Palabra. No me conmueve lo que veo, ¡porque confío en lo que dice Tu Palabra! Tu paz, que está más allá de mi entendimiento, está presente y es evidente en mi corazón y en mi mente, trabajando continuamente a favor mío.

  • 4 Formas de Producir el Fruto del Espíritu

    4 Formas de Producir el Fruto del Espíritu

    La Palabra de Dios describe el fruto del espíritu como “Amor, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza y dominio propio”. Luego continúa diciendo: “¡No hay ley contra estas cosas” (Gálatas 5: 22-23)

    Para muchos cristianos, estos nueve atributos, que parecen tan simples, son un ideal, una forma de vida que permanece fuera de su alcance. Quieren experimentar una vida llena del amor de Dios, Sus características y la dirección del Espíritu Santo, pero las heridas del pasado, los hábitos de toda la vida y las frustraciones diarias hacen que esto parezca imposible.

    Afortunadamente, Dios es el Dios de lo imposible.

    Como nos recordó el apóstol Pablo en Efesios 3:20 (RVA): “Y á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros”.

    Descansemos en eso un momento. Dios, nuestro Dios, puede obrar en cada uno de nosotros para lograr más de lo que podemos imaginar.

    ¿Cómo es eso posible?

    Al tomar —o poseer— el fruto del espíritu.

    Cuando tomamos el fruto del espíritu, lo sacamos de lo etéreo y lo llevamos a lo natural. Lo reclamamos y entendemos que tenemos derecho a tenerlo en nuestras vidas como hijos del Dios Altísimo. Es parte de nuestros derechos a través de Jesús. ¿Cómo hacemos esto? ¿Cómo tomamos el fruto del espíritu y disfrutamos de los efectos de desarrollar y vivir con ese fruto a diario? Exploremos cuatro formas de producir el fruto del espíritu.

    1. Ve a la Fuente del Fruto

    El fruto del espíritu proviene de una relación personal con Jesús. Sí, podemos intentar forzar el fruto del espíritu en nuestras vidas, pero hacerlo será una experiencia difícil. Lucharemos por mantener la paz, permanecer fieles, vivir con alegría, responder con amor y aún más. El proceso será simplemente una obra de la carne.

    Desarrollar el fruto del espíritu se convierte en un proceso natural cuando nos rendimos a Jesús. Al dedicar tiempo y desarrollar una relación con Él, apreciar cuánto nos ama y comprender quién es y quién quiere ser en nosotros, comenzamos a rendirnos completamente a Jesús. Ese proceso nos permite desarrollar una unidad con Él que resulta en la producción natural del fruto del espíritu.

    2. Elimina Cualquier Bloqueo

    Cuando permitimos que el Señor obre en nuestras vidas, las áreas de debilidad inevitablemente saldrán a la luz. El Señor nos recordará las áreas que necesitan Su sanidad: las ofensas que deben ser perdonadas, los hábitos que deben romperse y las instrucciones que debemos seguir. Es posible que ni siquiera entendamos la razón de lo que el Señor nos dice que lo hagamos, pero si lo obedecemos, los resultados cambiarán nuestra vida.

    Acepta el perdón. Es posible que tengamos todo el “derecho” a estar enojados por una ofensa pasada. Es muy posible que nos hicieran daño de maneras horribles. Pero Jesús quiere que vayamos más allá de las ofensas. Nos quiere libres. Él sabe lo que nos pasó. Él sabe cuánto nos hicieron daño, pero no nos pide que exijamos justicia. Nos pide que perdonemos  (Mateo 6: 14-15).

    La persona a la que perdonamos puede recibir o no nuestro perdón. Es posible que ni siquiera estén presentes o vivos para recibirlo. Sin embargo, todavía nos beneficiamos porque el perdón nos libera de la esclavitud del odio, el miedo, la ira y la tristeza. En su lugar, se desarrolla el fruto del espíritu en nosotros: amor, gozo, paz, paciencia, bondad y dominio propio.

    3. Pon tu Fruto en el Árbol

    La realidad es que el fruto de un árbol no es fruto hasta que cuelga de las ramas. Lo mismo ocurre con el fruto espiritual. No podemos pretender tener frutos en nuestras vidas hasta que estemos dispuestos a exhibirlos. No tenemos el fruto de la paciencia hasta que exhibimos el fruto de la paciencia. No tenemos el fruto de la fidelidad hasta que exhibimos el fruto de la fidelidad.

    Así como el fruto de un árbol comienza siendo pequeño y crece, el fruto del espíritu también debe crecer. Cuando desarrollamos una relación con Jesús y eliminamos los bloqueos, creamos un ambiente espiritual saludable que fomenta el crecimiento.

    Por ejemplo, como padres, naturalmente podemos tener una tendencia a enojarnos fácilmente cuando nuestros hijos desobedecen o responden de manera infantil, nuestra reacción instintiva puede ser arremeter verbalmente con ira. Pero a medida que desarrollamos nuestra relación con el Señor y caminamos en perdón con nuestros hijos y otros, comienza a crecer en nosotros un amor piadoso. Comenzamos a ver a nuestros hijos a través de los ojos de Jesús. Vemos su potencial, no sus fallas. ¿Seguiremos disciplinando y discipulando a nuestros hijos? Por supuesto. Pero la actitud y la atmósfera en la que les respondemos cambiará. El fruto del espíritu crecerá en nosotros y, con el tiempo, también en ellos.

    4. Entiendan que Todo se Trata de Jesús

    Tomar el fruto del espíritu debería ser el deseo de todo cristiano porque todo cristiano debería desear más de Jesús en su vida. Como deja en claro el libro de los Hechos: “Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como también algunos de vuestros poetas dijeron: Porque linaje de éste somos también” (Hechos 17:28 RVA).

    Como mencionamos anteriormente, podemos obligarnos a vivir con amor, alegría, paz, paciencia, bondad, bondad, fidelidad, gentileza y dominio propio, pero es probable que no podamos mantenerlos. Podemos obligarnos a ser pacientes, por ejemplo, pero ¿resultará eso en alegría o frustración? Lo más probable es que el resultado sea frustración y, muy posiblemente, hipertensión arterial y dolores de cabeza.

    Por eso es tan importante permitir que Jesús trabaje en nosotros. Su presencia en nuestras vidas se vuelve omnipresente. Su voluntad, Sus pensamientos, Sus modales se vuelven nuestros. No se trata de nosotros; se trata de Él. Se trata de Su obra en nosotros. Cuando necesitamos el fruto del espíritu, está ahí porque Jesús está ahí.

    Luego, cuando la gente dice: “Eres muy paciente (o amable, cariñoso, fiel o llena el espacio en blanco). ¿Cómo lo haces?” puedes responder honestamente, “No soy yo. Es Jesús en mí”.

  • ¿Qué nos Espera para el 2022?

    ¿Qué nos Espera para el 2022?

    El Señor está hablando….

    “En el 2022, sabrás qué hacer”.

    Así resume el hermano Copeland la palabra del Señor que recibió para el próximo año nuevo.

    La mayoría de nosotros podemos recordar la vida sin GPS (¡aunque seguro nos hace la vida más fácil!), ninguno de nosotros ha estado sin un mapa. Saber adónde vas y cómo llegar allí es la clave del éxito, no solo cuando estás en tu vehículo, sino más aún en la vida.

    La palabra completa del Señor al hermano Copeland para 2022 es:

    El 2022 será el Año de la

    Corrección, Dirección,

    Protección y Perfección

    en espíritu, alma y cuerpo,

    en las finanzas, las iglesias y el gobierno.

    En el 2022, ¡TODO te pertenece!

    En el 2022, ¡SABRÁS qué hacer!

    “Seguramente el Señor Dios no hará nada sin revelar Su secreto a Sus siervos los profetas.”

    Amós 3:7 (AMPC)

    A medida que analicemos lo que esto significa para ti individualmente y cómo puedes experimentar esta aceleración sobrenatural, encontrarás que la sabiduría de Dios, saber cómo buscarla y recibirla, es el centro de todo.

    ¿Qué nos depara el 2022? El Señor está hablando y esto es lo que puedes esperar.

    1. El 2022 es un Año de Corrección

    “El Señor corrige al que ama”. –Proverbios 3:12 (RVC)

    Cuando la nave espacial Apolo viajó a la luna, no fue tan simple como despegar y luego aterrizar perfectamente en el objetivo designado. ¡El astronauta Jim Irwin explicó que este viaje requería correcciones de rumbo cada 10 minutos! Incluso entonces, solo aterrizaron unos pocos pies dentro de la zona de aterrizaje de 500 millas. El viaje siguió siendo un éxito.

    Dios nos tiene a cada uno de nosotros en el camino hacia nuestros sueños y su propósito para nuestra vida. La llegada a este punto depende de las continuas correcciones de rumbo a lo largo del camino. Si nos quedamos dormidos al volante o obstinadamente apagamos nuestros oídos espirituales, estaremos dando vueltas alrededor de la luna de nuestros sueños por mucho más tiempo de lo que Dios pretendió (piensa en los 40 años en el desierto).

    La buena noticia es que Dios solo corrige a quienes ama. La corrección conduce a la dirección, que es para tu protección y perfección, en tu salud, familia, finanzas, carrera, negocios, ministerio y en cualquier otro lugar. Aquí está la clave: tienes que estar dispuesto a recibir corrección. No hay camino a la promoción sin él.

    El hermano Copeland lo dice así: “Si no se te puede enseñar, entonces no hay corrección. Si no hay corrección, entonces no hay dirección”.

    Si vas a algún lugar en tu auto donde nunca has estado, vas a encender tu GPS, ¡o al menos sacar un mapa! Nadie quiere perder el tiempo conduciendo en círculos. La corrección es tu GPS espiritual. Llegarás a donde quieres ir mucho más rápido cuando aceptes y respondas a la corrección del Espíritu Santo.

    ¿Cómo trae el Espíritu Santo corrección?

    De tres maneras: por Su Palabra, por Su Espíritu y por medio de otras personas.

    Algunos dicen: “Solo recibo corrección de Dios”, pero ese es un lugar peligroso para estar. Dios usa a otras personas y si son las vasijas que Él eligió para traerte la corrección, pero no estás sintonizado intencionalmente, te lo perderás. Es valioso escuchar la perspectiva externa de otras personas sabias y piadosas a quienes Dios ha puesto en tu vida.

    Ahora, no solo estás atento a la corrección que proviene de Dios, sino que hay sabiduría a tu alrededor. Encuéntrala y presta atención. Acércate a personas temerosas de Dios, que le buscan, y deja que su experiencia te hable.

    El Espíritu Santo está guiando todo el tiempo. No escucharlo a Él es el problema. Por eso, si estás atento a tu carne todo el tiempo, solo creerás lo que sientes o lo que ves. Eso le da a Satanás acceso a tu interior, porque todo lo que tiene que hacer es despertar un poco tus sentimientos y tú lo seguirás. Y en ese punto, Dios no puede pronunciar una palabra.

    La corrección, la dirección, la protección y la perfección provienen de poner la Palabra de Dios en primer lugar en tu vida. Cuando veas algo en la palabra, solo obedece.

    Llegar a tu destino comienza con escuchar y responder a las continuas correcciones de rumbo. ¡Ahí es cuando estarás preparado para escuchar la dirección divina del Señor para 2022!

    2. El 2022 es un Año de Dirección

    “…Él te mostrará cuál camino tomar”. –Proverbios 3: 6 (NTV)

    ¿Estás en una encrucijada en tu vida?

    ¿A dónde vas? ¿A qué te dedicas? ¿Qué trabajo deberías aceptar? ¿Es hora de terminar una temporada o comenzar una nueva?

    Todos enfrentamos momentos en los que tenemos la opción de ir en una dirección u otra. Las respuestas no siempre son tan simples, y si realmente queremos permanecer en el camino que Dios tiene para nosotros, debemos buscar la sabiduría de Dios. Una vez que hayas recibido Su corrección, estarás preparado para recibir Su dirección. Él te mostrará qué hacer, a dónde ir y con quién hablar. Él te ayudará a evitar estos errores comunes.

    • Moverte demasiado rápido. Al enemigo le gusta usar el tic-tac del reloj para presionar a los creyentes a que tomen decisiones apresuradas (y a menudo equivocadas). ¡No muerdas el anzuelo! El hermano Copeland te alienta a “nunca subestimar una demora” y el poder del momento adecuado, incluso si no es el momento que esperabas.

    • Tomar el camino equivocado. Proverbios 14:12 (ESV) dice: “Hay un camino que le parece correcto al hombre …” Si no has recibido respuesta de Dios, no te muevas. Sigue la nube y la columna de fuego. Ahí es donde estás a salvo.

    • Ser guiado por las emociones. Creyente, estás llamado a ser guiado por el Espíritu, no por tus emociones. Los sentimientos son pésimos consejeros. Antes de decidir moverte en una dirección u otra, asegúrate de que el miedo, la frustración, el dolor o la amargura no intervengan en tu decisión.

    • Seguir los caminos del mundo. Hay muchas personas ricas y exitosas en el mundo, y podrían decirte cómo llegaron a donde están. Hay muchas formas de hacerse rico, pero solo una que no agregará dolor. La sabiduría de Dios es la única forma de encontrar riqueza y éxito sin sacrificar todo lo demás.

    3. El 2022 es un Año de Protección

    “El que habita al abrigo del Altísimo …” –Salmo 91: 1 (RVC)

    Recibir corrección y dirección allana el camino a la protección. Si Dios no puede corregirte o dirigirte, tampoco puede protegerte. Para vivir en el refugio del Altísimo, debes estar completamente sometido a la corrección y dirección de Dios.

    Un niño que no escucha a un padre que le dice que no corra en la calle se expondrá a un peligro mucho mayor que uno que escucha y obedece. Piensa en lo que le sucedió a una mujer llena de fe que llamó a un ministerio para orar.

    La acababan de golpear en la cabeza y la habían asaltado en la calle. Ahora, ella estaba al otro lado de la línea, sollozando.

    “¿Cómo me pudo pasar esto a mi?” ella preguntó. “¡Declaro que el Salmo 91 me protege todos los días!”

    Quizás hayas sentido lo mismo. Has confesado un pasaje de las Escrituras y luego has visto los resultados opuestos y te has preguntado por qué.

    El hombre al otro lado de la línea era Keith Moore joven. No supo de inmediato la respuesta a su pregunta hasta que escuchó al Espíritu Santo avivarse. El Espíritu Santo le dijo a Keith que le preguntara por qué había estado donde estaba ese día.

    “Bueno, solo estaba haciendo algunos recados en esa parte de la ciudad. Tendría que haber consultado en mi espíritu acerca de ir a ese lugar, ese día”, recordó.

    La idea de que puedes ignorar la corrección y la dirección de Dios y simplemente confesar las Escrituras sobre tu vida es un grave paso en falso. Esta mujer estaba parada en una escritura mientras ignoraba la advertencia que Dios le dio: la dirección para su protección.

    Todo lo que Dios te instruya que hagas es para tu protección o para tu beneficio. No siempre tiene sentido para la mente natural, y no siempre es lo que queremos escuchar, pero si queremos estar seguros y crecer en BENDICIÓN, tendremos que ceder a Su dirección.

    4. El 2022 es un Año de Perfección

    “Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección”. –Colosenses 3:14 (RVA)

    Muchos cristianos han caído en la trampa de seguir el perfeccionismo. De alguna manera han llegado a creer que deben ser perfectos en todos los sentidos, que deben limpiar su vida antes de que Jesús los ame o los bendiga. Jesús nunca exigió la perfección, ni cuando estuvo en la tierra ni estando sentado a la diestra del Padre. Él nos ama. Punto. Nos ama tanto que dio su vida para que pudiéramos reunirnos con nuestro Padre celestial. Ese es un amor eterno y extravagante, ¡y es tuyo!

    La forma en que alcanzamos la perfección a la que se hace referencia en Colosenses 3:14 es amando a Dios y amando a los demás. 1 de Juan 4: 16-17 lo dice de esta manera:

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  • Por qué es Hora de Elegir una Fecha

    Por qué es Hora de Elegir una Fecha

    Has estado viendo las páginas del calendario pasar una tras otra.

    Y todavía no ha sucedido nada.

    Estás en pie. Declarando. Sembrando. Creyendo. ¿Qué más puedes hacer?

    El obispo Herbert Bailey compartió una palabra poderosa sobre cómo poner tu fe en acción. Si estás creyendo en Dios por algo, ¡aquí están las razones por la que es hora de elegir una fecha!

    1. Elegir una Fecha Despierta tu Fe

    “Hoy mismo el SEÑOR te entregará en mis manos”. –1 Samuel 17:46 (RVC)

    ¿Alguna vez has conocido a personas que están eternamente comprometidas? Les preguntas cuándo se van a casar y te dicen: “Bueno, todavía no hemos fijado una fecha”. ¡No son serios! Si lo dicen en serio, eligen una fecha. Algo sucede cuando eliges una fecha.

    Elegir una fecha significa que hablas en serio. Eso es lo que hizo David cuando se enfrentó a Goliat. Escogió una fecha cuando dijo: “Hoy el SEÑOR te entregará en mi mano”. Lo dijo por fe. ¿Y que pasó? ¡David obtuvo la manifestación de su confesión en la fecha en que dijo que sucedería!

    Elegir una fecha despierta tu fe. Te lleva a actuar, esperar y recibir.

    Piensa en el 4 de julio. Celebramos ese día, pero esa no es la fecha en que Estados Unidos realmente adquirió la independencia. Ese fue el día en el que los Padres Fundadores declararon la independencia. Escogieron una fecha. La manifestación vino más tarde. Al declarar una fecha pones en movimiento tu fe para recibir.

    Si crees en algo que parece prolongarse sin una línea de tiempo adjunta, debes trazar una línea en la arena. Necesitas poner tu pie firme y elegir una fecha de acuerdo a tu fe. Ahora, no estamos hablando de suponer. El obispo Bailey dice: “El suponer se adelanta a Dios, el miedo se queda atrás de Dios, pero la fe se mueve con Dios”.

    Cuando eliges una fecha, incluyes a Dios en tus planes. Elige una fecha guiado por el espíritu de Dios. Proverbios 19:21 (NBV) dice: “El hombre puede hacer muchos planes, pero la decisión final es del Señor”.

    Cuando eliges una fecha, estás haciendo una declaración de fe como lo hizo David con respecto a Goliat cuando dijo: “¡Este día!”.  Job 22:28 (RVA) nos dice que podemos hacer eso: “Decidirás algo, y se te realizará; la luz resplandecerá sobre tus caminos”. Cuando declaras algo, elige una fecha, por fe, el cielo te respaldará. Jesús lo dijo de esta manera: “Todo lo que ates en la tierra, será atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, será desatado en el cielo” (Mateo 18:18, NVI).

    El elegir una fecha te empodera, te muestra un punto de partida hacia el cual puedes apuntar tu fe. Elegir una fecha te prepara para mantenerte en fe en el camino.

    2. Elegir una Fecha Determina tu Comportamiento

    “Eliseo contesto… ´Mañana a estas horas”. –2 Reyes 7:1 (NVI)

    Cuando recibes una factura por correo con una fecha de vencimiento, o peor aún, una fecha en la que cortarán el servicio si no se paga, ¡te incitará a actuar más rápido que si la factura no tuviera fecha límite!

    Eso es lo que hace por ti elegir una fecha en tu vida de fe: determina tu comportamiento y te da un impulso saludable para actuar de acuerdo a la Palabra. Es hora de que elijas una fecha para las cosas en las que estás creyendo.

    Elije la fecha, repítela, creela y recibela. Ya hablamos sobre cómo David eligió una fecha para que terminaran las burlas y el terror de Goliat, pero Moisés también eligió una fecha. En Éxodo 14:13, los israelitas tenían el ejército enemigo detrás de ellos y el Mar Rojo en frente. Moisés respondió diciendo: “No tengan miedo. Manténganse firmes, y vean la salvación que el Señor llevará hoy a cabo a favor de ustedes”.

    Cuando elijas una fecha, dirás la fecha y esta será tu confesión, “Dios nos va a librar hoy. Dios va a derrotar a nuestro enemigo HOY ”. Entonces, únete a tu confesión. No la cambies; no te debilites; no empieces a poner excusas al respecto. ¡Cíñete a tu confesión!

    Eliseo también eligió una fecha. Dijo: “Mañana a esta hora” toda la economía va a cambiar (2 Reyes 7: 1, NVI), dentro de 24 horas. ¿Sabías que toda tu situación puede cambiar en 24 horas? ¡Es hora de tener una fe extravagante para creer en Dios por cosas que el ojo no ha visto y oído no ha oído!

    3. Elegir una Fecha te da Estrategia

    “La batalla no es de ustedes, sino mía [Dios]”.  –2 Crónicas 20:15 (NVI)

    Para cada guerra, hay una estrategia. Para las necesidades financieras, existe una estrategia. Para cada enfermedad, existe una estrategia.

    Elegir una fecha te dará esa estrategia. Mientras intentas resolverlo, Dios ya lo resolvió. Pero cuando eliges una fecha en unidad con el Espíritu Santo, le estás dando un lugar en tu situación a cambio de intentar hacerlo todo por tu cuenta.

    Eso es lo que hizo Josafat en 2 Crónicas 20 cuando un gran ejército venía contra él. Buscó al Señor y Dios le dio una estrategia para la victoria. Dios nos dará una estrategia de pasos para hacer que no siempre tienen sentido para el mundo.

    Tal vez parezca que todo y todos están en tu contra. Dios ya tiene una estrategia en mente. Y la mejor parte es que no necesitarás pelear esta batalla. Dios luchará por ti. Deja de mirar quién está en tu contra y ve la salvación del Señor.

    Cuando Jesús quiso alimentar a los 5.000, los discípulos no sabían dónde iban a conseguir suficiente comida. Sin embargo, Jesús ya tenía un plan. Tenía una estrategia.

    Dios ya tiene un plan para tu liberación. Dios ya tiene un plan para revertir tu necesidad o traerte abundancia de salud. Dios ya tiene un plan para tu matrimonio y para tus hijos.

    ¡Perseverando en tu comunión con Dios es cómo encuentras la estrategia, y elegir una fecha te motiva a seguir luchando por tus sueños!

    4. Elegir una Fecha Eleva tu Fe

    “Dentro de un año volveré a verte —dijo uno de ellos—, y para entonces tu esposa Sara tendrá un hijo” – Génesis 18:10 (NVI)

    Dios eligió la fecha para que Abraham y Sara tuvieran un bebé, pero tenían que tener fe. Abraham y Sara sabían esto: ¡elegir una fecha eleva tu fe!

    Dios es un Dios que guarda el pacto. Tenemos que elevar continuamente nuestra fe para recibir todo lo que Él ha prometido. A lo largo de la Biblia, y en la vida de los creyentes, hemos visto fechas que incluyen palabras tales como; “hoy”, “veinticuatro horas”, “a finales de este año” y “para esta época del año que viene”.

    ¿Te atreverás a creer que el año que viene a esta hora estarás libre de deudas? ¿Te atreverás a creer que a estas alturas el año que viene serás dueño de una casa?

    Dios recuerda lo que dijo. Él recuerda su pacto y hará lo que ha prometido.

    ¿Seguirás teniendo fe o te habrás rendido y utilizarás una tarjeta de crédito? ¿Tendrás fe o te habrás rendido y habrás renunciado a tu sueño?

    Nunca es demasiado tarde. Cuando el hombre dice que no, Dios todavía puede decir que sí. Él todavía está en el negocio de bendecir a los que ama. Elegir una fecha lleva tu fe a un nivel superior.

    Confiesa: “¡Todavía le creo a Dios!”

    Si las cosas no han salido como pensabas, grita: “¡Dios, todavía te creo!”

    Dios establece tiempos fijos, no solo temporadas, sino fechas específicas. Escogió una fecha para el nacimiento de Jesús. “Cuando llegó el tiempo establecido por Dios…” (Gálatas 4: 4). El Señor también estableció un tiempo en el que traería una plaga sobre los egipcios. “El SEÑOR fijó un tiempo, diciendo:“ Mañana el SEÑOR hará esto ”(Éxodo 9: 5).

    Es hora de que digas: “¡El Señor hará esto!”

    Es hora de elegir una fecha para lo que has estado creyendo. Si has estado esperando por mucho tiempo sin obtener respuesta, siendo objeto de burlas por parte de la oposición, ¿qué tienes que perder al elegir una fecha? ¡Elige una fecha con Dios y ten gozo mientras el trabaja a tu favor!.

  • El Mejor Regalo

    El Mejor Regalo

    por Kenneth Copeland

    ¡Feliz Navidad!

    La Navidad a menudo brinda oportunidades maravillosas para compartir tu fe con aquellos que piensan que la Navidad se trata solo de Papá Noel y regalos. Entre fiestas, funciones escolares con tus hijos y reuniones familiares, lo más probable es que estés rodeado de personas que no conocen al SEÑOR.

    Como creyentes, estamos llamados a ser una luz para los demás y a estar siempre listos para compartir el regalo más grande que alguien pueda recibir: el regalo de la salvación. La idea de compartir tu fe puede provocarte escalofríos. Y en algunos casos, puedes ver a un grupo particular de personas como una causa perdida porque están “demasiado lejos” o incluso son hostiles hacia el cristianismo.

    El SEÑOR nunca descarta a nadie, y nosotros tampoco deberíamos hacerlo. Podemos ser personas que Él usará para revelarles Su amor.

    Eso me recuerda una historia.

    En los primeros años de nuestro ministerio, Gloria y yo estábamos hablando con alguien y ellos mencionaban cierta ciudad y decían: “Ese es el peor lugar del mundo para predicar. Están tan espiritualmente muertos que nadie puede tener un avivamiento allí “.

    Gloria siempre supo cuál iba a ser mi respuesta. Antes de que pudiera abrir la boca, ella decía: “Bueno, ya sé a dónde vamos”.

    Si decían que era el peor lugar para predicar, ¡estaba decidido a predicar allí!

    Sigo siendo así. Me acordé de ello recientemente cuando les conté a algunas personas sobre la primera vez que prediqué en Las Vegas. Casi podía escuchar lo que estaban pensando.

    ¿La Ciudad del pecado? ¿Tuviste reuniones en la ciudad del pecado?

    Sí, lo hice, ¡porque ahí es donde estaban los pecadores!

    No tuve las reuniones en una iglesia. Aunque en estos días predico en iglesias allí, en ese entonces mi lugar era El Hotel Sierra y Casino. Elegí ese lugar debido a una llamada telefónica que recibí de mi amigo Wayne Cochran. Ahora es un predicador, pero una vez fue una gran estrella del rock ‘n’ roll.

    Durante años, Wayne tuvo el espectáculo de mayor duración en Las Vegas y prácticamente vivía en El Hotel Sierra. Después de que Dios se apoderó de él y cambió su vida, llevó al dueño del hotel al SEÑOR.

    “Wayne, ahora que soy un creyente, quiero hacer algo por Dios”, dijo el dueño del hotel convertido. “¡Pero estoy atrapado en este hotel! ¿Cree que el hermano Copeland vendría a predicar una reunión aquí?

    Wayne le dijo que estaba seguro de que yo lo haría y, por supuesto, tenía razón. Me emocionó la idea de predicar el evangelio en un casino. La única razón por la que estoy en la tierra es para llevar las buenas nuevas acerca de Jesús a las personas que las necesitan. Llevar Su luz a los lugares más oscuros es para lo que nací de nuevo.

    Si eres un creyente, ¡lo mismo es cierto para ti!

    Eres Llamado

    Dios no te salvó y luego te dejó en este planeta plagado de pecados solo para que pudieras sentarte y quejarte de lo espiritualmente oscuro que es. Él (Dios) no te salvó para que pudieras sentarte aquí esperando el Rapto y deseando que todos los pecadores te dejaran en paz.

    No, tú, yo y todos los demás creyentes hemos sido llamados, equipados y enviados por Dios a este mundo con un propósito específico, y en Filipenses 2:15-16, el apóstol Pablo nos dijo cuál es ese propósito: hacer brillar la luz de Jesús en un mundo oscuro.

    “¡Pero hermano Copeland, no comprende el tipo de oscuridad que tengo que soportar!” podrías decir. “Cuando voy a trabajar todos los días, estoy rodeada de personas que maldicen, se comportan mal y se burlan de mí por ser cristiano. Es demasiado para mí”.

    No, no lo es. Tienes el mismo Espíritu Santo viviendo en ti que el apóstol Pablo tenía viviendo en él, y Pablo no solo manejó situaciones más oscuras de las que puedes imaginar, sino que las superó.

    En el Campo de Batalla

    Cuando el apóstol Pablo escribió el libro de Filipenses, fue encerrado en prisión y rodeado por la maldad en su peor momento. Algunos creyentes se preguntan por qué Pablo tuvo que pasar por momentos tan difíciles.

    La respuesta es simple: Jesús le pidió que lo hiciera.

    Le mostró a Pablo, antes de que entrara al ministerio, las cosas que sufriría por Jesús, y Pablo estuvo de acuerdo. (Véase Hechos 9:16.) Sabía que no solo estaría en los servicios de la iglesia, sino en lugares de profunda oscuridad, absolutamente inmersos en el pecado.

    Distribuidores de Blackjack Nacidos de Nuevo

    “Pero hermano Copeland”, alguien podría decir, “a veces simplemente no me siento tan bien compartiendo de la luz de Jesús. Incluso si lo hiciera, no sé adónde querría Dios que fuera y qué querría que hiciera “.

    Entonces deja de concentrarte en tus sentimientos. En cambio, concéntrate en Jesús que vino, derramó Su sangre y puso Su propia luz en tu interior. Pídele que te revele Su plan.

    Si Su voluntad es un misterio para ti, puedes orar al respecto en otras lenguas y confiar en que Él te lo revelará.

    ¡Así es como terminé predicando el evangelio en el Sierra Hotel and Casino hace tantos años en una ciudad que es absolutamente famosa por el pecado!

    Por supuesto, resultó que muchos otros creyentes habían llegado antes que yo. De hecho, me habían adelantado. Uno de ellos apareció justo antes de que comenzara la reunión, cuando estaba a punto de salir a predicar.

    Asomó la cabeza a través de la cortina detrás de la plataforma donde yo estaba parado y dijo: “¡Hermano Copeland! Soy receptor de apuestas de blackjack, y estoy trabajando en la sala esta noche, así que no puedo estar en la reunión, ¡pero solo quiero que sepas que muchos de nosotros aquí estaremos orando por ti! “

    Probablemente parecí un poco sorprendido. “¿De verdad?” Yo dije.

    “¡Oh sí! Muchos de los que trabajamos aquí hemos nacido de nuevo. Somos testigos y ganamos personas para Jesús todo el tiempo. Aquellos de nosotros que no estemos trabajando estaremos en la reunión de esta noche. El resto de nosotros lo apoyaremos en oración “.

    ¡Tuve que reír! Aquí pensé que iba a entrar allí para abrir nuevos caminos, y Dios ya había invadido el lugar. Ya tenía gente posicionada allí. ¡Esas reuniones resultaron ser algunas de las mejores que hemos tenido!

    El poder de la obediencia

    Un día, entre reuniones, estaba caminando por el hotel y el SEÑOR llamó mi atención sobre una pareja en particular, un hombre y una mujer que parecían tener 30 años. Quiero que les testifiques, dijo. Le obedecí y allí mismo, en medio del hotel, después de pedirles permiso, les dije todo lo que el SEÑOR me instruyó que dijera. Cuando terminé, me miraron con miradas en blanco. Les di las gracias por su tiempo y me fui.

    Bueno, eso fue genial, pensé.

    No había dado más de tres pasos cuando otro tipo me detuvo. Había escuchado las cosas que había compartido y quería hablar conmigo. “Me gustaría que oraras por mí”, dijo.

    Aunque estaba tan borracho que apenas podía ponerse de pie, se apoyó contra la pared y le impuse manos. El poder de Dios nos golpeó y me encontré orando las mismas cosas que acababa de decirle a la pareja. Me di cuenta con sorpresa que Dios había estado hablando con este hombre todo el tiempo en lugar de con ellos.

    Por qué eligió hacerlo de esa manera, no lo sé. Él es el jefe. Yo solo trabajo aquí. Simplemente hago lo que me dicen que haga. Pero puedo decirles esto: cuando terminé de orar, ese hombre estaba completamente sobrio, de pie, con las manos levantadas, alabando a Dios y orando en lenguas.

    “¡Quiero agradecerte!” él dijo. “Soy un predicador pentecostal descarriado. Pero ya no estoy descarriado. ¡Volví!”

    Han pasado años desde entonces, pero todavía me encanta tener ese tipo de encuentros. Todavía disfruto de ese tipo de peleas: primero, porque estoy luchando contra el diablo; y segundo, porque Jesús lo conquistó en el Calvario, entonces son peleas que siempre puedo ganar.

    ¡Es por eso que nosotros, como creyentes, estamos aquí, amigo mío! Para pelear la buena batalla de la fe.

    Comparte el mejor regalo esta Navidad

    Mientras te preparas para pasar tiempo con aquellos que no conocen al SEÑOR hoy, ora, escucha a Dios y recibe sus órdenes. Probablemente terminarás como yo … Sorprendido y asombrado de cómo Dios te usará para hacer brillar Su luz sobre el regalo más precioso que jamás podrían recibir, el regalo de la Salvación.

    Para tu familia de la mía, Feliz Navidad. Y recuerda… ¡Jesús es el Señor!

  • Kenneth Copeland Declara una Bendición Navideña sobre tu Vida

    Kenneth Copeland Declara una Bendición Navideña sobre tu Vida

    ¿Estás listo para recibir una nueva palabra esta Navidad? ¡Kenneth Copeland declara una bendición navideña sobre tu vida!

    La mayoría de las obras de teatro navideñas en la iglesia hablan del precioso día en que nació nuestro Salvador. ¡Es lo que estamos celebrando!

    No te detengas en celebrar Su nacimiento, celebra a Jesús, todo lo que Él ha hecho por ti y todo lo que Él ha provisto. ¿Cómo honras el mayor regalo? Con tu fe, una fe radical.

    ¿Cómo se ve la fe radical? ¿Qué puede lograr? La respuesta es esta: cualquier cosa por la que estés creyendo se encuentra en la Palabra de Dios. Si necesitas un milagro financiero, sanidad en tu cuerpo o restauración de una relación rota, es hora de ser radical en tu fe y recibir tu milagro esta Navidad. En esta temporada determina fortalecer tu fe y ver un nuevo movimiento del Espíritu Santo en tu vida, recibe esta poderosa palabra, mientras Kenneth Copeland pronuncia una bendición navideña sobre tu vida.

    “Gloria y yo estamos declarando la Navidad más maravillosa, gloriosa, sanadora, próspera y transformadora que hayas tenido en toda tu vida. Y estoy declarando hoy por la unción del Espíritu, que para esta época del año próximo, se habrá cumplido Marcos 11:24. Cualquier cosa que desees hoy, cree que la recibirás y la tendrás completa”.

    ¿Recibes esta palabra hoy? Aférrate a ella por fe. Se alguien que tiene una fe poco común, radical y de bulldog que no dejará de lado las promesas de Dios sin importar lo que se le presente. Aquí hay algunos pasos que puedes empezar, a partir de hoy, para desarrollar una fe que se apodere de todo lo que Dios tiene para ti:

    1. Sé agresivo. No te limites a mantenerte fuerte; empieza a tomar nuevos caminos. No te conformes con el segundo mejor en ningún aspecto de tu vida, sigue todas las promesas con determinación. ¡persigue con fe tu milagro!

    2. Muerde la Palabra y no la sueltes. Cuando fijas tu mirada en una promesa en la Palabra de Dios, no hay forma de evitarla, estás en la pelea de tu vida, ¡la pelea de la fe! Así es como se gana, no te rindas.

    3. No aceptes un no por respuesta. Esto es parte del paso 2 y no se puede exagerar. Si crees en la sanidad, y lo primero que dice tu cuerpo es: “No”. Bueno, no depende de tu cuerpo, tu cuerpo no está tomando las decisiones. La Palabra dice: “Sí”, y esa es la palabra en la que te apoyas.

    4. Esta completamente persuadido. Parece que todo y todos intentarán convencerte de que no creas en la bondad de Dios. Pero, si te has llenado lo suficiente de la Palabra con respecto a tu situación, no te podrán disuadir. ¿Por qué? Porque estás completamente persuadido.

    5. Extiende la mano y tómalo. Probablemente escuches mucho eso, pero ¿qué significa realmente? ¿Cómo puedes tomar algo que no está ahí? Crees que recibes cuando oras. Declaras en voz alta que de acuerdo con las escrituras (enumeralas), reclamas la promesa de Dios de sanidad, provisión o cualquier otra necesidad que tengas que esté cubierta por la sangre de Jesús o las promesas en Su Palabra.

    ¡Haz de esta tu mejor Navidad hasta ahora! Honra el nacimiento de Cristo con tu fe. Dale la alabanza, la gloria y la confianza que se merece. La fe radical es la fe que da gloria a Dios.

  • Cómo Usar los 3 Conceptos Básicos de la Fe esta Navidad

    Cómo Usar los 3 Conceptos Básicos de la Fe esta Navidad

    ¿Están la Sanidad, las finanzas o la restauración en tu lista de Navidad este año? ¡Utiliza estos conceptos básicos de la fe para desenvolver tus sueños esta Navidad!

    ¿Alguna vez abriste un paquete envuelto y dentro había otro paquete más pequeño, y luego otro y otro, hasta que finalmente encontraste un regalo en la última caja? Si es así, ¿por qué seguiste desenvolviendo cuando la primera caja no contenía nada más que otra caja?

    La respuesta es: tuviste fe. Tenías fe en que si seguías así, finalmente desenvolverías el verdadero regalo.

    Este es el tipo de fe que Dios busca en su pueblo. El tipo de fe que sabe con certeza que sucederá lo que sea en lo que está creyendo.

    En medio del ajetreo y el bullicio de esta Navidad, es probable que tengas algunas cosas en la lista que necesita en tu vida:

    • Sanidad en tu cuerpo

    • Prosperidad financiera

    • Una relación restaurada

    • Liberación de la depresión

    Tal vez incluso hayas pensado, tendré que esperar hasta después de Navidad para presionar a Dios por estas cosas. Pero Dios es Dios del AHORA, y nunca quiere que pongas tu fe en pausa. ¡Él quiere que tengas vida y vida en abundancia! Puedes hacer todo lo que necesitas para Navidad y aún recibir todo lo que necesitas de Dios cuando aprendas a usar estos tres conceptos básicos de la fe en esta Navidad.

    Básico de Fe No. 1: Cree en la Palabra

    Cuando la vida está muy ocupada, no es el momento de reducir el tiempo en la Palabra. De hecho, ¡es todo lo contrario! Durante la temporada navideña, encontrarás que tus días son mucho más pacíficos y productivos cuando le das a la Palabra de Dios el primer lugar.

    Luego, cuando escuches a otros hablar sobre contagiarse de gripa, estar hasta la cabeza en deudas de tarjetas de crédito por la temporada y peleas con miembros de la familia, ¡desconéctate! No recibas eso como verdad para tu vida, ve más allá y refugiate en la Palabra de Dios. Esa es tu autoridad final.

    Cree en la Palabra de Dios por encima de todo y siempre tendrás éxito.

    Básico de Fe No. 2: Habla la Palabra

    Las palabras fueron creadas principalmente para liberar poder. Las palabras crearon este planeta. Por esta razón es importante lo que dices y lo que no dices. ¡Este es un principio básico de la fe!

    No es suficiente renovar tu mente en la Palabra de Dios si no la vas a usar para nada. Cuando un niño aprende su abecedario, el propósito no es solo conocer las letras, sino ponerlas en práctica, convertirlas en palabras habladas. Lo mismo ocurre con la fe. No te servirá solamente saber la verdad de la Palabra de Dios; ¡tienes que ponerla en práctica con tus palabras!

    Tus palabras pueden darle paso a Satanás en tu vida. Si las mantienes en línea con la Palabra de Dios, Satanás estará bloqueado. Pero si empiezas a hablar mal de tu salud, finanzas, matrimonio e hijos, de repente él tendrá acceso a tu vida y tiene grandes planes para llevar a cabo lo que has dicho.

    ¡Habla la Palabra solamente! Así verás obrar a Dios esta Navidad.

    Básico de Fe No. 3: Actúa en la Palabra

    Santiago 2:20 dice: “La fe sin obras está muerta”. Entonces, ¿qué significa actuar de acuerdo con la Palabra de Dios?

    Primero, significa que todo lo que ves en la Biblia: lo haces. No importa qué. No solo intentas. Lo haces porque la Biblia te ordena.

    En segundo lugar, significa hacer un movimiento antes de ver una manifestación en lo natural. Eso podría ser mover una parte de tu cuerpo que no podías mover antes o dar un paso de fe pagando incluso un dólar para salir de la deuda.

    Cuando pongas en práctica estos tres fundamentos de la fe esta Navidad, desenvolverás el mejor regalo: ¡el regalo de la fe! ¡Toma tu sanidad, toma tu aumento, toma tu paz, alegría, y haz de esta la mejor Navidad y año nuevo!

     

  • 4 Formas de Acercarte más a Dios esta Navidad

    4 Formas de Acercarte más a Dios esta Navidad

    ¿Deseas una cercanía con Dios que aún no has logrado? ¡Puedes desarrollar una amistad con Dios esta Navidad como nunca antes la habías tenido!

    En la época navideña, tendemos a centrarnos más en pasar tiempo con amigos y familiares. Incluso aquellos que no has visto en años probablemente recibirán una tarjeta de Navidad tuya, deseándoles lo mejor y haciéndoles saber que estás pensando en ellos durante esta época especial del año. Las amistades pueden aparecer y desaparecer en nuestras vidas, ¡pero siguen siendo de gran valor!

    Las relaciones requieren esfuerzo, deseo y una inversión de tiempo. ¡No permanecen por accidente! Lo mismo sucede con nuestra amistad con Dios. Tal vez tengas el deseo de estar más cerca de Él, de escuchar más de Él, aprender más de Él y tener una mayor confianza y audacia en Su Palabra. Hay buenas noticias para ti: puedes estar tan cerca de Él como quieras, siguiendo estas cuatro formas de acercarte más a Dios en esta Navidad.

    1. Ora

    Incluso en lo natural, desarrollar una amistad es simple: pasen tiempo juntos. Pasar tiempo con Dios significa tomarse el tiempo para orar (¡y escuchar!). No ores al azar, ora con valentía. Ora Su Palabra, ora con acción de gracias, ora con fe y ora con el espíritu. Cuanto más ores, más cerca estarás de Dios.

    2. Ten Comunión con Dios

    Hay una diferencia entre la oración y la comunión . Mucha gente orará como un ritual o de manera muy formal, sin ningún signo de una relación verdadera. Pero la comunión con Dios nace cuando te acercas a Él con confianza, compartes tus pensamientos y sentimientos más íntimos. Él Quiere que le cuentes tus preocupaciones y luego dejes esas cosas en Sus manos. Él te dice que pongas tus preocupaciones en Él porque Él se preocupa por ti (1 Pedro 5: 7).

    3. Medita en la Palabra

    Sí pasas tiempo conociendo la Palabra de Dios, ¡lo estás conociendo a Él! Cuanto más lo conozcas, mejor será la amistad, más cerca estarás de Dios. Cuando lo conozcas como lo harías con un buen amigo, tendrás confianza en él. No tendrás que adivinar lo que Él está pensando, deseando o diciéndote, lo sabrás. Conócelo meditando en Su Palabra; nunca más tendrás que preguntarte: “¿Ese soy yo, Dios o eres Tú?”

    4. Alaba

    Si quieres que Dios te acompañe, hay una manera segura de hacer que Él venga: ¡alabado sea! Él habita en las alabanzas de su pueblo (Salmo 22: 3), así que cuando lo alabas, te estás acercando a Él y es entonces cuando Él se acerca a ti (Santiago 4: 8). Para realmente alabar a Dios, tienes que saber quién es Él y lo que ha hecho por ti, por eso tratamos el paso número 3: pasar tiempo en la Palabra.

    Pasa tiempo alabando a Dios. Alábale mientras conduces, alábale mientras cocinas, alábale mientras envuelves los regalos. Cuando llegue la Navidad, te darás cuenta de que te sientes más cerca de Él que nunca.

    Dios quiere ser tu mejor amigo. Quiere escucharte, hablarte, animarte, corregirte, guiarte y darte los regalos más asombrosos que puedas imaginar. No dudes en llegar más alto y acercarte a Él esta Navidad. Eres un amigo de Dios, y ser Su amigo siempre es una ventaja para ti.