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  • 26 Razones para estar Agradecido

    26 Razones para estar Agradecido

    Si alguna vez hubo un momento en el que necesitábamos concentrarnos en estar agradecidos, es ahora. A medida que se acerca el Día de Acción de Gracias, demos un paso atrás a la tentación de quejarnos sobre el estado de nuestro mundo y magnificar las cosas buenas que Dios nos ha dado para disfrutar.

    Como hemos aprendido de muchos otros antes que nosotros en la Biblia,quejarse y no estar agradecido nunca da buenos resultados. La gratitud y la alabanza, por otro lado, están estrechamente relacionadas con las bendiciones espirituales. El agradecimiento allana el camino para la sanidad y los milagros. El agradecimiento mejora las relaciones, aumenta la satisfacción, evita la depresión, reduce el estrés, promueve la generosidad, la vida positiva  y te hace más agradable. Lo más importante de todo es que muestra al mundo cómo es realmente Dios.

    No importa lo que esté sucediendo, SIEMPRE hay algo por lo cual estar agradecido, ¡muchas cosas, de hecho! Todos los días, podemos optar por estar agradecidos, y no solo como un sentimiento en general, sino dirigiendo nuestra gratitud a Aquel que es “toda buena dádiva y todo don perfecto” (Santiago 1:17). Sin ningún orden en particular, aquí hay 26 razones (de miles) para estar agradecido en esta temporada de Acción de Gracias y todos los días.

    1. La Salvación

    Si eres un cristiano nacido de nuevo, ¡puedes estar agradecido todos los días por haber sido salvo por la sangre de Jesús! La sangre de Jesús borró todos tus pecados, te redimió de toda maldición y te rescató de los poderes de las tinieblas. ¡Eso es algo por lo que gritar de agradecimiento!

    2. Los Amigos peludos

    Los perros, gatos, conejillos de indias o cualquier otro animal peludito dan mucha alegría a la vida. Agradece a tus amigos peludos. Pueden hacerte sonreír sin importar cómo vaya tu día, te aman incondicionalmente y ¡son divertidos!

    3. Un hogar

    Puede ser fácil darlo por sentado, pero tener un hogar es una ENORME bendición y algo por lo que estar agradecido todos los días. Un hogar no solo brinda refugio, sino también comodidad, seguridad y un lugar para crear recuerdos. Hoy, está agradecido por tu hogar y alaba a Dios por proporcionarte uno.

    4. La Familia

    La familia puede complicarse a veces. Pueden lastimarte o decepcionarte. Pero aquellos que trabajan para ser una bendición son un verdadero gozo para el corazón. Concéntrate hoy en estar agradecido por los miembros de la familia que te apoyan en los buenos tiempos y en los que son desafiantes. Agradece que Dios te haya dado una familia aún más grande de creyentes con quienes caminar por la vida y estimularse unos a otros hacia la grandeza.

    5. La Buena salud

    Incluso si estas creyendo por sanidad en un área de tu cuerpo, ¡puedes estar agradecido por la buena salud en el resto de tu cuerpo! De hecho, alabar a Dios por tu buena vista, un corazón fuerte, buen oído, músculos fuertes o cualquier otra cosa que esté bien en su cuerpo aumentará su fe en la sanidad donde sea necesario.

    6. La Iglesia

    Si no estabas agradecido por tu iglesia y el derecho a asistir presencialmente, es probable que los eventos del año pasado hayan cambiado eso. ¡Deberíamos tener corazones tan agradecidos que podamos reunirnos con otros creyentes para exaltar el Nombre de Jesús! Hay tantas bendiciones que se pueden encontrar en la iglesia.

    7. Tu país

    No importa lo que esté sucediendo en tu país, ¡puedes estar agradecido por tu ciudadanía allí! La democracia, el capitalismo y el derecho al voto son cosas por las que deberíamos estar muy agradecidos en Estados Unidos, en particular. No importa dónde vivamos, tenemos el honor y el privilegio de orar por nuestro propio país, el que Dios nos ha llamado a ser mayordomos.

    8. La Palabra de Dios

    La Palabra de Dios es el regalo más precioso que jamás podríamos recibir. Si tienes una Biblia, cuentas conla bendición de tener la Palabra de Dios: Sus promesas, Sus instrucciones, Sus bendiciones y Sus mandamientos, todo envuelto en un libro que da vida. Agradece por la Palabra de Dios y el tener acceso a las palabras del Altísimo todos los días.

    9. La creación de Dios

    Hermosos árboles verdes, nubes esponjosas, el cielo azul brillante y estrellas brillantes en el cielo nocturno. Hay muchas razones para estar agradecido por la creación de Dios. Puedes verlo en las montañas, las olas del océano, los amaneceres y atardeceres. Todos fueron creados para nuestro disfrute. Su poder y majestad, y la profundidad de Su amor, se ven en Su creación.

    10. La Buena comida

    Dios, en su bondad, creó buena comida para nuestro disfrute. ¡Es asombroso cuánto una buena taza de café o una rebanada de delicioso pastel de chocolate pueden mejorar tu día! Qué bendición es tener acceso a alimentos nutritivos e incluso un bocadillo ocasional.

    11. Las Celebraciones

    ¡Las celebraciones dan vida y alegría! La comida, las decoraciones, el aire de emoción son todas las cosas que esperamos durante el año. Cena de pavo, especias de calabaza, galletas navideñas, luces navideñas, regalos debajo del árbol y esa sensación cálida que se obtiene. Podemos estar agradecidos por las fiestas, la libertad de celebrar y todas las cosas maravillosas que aportan a nuestras vidas esta temporada.

    12. El Matrimonio

    ¡Qué bendición es el matrimonio! No, no es fácil. Sí, requiere mucho trabajo. Pero las recompensas de sus esfuerzos son infinitas. Si últimamente te has centrado en los defectos de tu cónyuge, hoy tómate un tiempo para escribir una lista de todas las cosas maravillosas de tu esposa o esposo. Entonces, ¡asegúrate de dárselo! Les recordará a ambos por qué su relación es tan poderosa en el Reino.

    13. Los Hijos

    El Salmo 127: 3 dice: “Los hijos son herencia del Señor”. Jesús amaba a los niños por la misma razón que muchos de nosotros: son inocentes, están llenos de fe, están listos para creer lo mejor de las personas y las situaciones, y están llenos de emoción y asombro. Los niños pueden cambiar tu perspectiva con una simple declaración o una risa sincera. La forma en que ven el mundo es tan positiva y fresca. Hoy, estemos agradecidos por los niños, no solo por nuestros propios hijos y nietos, sino por todos aquellos que tenemos la bendición de tener en el mundo.

    14. Un trabajo

    A veces es fácil dar por sentado lo que significa tener un trabajo. Puede ser tentador quejarse o hablar mal de las demandas, de un jefe o de la falta de reconocimiento. Pero un trabajo es una gran bendición del Señor. La próxima vez que sientas la tentación de quejarte de tu trabajo, recuerda cuántas personas están sin trabajo, un medio para satisfacer las necesidades de ellos y sus familias, y agradece por tu trabajo.

    15. El Perdón

    Siempre que te arrepientes ante el Señor por cualquier pecado, ya sea grande o pequeño, ¿no te invade una sensación de alivio y gratitud? El diablo quiere tatuar cada desliz en tu alma por toda la eternidad. Pero Dios, en su bondad, dijo que no y en su lugar envió a Jesús para que los lavara como si nunca hubieran sucedido. Es un buen día para agradecer el perdón, hoy y todos los días, porque, sobre todo, nos hace libres total y completamente.

    16. La Esperanza

    Tal vez estés diciendo: “No tengo esperanzas en este momento”. Pero la esperanza es una opción. La esperanza no es solo querer algo o desearlo, es una expectativa sobrenatural.

    No importa qué, siempre tenemos esperanza. Nuestra esperanza se encuentra en Jesús, quien nos redimió de la maldición, nos limpió de todo pecado y nos liberó a una vida que debemos vivir en abundancia. No importa lo que esté sucediendo en el mundo o en nuestra vida personal, siempre tenemos esperanza en Él. Y eso es algo por lo que estar agradecido.

    17. La Paz que sobrepasa el entendimiento

    Tenemos algo que el resto del mundo no tiene: paz. Y no una paz cualquiera, sino una paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4: 7). Eso significa que, cuando otros entran en pánico, estamos relajados y seguros de nuestra victoria. Lo que otros temen ni siquiera nos desconcierta. Esa es una paz que está más allá de la capacidad de comprensión de cualquier ser humano. Simplemente no tiene sentido para ellos. Pero quieren tenerlo. Dios es muy bueno. Podemos estar agradecidos por algo que a todo el mundo le encantaría tener: la paz que sobrepasa todo entendimiento.

    18. La Sanidad

    ¡Gloria a Dios, la sanidad nos pertenece como hijos de Dios! Podemos estar agradecidos por la sanidad porque a través de la sangre de Jesús, por Sus llagas, somos sanados (Isaías 53: 5). Podemos vivir y caminar en salud y sanidad divina todos los días de nuestra vida. Tenemos poder y autoridad sobre la enfermedad y la muerte. ¡Eso no solo es emocionante, sino algo por lo que estar agradecido hoy!

    19. La Diversión

    ¿No es maravilloso ser bendecido con la capacidad de dedicar tiempo a hacer cosas que realmente disfrutas? Las vacaciones, el senderismo, el kayak, las compras, el esquí, el tejido, el golf, pasar tiempo con los amigos o cualquier otra cosa que disfrutes es una verdadera bendición del Señor. La recreación es muy importante en nuestras vidas y puede refrescarnos para el trabajo que tenemos por delante. ¡Agradece por la recreación y asegúrate de participar en actividades divertidas con regularidad!

    20. La Risa

    ¿Cuándo fue la última vez que te reíste bien? ¡Quizás ha pasado demasiado tiempo! La risa no solo es divertida, sino que se ha demostrado que es buena para la salud física y mental. Previene enfermedades y fortalece tu espíritu. ¡La risa es realmente una buena medicina (Proverbios 17:22)! Tómate un tiempo para agradecer la risa y esfuérzate por incorporar más risas en tu vida cada día. Estarás agradecido por los beneficios de la risa en los próximos años.

    21. La sabiduría

    La sabiduría cambia las reglas del juego. Toma buenas decisiones, agrada a Dios, trata bien a los demás, siempre busca la verdad y no es sabia a sus propios ojos. En resumen, la sabiduría te dará un gran éxito en todos los ámbitos de la vida. Pero la sabiduría no está disponible para cualquiera. Dios dice que da sabiduría a quienes la piden (Santiago 1: 5). Tenemos acceso a la Sabiduría misma, que está más allá de cualquier conocimiento que el mundo pueda adquirir. De hecho podemos estar agradecidos por la sabiduría porque es un tesoro excepcional.

    22. El Amor

    El amor es la fuerza más poderosa de todo el universo. No hay nada en la tierra que el amor no pueda conquistar. ¡Y tenemos acceso a él cada minuto de cada día! Porque Dios es Amor, si naces de nuevo, tienes acceso a todo lo que acompaña a esta poderosa fuerza. El amor alimenta nuestra fe, el amor cubre el pecado, el amor perdona, el amor perdura, el amor triunfa, el amor persevera, el amor cura, el amor libera, el amor salva, el amor consuela. El amor nunca falla. Así que agradece el amor de Dios, el amor de los demás y el amor que podemos expresar a los que nos rodean.

    23. Los Amigos

    Los amigos piadosos son una bendición. Te animan, te escuchan, te hacen reír y, si realmente te quieren, te llaman la atención en áreas en las que podrías mejorar. Caminar por la vida con amigos sabios y afectuosos te convierte en una mejor persona y también mejora tu salud. Si no has expresado tu agradecimiento a tus amigos por quienes son en tu vida, ¡hoy es el día! Y agradece a Dios por tenerlos en tu vida.

    24. Las Nuevas oportunidades

    ¡Cada día es una nueva oportunidad! Dios abre puertas para su pueblo todo el tiempo. Todo lo que tenemos que hacer es obedecerle, tener comunión con Él y aprovechar el momento cuando llegue. Se agradecido por cada nueva oportunidad en t

  • 70 Versículos que prueban que Dios es tu fuente

    70 Versículos que prueban que Dios es tu fuente

    ¡Aprende a confiar plenamente en Dios para cada necesidad y deseo con estos 70 versículos que prueban que Dios es tu Fuente!

    ¡Dios es tu Fuente! ¿Suena más fácil de decir que de creer? Cuando se trata de mantenernos fieles a las cosas que sabemos que necesitamos para sobrevivir o que queremos desesperadamente, la batalla ha comenzado. Satanás está esperando entre bastidores para convencerte de que Dios no va a satisfacer tus necesidades. Te dirá que Dios no quiere ayudarte o que no lo hará a tiempo. Son mentiras, mentiras y más mentiras.

    ¿La verdad? Dios es tu Fuente, la Fuente perfecta y puntual para todo lo que puedas necesitar o desear. Pero tienes que recibirlo como tu única Fuente por fe. La Palabra de Dios renovará tu mente, alimentará tu fe y te llevará a donde necesitas estar para recibir: un lugar donde cada necesidad que tienes se satisface por completo, cada factura se paga, cada deuda se elimina y cada enfermedad y dolencia se cura. . Si lo permites, Dios será tu Fuente para todo lo que necesites.

    Comienza a renovar tu mente hoy mismo con estos 70 versículos que prueban que Dios es tu Fuente:

    1. 1 Corintios 8: 6 (AMPC)

    “Sin embargo, para nosotros hay [sólo] un Dios, el Padre, que es la Fuente de todas las cosas …”

    2. Filipenses 4:19 (AMPC)

    “Y mi Dios abundantemente suplirá (llenará al máximo) todas sus necesidades de acuerdo con sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.

    3. Santiago 1:17 (RVR1960)

    “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”

    4. Deuteronomio 28:12 (MSG)

     “Dios abrirá las puertas de sus bóvedas del cielo …”

     5. Salmo 121: 2 (NVI)

     “Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra”.

    6. Génesis 22:14 (AMPC)

     “Entonces Abraham llamó el nombre de ese lugar El Señor proveerá. Y se dice hasta el día de hoy: En el monte del Señor se proveerá ”.

     7. Salmo 31:19 (NVI)

     “Cuán grande es tu bondad, que atesoras para los que te temen, y que a la vista de la gente derramas sobre los que en ti se refugian”

     8. Éxodo 33: 18-19 (RVC)

     “Entonces Moisés dijo: «Te ruego que me muestres tu gloria.» Y el Señor le respondió: «Voy a hacer que todo mi bien pase delante de ti, y delante de ti voy a proclamar mi nombre, que es EL SEÑOR. Porque soy misericordioso con quien quiero ser misericordioso, y soy clemente con quien quiero ser clemente.»

     9.  Efesios 3:20 (AMPC)

     “Ahora a Aquel que, como (consecuencia de) la [acción de Su] poder que obra en nosotros, puede [llevar a cabo Su propósito y] hacer sobre abundantemente, más y por encima de todo lo que [nos atrevemos a pedir] o pensar [infinitamente más allá de nuestras oraciones, deseos, pensamientos, esperanzas o sueños] “.

     10.  Salmo 16: 2 (RVR1960)

     “…Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti”.

     11.  Salmo 34: 8-10 (RVR1960)

     “Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él. Temed a Jehová, vosotros sus santos,
    Pues nada falta a los que le temen.  Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
    Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien”.

     12. Salmo 23: 6 (RVC)

     “Sé que tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida, y que en tu casa, oh Señor, viviré por largos días”.

     13. Salmo 65:11 (RVC)

     “Con tu bondad engalanas el año; a tu paso vas esparciendo abundancia”.

    14. Salmo 107: 8-9 (RVC)

     “¡Alabemos la misericordia del Señor y sus grandes hechos en favor de los mortales!
    El Señor sacia la sed del sediento, y colma con buena comida al hambriento”.

     15. Proverbios 10:22 (RVC)

     “LA BENDICIÓN del Señor es un tesoro; nunca viene acompañada de tristeza”.

     15. Proverbios 10:22 (TLA)

     “LA BENDICIÓN  de Dios es riqueza que viene libre de preocupaciones”.

     16. Génesis 1: 27-28 (AMPC)

     “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen y semejanza de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y Dios los bendijo y les dijo: Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla [usando todos sus vastos recursos al servicio de Dios y del hombre]; y dominen los peces del mar, las aves del cielo y todo ser viviente que se mueve sobre la tierra ”.

     17. Génesis 14: 22-23 (RVR1960)

     “Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram”.

     18. Génesis 15: 1 (AMPC)

     “Después de estas cosas, la palabra del Señor vino a Abram en una visión, diciendo: No temas, Abram, yo soy tu escudo, tu recompensa abundante, y tu retribución será sumamente grande”.

     19. Deuteronomio 8:18 (RVC)

     “Más bien, acuérdate del Señor tu Dios, porque él es quien te da el poder de ganar esas riquezas, a fin de confirmar el pacto que hizo con tus padres, como en este día.

    20. 1 Timoteo 6:17 (RVC)

     “A los ricos de este siglo mándales que no sean altivos, ni pongan su esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos”.

     21. 1 Crónicas 29:12 (RVR1960)

    “Las riquezas y la gloria proceden de ti…”.

    22. 1 Crónicas 29:14 (RVR1960)

     “… Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos”.

     23. Génesis 9: 3 (NBLA)

     “Todo lo que se mueve y tiene vida les será para alimento. Todo lo doy a ustedes como les dila hierba verde”.

     24. Salmo 34:10 (AMPC)

     “Los leoncillos carecen de alimento y tienen hambre, pero los que buscan (preguntan y exigen) al Señor [por derecho a su necesidad y por la autoridad de Su Palabra], ninguno de ellos carecerá de nada beneficioso”.

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  • 6 Formas de Abordar los Problemas Financieros

    6 Formas de Abordar los Problemas Financieros

    Cuando surjan  los problemas de dinero, que les llegan a muchas personas, solo hay dos respuestas: el camino del mundo o el camino de Dios.

    A muchos creyentes les cuesta creer realmente que alguna vez serán económicamente prósperos. Miran su montaña de facturas, sus trabajos sin futuro y la economía tambaleante, y simplemente no pueden ver cómo Dios podría prosperarlos. Cuando surgen los problemas de dinero, que les llegan a muchas personas, solo hay dos respuestas: el camino del mundo o el camino de Dios. A veces, es posible que incluso necesites superar lo que tus padres te enseñaron sobre el dinero, ya sea con palabras o con el ejemplo. No importa cuáles sean tus desafíos, solo hay un camino para salir de los problemas financieros que enfrentas: es el camino de Dios.

    La Voluntad de Dios es la Prosperidad

    Dejemos una cosa clara ahora mismo: el plan de Dios es prosperarte. Seguro, tu cuenta bancaria puede no estar de acuerdo en este momento, pero esto sigue siendo cierto. Entonces, cuando tengas problemas de dinero, ¿qué debes hacer?

    Primero, debemos recordar que la Biblia nos dice que enfrentaremos pruebas aquí en la Tierra, pero que Él ha vencido al mundo. ¿Cómo aprovechas eso? Aquí hay seis formas bíblicas de abordar los problemas financieros:

    1. Pregúntale a Dios

    “Tu padre sabe lo que necesitas antes de que se lo pidas”. –Mateo 6: 8, AMPC

    Empieza por lo básico. Si ves una necesidad en tu vida, habla con Dios al respecto. Pídele lo que necesitas. No obstante, asegúrate de pedir con fe, con plena confianza de que Dios proveerá. Pedir con fe es dejar la preocupación fuera de la ecuación, confiando en que Su Palabra es verdadera (Mateo 6: 25-34).

    Muchas veces nos saboteamos pidiendo cosas sin creer plenamente que son nuestras en el momento en que las pedimos. Marcos 11:24 (TLA) dice claramente: “Les aseguro que, si tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá”.

    2. Siembra  Generosamente

    “Denles a otros lo necesario, y Dios les dará a ustedes lo que necesiten. En verdad, Dios les dará la misma medida que ustedes den a los demás….». –Lucas 6:38 (TLA)

     Cuando tienes una necesidad, ¡Dios dice semilla! Cuando acudimos a Dios con una necesidad, Él inmediatamente comienza a hablarnos sobre algo que podemos sembrar, o que hemos sembrado, que cubrirá esa necesidad. A menudo, sin embargo, eso es lo último que queremos escuchar.

    Por ejemplo, hubo un joven ricoque corrió hacia Jesús y le preguntó: “¿Qué haré para heredar la vida eterna?” (Marcos 10:17, RVR1960). “Anda, vende todo lo que tienes”, Le dijo Jesús, “y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz”(versículo 21,RVR1960).

    Con esto, el hombre se puso de rodillas y se alejó abatido. El versículo 22 nos dice por qué. “Porque tenía grandes posesiones” (AMPC). En su forma natural de pensar, concluyó que lo que Jesús quería decir era que debía regalar todo sus posesiones. Pero ese no fue el caso en absoluto. Jesús simplemente estaba tratando de ayudarlo a cambiar la manera de hacer las cosas del mundo a la manera de Dios, sembrando una semilla.

     Cuando surgen problemas económicos, el primer paso que hacen muchos creyentes es dejar de diezmar. ¡Eso es un gran error! El diezmo es nuestra primera y mejor semilla. Diezmamos como un acto de adoración a Dios, mostrando nuestra gratitud por Su provisión en cada área de nuestra vida. Eso es lo que Abram estaba haciendo en el primer ejemplo que encontramos del diezmo en la Biblia (Génesis 14:20).

     Eso es exactamente lo que hacemos hoy. Diezmamos porque amamos a Dios y estamos agradecidos por su provisión. Y según la Palabra, cuanto más honramos a Dios, más nos da el poder para prosperar (2 Corintios 9: 6-8).

    El plan de Dios no es solo satisfacer nuestras necesidades, sino que nos sobre mucho para sembrar en toda buena obra. Si estás luchando con tus finanzas, verifica tus ofrendas. Puede ser tentador retroceder, pero ese es el diablo tratando de infundir miedo en ti para evitar que recibas tu cosecha.

    3. Resiste el Desánimo

    “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. –Josué 1: 9

    ¿Estás en un lugar, financieramente, que parece tan bajo que no hay salida posible? Incluso puedes estar luchando la batalla para no caer en el desánimo.

    Para combatir adecuadamente el desánimo, es importante identificar primero de dónde proviene: el miedo y la incredulidad. Viene cuando escuchas las mentiras del diablo sobre lo que Dios no va a hacer por ti.

    El valor proviene de creer lo que Dios dice sin importar cómo se vean las circunstancias. ¡El valor viene de la fe!

    Como pueblo de Dios, tenemos que dejar de mirar nuestras propias habilidades, fracasos y limitaciones y empezar a mirar a Dios. Debemos levantarnos en el Nombre de Jesús y el poder de Su Espíritu y establecer el reino de los cielos sobre la tierra.

    Si te has sentido desanimado últimamente, rehúsate a escuchar las mentiras de Satanás. En su lugar, comienza a responder. Siempre que alguien te diga que Dios no te va a librar, simplemente dile: “Él ya me ha hecho libre en el Nombre de Jesús”. Cualquiera que sea el informe maligno, responde con la Palabra de Dios que coincida con tu situación.

    Recuerda, Dios no te sugirió que seas fuerte y valiente. ¡Ese es Su mandato!

    4. Saturate de la Palabra

    “Pues lo que está en el corazón determina lo que uno dice.”. –Mateo 12:34 (NTV)

     Si está enfrentando dificultades financierasy parece que no puedes dejar de hablar negativamente sobre la situación, solo hay una solución: tiempo en la Palabra. Mientras más de la Palabra de Dios pongas en tu corazón y en tu mente, más fácil será acceder a la verdad en tu corazón cuando hables de tu situación.

     Las palabras tienen poder. Pueden herir y bendecir. Nuestras palabras tienen un poder sobrenatural, un poder que cambia las circunstancias y da forma a los destinos.

    Las palabras revelan lo que realmente creemos. Jesús dijo: “Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Porque por tus palabras serás reivindicado, y por tus palabras serás condenado.”(Mateo 12:34, 37, RVC). Por eso es tan importante decir lo que Dios ha dicho. Cuando lo hagas, tu mente comenzará a creer y a estar de acuerdo con la Palabra de Dios en lugar de estar de acuerdo con los síntomas en tu cuerpo, las situaciones de en tu  vida y lo que escuchas de los que te rodean.

    5. Aumenta tu Consumo

    “Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche…Así prosperarás y tendrás éxito” (Josué 1: 8, NVI).

     

    ¿Qué haces si tu situación aún no mejora? Aumenta tu consumo de la Palabra. En Proverbios 4: 20-21, se nos recuerda: “Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón”. Si alguna vez has plantado un jardín, sabes que una ola de calor puede causar daños considerables al cultivo. El sol abrasador absorbe la humedad hasta las raíces y las plantas se caen al suelo. Para revivirlas, necesitan más que una pizca de agua, necesitan estar saturadas, con una gran cantidad de agua durante un largo período de tiempo. Esto permite que el agua nutritiva, refrescante y vivificante vuelva a las raíces.

    Si tu situación se ha prolongado, es posible que sientas que tu fe se desploma. Necesitas más que una pizca de la Palabra, ¡necesitas estar saturado!

    Lee tu Biblia por la mañana y por la noche, escucha adoraciónes mientras conduces,  confiesa mientras trabajas.

    6. Defiende la Victoria

    “Para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza”. –Efesios 6:13 (NVI)

     Estar de pie con firmeza  es el estado de estar firmemente plantado en un lugar. No implica movimiento ni temblores. Puede que esto no se parezca a la valentía por sí solo, pero ¿y si las circunstancias fueran las de una batalla? Cuando la mayoría de la gente piensa en huír, ¡quedarse quieto y firme en un lugar es muy valiente!

     Cuando estamos en una batalla, incluso en nuestras finanzas, estamos llamados a mantenernos firmes en la Palabra de Dios sin volvernos a la derecha ni a la izquierda. Estamos llamados a tomar el escudo de la fe en medio de un asalto total.

    Primera de Juan 5: 4 nos dice que “logramos … la victoria mediante nuestra fe”.

    Vendrá la victoria. Es posible que no veas la manifestación de inmediato, pero eso no significa que la Palabra de Dios no sea verdad o que no sea para ti, porque lo es.

     Cuando continúas repitiendo los primeros cinco pasos de los que hemos hablado una y otra vez sin dudar, sin vacilar, sin cuestionar, eso es lo que significa PERMANECER.

    Puedes enfrentar los problemas financieros. La victoria ya se ha ganado en tu nombre. ¡El dinero no es una carga, sino una bendición! Es hora de defender lo que Dios tiene reservado para ti y resistir al enemigo. Él huirá y tú vencerás.

  • Preguntas sobre la Sanidad – TOP 10

    Preguntas sobre la Sanidad – TOP 10

    ¿Tienes Preguntas sobre la sanidad divina? Aquí obtendrás respuestas con este Top 10 de preguntas sobre la sanidad.

    Hiciste preguntas sobre la sanidad…

    … ¡Y te escuchamos!

    La sanidad te pertenece. Estaba incluida en tu paquete de SALVACIÓN. Sin embargo, desarrollar la fe para recibir no siempre es simple, aunque no significa que sea difícil. La fe para sanar requiere deseo, esfuerzo y, sobre todo, PERSISTENCIA. En tu camino para convertirte en una persona que disfruta plenamente de la promesa del pacto de sanidad, inevitablemente surgirán preguntas.

    ¡Afortunadamente, Dios no te está ocultando nada! Él quiere que tu estés seguro de recibir su sanidad por fe, el sistema divino de liberación de Dios.

    Estamos respondiendo tus 10 preguntas principales sobre la sanidad para ayudarte a desarrollar tu fe para la sanidad de acuerdo con las promesas de la Palabra de Dios.

    ¡Aquí vamos!

    1. Si Sigo Siendo Sanado, ¿Cómo voy a Morir?

    “Moisés tenía ciento veinte años de edad cuando murió. Con todo, no se había debilitado su vista ni había perdido su vigor”. –Deuteronomio 34: 7 (NVI)

    El mundo tiene a muchas personas convencidas de que no pueden morir sin caer en algún tipo de deterioro físico y/o una enfermedad o dolencia duradera.

    ¡Pero eso no es lo mejor de Dios!

    Esta es la verdad:

    Dios no puso fecha de vencimiento a Sus promesas de sanidad, por lo que no tienes que morir enfermo.

    Entonces, si no mueres enfermo, ¿cómo morirás?

    Gloria Copeland lo expresa de manera simple, diciendo: “Simplemente te irás. Terminarás tu curso y el Señor llevará tu espíritu con Él “.

    Considera a Abraham, Isaac, Jacob y Moisés. La Biblia no menciona nada sobre que estos hombres hayan muerto de enfermedad o dolencia. Simplemente habían terminado su curso. Hay muchos testimonios hoy de personas que simplemente se van mientras duermen o se sientan cómodamente en una silla. No padecían ninguna enfermedad.

    ¡Puedes tener una vida larga y fuerte hasta el final! ¿No son buenas noticias? Cuandose haya terminado el curso de tu vida, simplemente dejarás tu cuerpo. ¡Te moverás al cielo por partida divina, satisfecho y lleno de días!

    2. Pensé que Oraba con Fe por Sanidad, entonces, ¿Por qué no he Visto los Resultados?

     “Pelea la buena batalla de la fe”. –1 Timoteo 6:12 (RVR1960)

    Como dice Gloria Copeland, “¡Cuando hagas lo correcto, prepárate para la pelea!”

    La fe para ser sanos es solo el comienzo. Es la posición de fe, o tu paciencia, lo que te lleva a la línea de la meta. Estas en en la mitad del proceso de poseer la “tierra” llamada sanidad, y el diablo no tiene intención de dejarte entrar en ella sin una lucha.

    Si eres un creyente, la sanidad ya te pertenece. Jesús ya pagó el precio por ello. Pero para que la recibas, tienes que poner un pie en ella. ¡Tienes que entrar y poseer la tierra!

    La manifestación de la sanidad no siempre llega instantáneamente. La queremos instantáneamente, y muchas veces llega muy rápido, pero otras veces, toma más tiempo.

    Una vez que hayas reclamado tu sanidad, nunca digas nada contrario a ella. No te muevas por el tiempo, los síntomas o cualquier otra cosa. Quédate con tu fe. Niegate a rendirte. Sigue tomando la tierra y tu sanidad se hará realidad. ¡Manten encendido el interruptor de la fe para ser sano!

    3.¿Por qué Tengo Problemas para Recibir la Sanidad?

    “Y si caminas por mis sendas, y cumples mis estatutos y mandamientos…yo te concederé una larga vida.» –1 Reyes 3:14 (RVC)

    Si estás firme en la fe para ser sano, pero sientes un bloqueo en el momento de recibir, existen varios obstáculos para recibir la sanidad que debes considerar en oración.

    1. Tu caminar en amor. La fe obra por el amor, así que si estás desalineado (aunque sea un poco) en tu caminar en amor, tu fe no funcionará tan bien. Repasa 1 Corintios 13 y asegúrate de mostrar paciencia, bondad y desinterés con quienes te rodean. Revisa tu corazón y asegúrate de no haber estado hablando mal o juzgando a otros.

    2. Falta de perdón. Esto también está ligado al amor, pero es tan común, que incluso puede bloquear las  bendiciones, por eso merece un punto en sí mismo. Si hay alguien, alguna situación en absoluto, a quien no has perdonado completamente, ahora es el momento. No permitas que el rencor te impida recibir lo que es tuyo: ¡LA SANIDAD!

    3. Duda o Miedo.Si crees para obtener tu sanidad, pero aún tienes dudas o temores, eres lo que la Biblia llama un hombre de doble ánimo. Y las Escrituras dicen que un hombre de doble ánimo no recibe nada de Dios. Si esto es lo que esta bloqueando tus bendiciones, resiste persistentemente el miedo y la duda. Habla en contra del temor. Alimenta tu fe y mata de hambre tus miedos.

    Si ninguna de estas parece ser la razón por la que tienes problemas para recibir tu sanidad, recuerda pedirle ayuda al Espíritu Santo. Él promete guiarte a toda la verdad (Juan 14:17).

    4. Oré para que Alguien Recibiera Sanidad, pero la Manifestación no LLegó. ¿Por qué?

    “Por eso la promesa viene por la fe…” –Romanos 4:16 (NVI)

    Cuando se ora por una persona, la sanidad puede ocurrir instantáneamente o puede ocurrir durante un largo período de tiempo. A menudo, la sanidad ha comenzado a manifestarse, aunque la evidencia física tarde en llegar.

    En cualquier caso, la persona debe estar hablando palabras llenas de fe: la Palabra de Dios, no la suya propia. Al permanecer firme en esa Palabra y aferrarse a la fe, la Palabra de Dios se cumple. No importa que no se vea el cambio físico. Ese no es el factor determinante. Más bien, lo que cuenta es cuánto de Su Palabra conocemos y cómo la aplicamos a nuestras vidas.

    ¿Cuánto tiempo debemos hablar palabras llenas de fe y creer que se está produciendo una sanidad? Hablamos estas palabras hasta que la sanidad se complete y se cumpla la Palabra de Dios (1 Pedro 2:24; Efesios 6: 13-17; Romanos 4:17). Entonces, las palabras de fe deben decirse todos los días para mantenerse bien.

    Andrew Wommack dice: “He orado por miles de personas en mis reuniones en todo el país, y todavía no he visto a todas las personas sanas”, explica Andrew Wommack sobre por qué algunos se sanan y otros no. Puede ser un problema en el corazón de quien recibe la oración, o puede ser algo que no entiendo con respecto a esa persona en particular. Pero de una cosa estoy seguro: no es culpa de Dios “.

    Es importante recordar que nuestro trabajo es ministrar y orar por sanidad, sin importar si una manifestación ocurre inmediatamente. Una vez que hemos hecho nuestra parte, el resto depende de Dios y de la otra persona para recibirlo.

    Recuerda el poder de la sangre de Jesús.

    5. ¿Cuáles son las Escrituras de Sanidad Favoritas de Gloria?

    “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.–Romanos 10:17

    Gloria Copeland sabe que la clave para recuperarse y mantenerse bien es alimentar adecuadamente su espíritu con la Palabra de Dios. Ella y Kenneth han caminado en sanidad y salud divinas durante más de 50 años, ¡y no tienen planes de detenerse ahora!

    Lo hacen leyendo con regularidad las escrituras de sanidad y confesando la Palabra de Dios en sus mentes y cuerpos.

    6. Si Creo que he Sanado, ¿Debo Dejar de Tomar Medicamentos y otros Tratamientos?

    “Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu”. —Gálatas 5:25

    Es importante saber que no hay nada de malo espiritualmente en tomar medicamentos. Es perfectamente aceptable atacar la enfermedad tanto a nivel natural como espiritual.

    No tomar medicamentos no es lo que va a traer sanidad, es la fe en Dios y Su Palabra que dice: “Por sus llagas fuiste sanado”, lo que trae sanidad. LaPalabra deja en claro que en Su gran amor, Dios quiere que todo Su pueblo esté bien. En muchos casos, es posible que la fe de una persona no se desarrolle lo suficiente como para recibir sanidad sin tomar medicamentos.

    No tomar medicamentos no es un acto de fe si Dios no te ha indicado que lo hagas. Cuando se trata de continuar o no tomando medicamentos o sometiéndose a tratamientos, necesitas escuchar el consejo de Dios. Hasta que lo hagas, sigue tomando tu medicina con fe, ¡y asegúrate de orar por ella mientras lo haces!

    7. ¿Ir al Médico Demuestra Falta de Fe?

    “ Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones” –Colosenses 3:15

    Kenneth y Gloria Copeland no están en contra de los médicos ni de los medicamentos. De hecho, agradecen a Dios por ellos. Visitan a su médico para chequeos regulares y han presentado a varios médicos diferentes en las transmisiones de La Voz de Victoria del Creyente a lo largo de los años.

    Ir al médico no es un obstáculo para la fe, ni no consultar a los médicos o tomar medicamentos es necesariamente un acto de fe. Dios se encontrará con cada persona a su nivel de fe. Si la fe de una persona se basa en los médicos y la medicina, Dios ayudará al médico a hacer lo mejor que pueda y hará que el cuerpo de la persona se recupere rápidamente.

    Además, el Espíritu Santo puede indicarte que consultes a un médico, y si ese es el caso, debes obedecer. Si el Señor te ha indicado que vayas al médico, hazlo con confianza en la fe de que Jesús es el Sanador y ora para que tu médico tenga sabiduría.

    8. ¿Las Palabras que Hablo Realmente Afectan mi Sanidad?

    “La muerte y la vida están en poder de la lengua”. –Proverbios 18:21 (RVR1960)

    Algunas personas dicen que es una mentira decir que estás sano cuando no te sientes sano, pero eso funciona solo con tus cinco sentidos. Para recibir las promesas sobrenaturales de Dios, debes tener una mente más espiritual que carnal. Una de las claves fundamentales para activar la fe es llamar a las cosas que no son como si lo fueran.

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  • Cómo Superar el Trauma Emocional

    Cómo Superar el Trauma Emocional

    ¿Alguna experiencia dolorosa de la niñez o de la vida te dejó destrozado? ¡PUEDES sanar y recuperar tu vida! Aprende a superar el trauma emocional con la ayuda de la Palabra de Dios.

    TIEMPO DE LECTURA: 4 MINUTOS

    Dejas que te defina.

    No intencionalmente o todos a la vez.

    Pero con el tiempo.

    El trauma emocional que experimentaste cuando ocurrió una circunstancia dolorosa en tu vida puede haber sido un evento único o recurrente durante un período de años. Tal vez fue la forma en que tu padre dejó a tu familia y nunca regresó. O la pérdida de un ser querido en un momento delicado de tu vida. O tal vez fue el abuso físico o emocional. De cualquier manera, dejó una marca. Y parece que no puedes quitartela de encima.

    Mientras toleres los síntomas persistentes del trauma emocional, estás permitiendo que el enemigo te mantenga encadenado. Al igual que Jesús hizo con Sadrac, Mesac y Abednego, Él quiere soltarte de tus grilletes y liberarte. Quiere eliminar toda evidencia del trauma que has experimentado, para que puedas vivir una vida de abundancia.

    ¿Hay alguna experiencia que hayas permitido que te defina? ¿Parece que los efectos y las heridas te siguen a todas partes?

    Los traumas emocionales pueden incluir:

    Rechazo, negligencia, crítica o abuso cuando eras niño

    Experimentar un hogar roto

    Divorcio

    Traición

    Pérdida de un familiar

    Presión o pérdida financiera extrema.

    ¡Y eso es solo para empezar! No importa lo que hayas soportado, el trauma emocional no es una sentencia de por vida. ¡Puedes recuperar tu vida y sanar! Aprende a superar el trauma emocional. con la ayuda de la Palabra de Dios. Aquí es por dónde puedes empezar.

    1. Ten la Disposición para Superar el Trauma Emocional

    Un rico empresario y ministro contó la historia de un momento en el que tuvo un accidente por el cual sufrió quemaduras de tercer grado en todo el cuerpo. Tenía un dolor insoportable y el camino hacia la recuperación requirió semanas en el hospital.

    El tratamiento incluyó limpiar las quemaduras, que cubrían más del 60% de su cuerpo, y eliminar la piel y el tejido muertos del área, todo lo cual fue extremadamente doloroso. Esto tuvo que repetirse una y otra vez hasta que la piel comenzara a sanar correctamente.

    Él recuerda: “Fue tan doloroso que apenas pude soportarlo. Pero sabía que si no les permitía limpiar las heridas, terminaría con una vida de problemas debilitantes “.

    Superar el trauma físico puede ser muy doloroso. El trauma emocional es lo mismo. Pero al igual que la sanidad física, la sanidad emocional requiere una incomodidad a corto plazo para la salud y la felicidad a largo plazo.

    La voluntad de superar el trauma puede parecer obvia, pero muchas personas vacilan sin saberlo. Pueden pensar que quieren ser libres, pero algo en su interior hace que se aferren al dolor y a la tristeza.

    No es fácil lidiar con un dolor profundamente arraigado. De alguna manera, puede sentirse como vivir todo de nuevo. Pero aquí hay algo que debes recordar: Jesús es el Sanador. Él soportó todo tu dolor, físico y emocional, en la Cruz, para que pudieras vivir una vida en libertad. Si le permites tratar tus heridas, vivirás una vida que nunca soñaste que fuera posible.

    2. Detente en el juego de la culpa

    Si bien no se puede negar que las palabras y los comportamientos de los demás pueden causar dolor, en algún momento, todos tenemos que asumir la responsabilidad de nuestras propias vidas. La culpa deja a los demás en el asiento del conductor de tu vida. Para recuperar tu vida, deten el juego de la culpa y asume la responsabilidad de cómo abordar la vida y qué sentimientos permites que influyan en tus decisiones. Considera algunas de las respuestas comunes al trauma emocional:

    • Culpa

    • Vergüenza

    • Enfado

    • Miedo

    • Dolor

    • Depresión

    • Rechazo

    • Sentimientos de insuficiencia

    • Estar a la defensiva

    • Criticar a los demás

    Estos no tienen que ser tu destino en la vida. Dios dijo que quiere que tu seas transformado por la renovación de tu mente (Romanos 12: 2). Jesús cargó con cada uno de esos síntomas, para que pudieras vivir libre. En Cristo, no somos víctimas. En Él, ya no somos impotentes. A través de Su poder, autoridad, gracia y misericordia, somos vencedores victoriosos. ¡Aleluya!

    Y todo comienza con la decisión de detener el juego de la culpa y recuperar tu vida.

    Si alguno de los síntomas anteriores ha dominado tu forma de pensar y vivir, es hora de hacer un cambio. Asume la responsabilidad personal de tus comportamientos. No puedes culpar a nadie más que a ti por tus miedos, inseguridades, actitudes negativas, fracasos, enojo o cualquier otro comportamiento.

    Ve a Jesús y deja que Él quite todo sentimiento negativo de tus hombros y de tu vida para siempre. ¡Permite que lave el pasado y te lleve a un futuro glorioso!

    3.Perdona

    Sabías que venía.

    Nos guste escucharlo o no, no hay camino hacia la buena vida cuando la falta de perdón se avecina en la distancia. Puedes sentirte justificado a aferrarte a los rencores, pero confía en nosotros, solo te estás lastimando a tí mismo.

    La falta de perdón bloquea todo lo bueno.

    No vale la pena. Y no cambiará nada ni a nadie.

    ¿Crees que es muy difícil perdonar?

    Tienes razón.

    Por tu cuenta, es demasiado difícil. Por eso Dios ha dicho que hará lo posible y lo imposible por nosotros cuando le pidamos ayuda. Él te ordenó perdonar; Él te preparará y fortalecerá para perdonar por fe. Si te sometes a Él, le pides ayuda y tomas una decisión firme y sin dar vueltas al perdonar, un día como si saliera de la nada, dirás: “Realmente he perdonado”.

    4. Llena el vacío

    Si el miedo, la ira, la inseguridad o cualquier otra respuesta al trauma emocional ha sido parte de tu vida durante un largo período de tiempo, mientras trabajas para eliminar esos sentimientos y hábitos dañinos, también debes llenar el vacío.

    No es suficiente decir simplemente: “Ya no temeré más”. Tienes que seguir dos pasos:

    1. Resiste el miedo.

    2. Reemplaza un espíritu de miedo con una fe fuerte.

    No puedes simplemente decir: “Ya no criticaré a los demás”. Tienes que:

    1. Mirarte a ti mismo como Dios te ve y recibir Su amor.

    2. Dejar de criticarte.

    3. Buscar lo mejor en los demás.

    A medida que encuentres tu identidad en Cristo y hagas crecer tu relación con Dios, te encontrarás expulsando todo signo de trauma emocional.

    Cuando recuperes tu vida con estas formas de superar el trauma emocional, desearás haber buscado ser libre antes. Cuando Dios sane tus heridas, nadie se dará cuenta que has tenido dificultades en tu vida porque estarás tan lleno de fe, esperanza, gozo, paz y amor. Puede que hayas pasado por el fuego, pero como Sadrac, Mesac y Abednego, ¡saldrás sin ni siquiera oler a humo!

  • Engaños en la Iglesia – Top 5

    Engaños en la Iglesia – Top 5

    La tradición religiosa, las opiniones personales o un corazón endurecido pueden llevar al engaño. Averigua si has caído en alguno de estos engaños comunes dentro de la Iglesia.

    Es más fácil de lo que piensas…

    … ser engañado.

    Todos queremos creer que no nos puede suceder a nosotros, pero puede, y a muchos les ocurre. ¿La peor parte? Aquellos que son engañados ni siquiera lo saben.

    Es por eso que hemos sido advertidos una y otra vez en la Palabra de Dios.

    Segundade Tesalonicenses 2: 3 (NBLA) dice: “Que nadie los engañe en ninguna manera…”

    Colosenses 2: 8 (LBLA) dice: ” Miren que nadie los haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios[a] elementales del mundo y no según Cristo”.

    El único poder que tiene el diablo contra nosotros es a traves del engaño y/o la ilusión. Le abre la puerta para que tenga rienda suelta en nuestras vidas. ¡Es por eso que Marcos 13:33 nos dice que “estemos alerta!” Muchos cristianos han creído las mentiras que les alimenta la tradición religiosa, sin alinearlas con la Palabra de Dios. ¡No dejes que esa persona seas tú!

    Para ayudarte a evitar caer en la trampa, estamos haciendo una cuenta regresiva de los 5 principales engaños en la Iglesia y cómo puedes permanecer firme en la verdad.

    Engaño No. 5: La Política no debe Discutirse en la Iglesia

    La gente de hecho ha dejado iglesias por esta razón. Y es triste, porque Dios no solo tiene la intención de que su pueblo participe en el gobierno, sino que instituyó una forma de gobierno en Éxodo 18:21 y Romanos 13.

    Dios ha llamado a los pastores ha pastorear a la gente a través de la enseñanza y el consejo bíblicos. Cuando se enseña la Palabra de Dios completa en la iglesia, encontrarás que la Biblia tiene mucho que decir sobre las cuestiones políticas (por ejemplo, la definición de Dios del matrimonio, el valor de las vidas que están por nacer, el manejo adecuado de las finanzas y otras normas morales).

    No se puede separar la Biblia de la política. No puedes sentarte en la iglesia y creer una cosa, luego entrar en el puesto de votación y tirarla por la ventana. Es por eso que los pastores deben pastorear a la iglesia en la arena del gobierno y decirles a sus congregaciones cómo aplicar los principios bíblicos en el puesto de votación.

    Estados Unidos se fundó sobre principios cristianos y nuestras leyes se basaron en las Escrituras. Las iglesias tienen derecho a preocuparse por dónde llevará la política a nuestra nación. Los cristianos deben participar en la elección de políticos piadosos que nos guiarán en la dirección de la justicia, o nuestra nación perderá sus bendiciones. Si queremos ser sal y luz en la plaza pública, hay que discutirlo en la Iglesia.

    Engaño No. 4: El Dinero es la Raíz de Todos los Males

    ¡El primer problema con este engaño en la Iglesia es que están citando mal las Escrituras! Se basa en 1 Timoteo 6:10, que dice: “Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero” (RVR). Tener dinero no es malo. Es el amor al dinero, la codicia, lo que conduce al mal.

    Una persona sin dinero puede amar el dinero hasta el punto de matar a otra persona para conseguirlo. La Nueva Traducción Viviente de los versículos 9-10 dice: “Pero los que viven con la ambición de hacerse ricos caen en tentación y quedan atrapados por muchos deseos necios y dañinos que los hunden en la ruina y la destrucción. Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas”.

    Pero no se equivoquen, también hay advertencias sobre el dinero. Como en cualquier otra área, es imposible manejar el dinero correctamente sin la ayuda de Dios. Él nunca dijo que no quería que la gente tuviera dinero. Él estaba diciendo que será difícil mantenerse alejado de la confianza y el amor por el dinero, es un peligro para ti, pero puedes hacerlo si te mantienes cerca del Padre.

    Engaño No. 3: Corregir a los Líderes Cristianos es tu Deber

    Ningún pastor o ministro es perfecto. Pero la Biblia dice: “¿Quién puede impunemente alzar la mano contra el ungido del Señor?” (1 Samuel 26: 9, NVI).

    Esto no significa que los pastores que han cometido alguna falta deben estar siempre por encima de las críticas, pero es importante recordar que “todo debe hacerse de una manera apropiada y con orden”. (1 Corintios 14:40, NVI). Entrar en las redes sociales y derribar a alguien no es apropiado ni ordenado. Tampoco es “hablar la verdad en amor” (Efesios 4:15).

    Si crees que un pastor o ministro no está de acuerdo con la Palabra, no tienes que asistir a su iglesia o apoyar económicamente su ministerio, puedes orar por ellos, y si estás en la posición adecuada para hacerlo, pídele al Señor si quisiera que se ocupara de ellos en privado. Pero creer que corregir a los líderes cristianos es tu deber es un engaño.

    No tienes que estar de acuerdo con todos los líderes cristianos, pero no estás llamado a hablar en contra de ellos en Internet, en tu círculo de amigos o incluso en la privacidad de tu hogar.

    David no deshonró a Saúl hablando en su contra, peleando con él o incluso tratando de derrocarlo. Al mantenerse en la posición correcta, dejó espacio para que Dios tratara con Saúl directamente y se mantuvo en una posición para ser promovido.

    Engaño No. 2: La Sanidad no es Para Hoy

    Este es uno de los mayores engaños de la Iglesia que mantiene al pueblo de Dios enfermo, luchando contra las enfermedades y muriendo joven.

    No hay una sola escritura que diga que la sanidad no es para hoy. Ninguna en absoluto. Sin embargo, hay innumerables escrituras que declaran que la voluntad de Dios es la sanidad, cada vez, para cada creyente.

    Siempre que Jesús sanó a alguien en la Biblia, dijo que era la fe de la persona lo que la sanaba. En referencia a esto, Keith Moore dice: “Si la sanidad no es para hoy, tampocolo es lafe”.

    Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre. La salvación no ha expirado, la fe no ha expirado, los milagros no han expiradoy la sanidad no ha expirado. La falta decomprensión o implementación de la Palabra de Dios no equivale a la desaparición de una verdad.

    Hay una asombrosa cantidad de escrituras que confirman que la sanidad es para hoy. No confíes en la tradición religiosa, lo que enseñó la abuela, lo que tu pastor enseñó o la experiencia de cualquier otra persona. Ve a la Palabra de Dios y compruébalo tu mismo. La sanidad es para hoy, y Jesús pagó por ella.

    Y ahora, el engaño número uno en la Iglesia.

    Engaño No. 1: Dios Envía las Pruebas y las Tentaciones para Enseñarnos Algo

    Es parte de la naturaleza humana culpar a alguien por los problemas: ¡comenzó en el Jardín del Edén!

    Lamentablemente, en su mayor parte, muchos cristianos han acusado falsamente a Dios de ser la causa de sus problemas. Este es el engaño número uno sembrado en la Iglesia hoy en día, es que nuestros problemas, nuestras pruebas y nuestras tentaciones son enviadas por Dios para enseñarnos.

    Esta mentira dice que las pruebas y tribulaciones son herramientas de Dios para desarrollar y fortalecer nuestro carácter. El final más extremo de este engaño es que Dios mismo es el autor de nuestros problemas o que Dios es el que nos enferma para enseñarnos algo.

    Esto está absolutamente en contra de la Palabra de Dios. ¿Por qué? Porque el principio básico de la vida cristiana es saber que Dios puso nuestro pecado, enfermedad, dolencia, dolor y pobreza en Jesús en el Calvario. Que Dios nos diera algo de esto ahora para enseñarnos o fortalecer nuestra fe sería un error en la justicia. Creer que Dios tiene un propósito para tu enfermedad significaría que Jesús cargó con tu enfermedad en vano. ¡Qué insulto a Su amor, cuidado y compasión hacia ti!

    Satanás es el autor de todo lo malo de este mundo. Ha venido a robarte todo, a matar todo lo que pueda tener en sus manos y destruir todo lo bueno de tu vida. Es lo opuesto a Dios.

    Si has caído en alguno de estos principales engaños en la Iglesia, no te desesperes, ¡muchos lo han hecho y muchos también han llegado a conocer la verdad! Como con todo, guarda tu corazón y sigue la Palabra de Dios. Cuando la buscas con todo tu corazón, siempre saldrás al otro lado con Su verdad.

  • ¿Quién Dirige tu Ciudad: la Fe o el Miedo?

    ¿Quién Dirige tu Ciudad: la Fe o el Miedo?

    ¿Quién gobierna tu ciudad, la fe o el miedo? Tu influencia en este mundo es mucho mayor de lo que piensas.

    por Kenneth Copeland

    Tu influencia en este mundo es mucho mayor que los límites de tu casa, tu jardín y tu pequeño espacio de trabajo en la oficina.

    En realidad, si se supiera la verdad, toda la empresa en la que trabajas depende de ti, todo el vecindario donde vives depende de ti, incluso toda la nación te necesita, si eres valiente y estás lleno de fe.

    Y la razón por la que podemos ser tan influyentes es porque, como creyentes, no estamos solos en esto.

    Somos el Cuerpo de Cristo. Somos los ungidos del Cuerpo de Dios. Por lo tanto, estamos unidos a través de nuestra conexión con la unción de Jesús.

    Además, Jesús nos dio toda la autoridad y dominio en el cielo y en la tierra antes de regresar al Padre (Lucas 9: 1-2). Y está esperando que tomemos esa autoridad y hagamos que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies (Hebreos 10:13). El problema es que no hemos estado usando y aplicando ese dominio al máximo.

    Un Relato Sobre dos Ciudades

    Para darte una idea del alcance de la autoridad que tú y yo tenemos, quiero hablarte de dos ciudades en los días en en los que Jesús caminó sobre la tierra. Una ciudad estaba gobernada por el miedo y la otra por la fe; eran tan diferentes como el día y la noche.

    De hecho, la atmósfera de cada ciudad determinaba lo que Jesús podía y no podía hacer cuando las visitaba. Leemos sobre la ciudad del miedo en Marcos 5: 1-8:

     [Jesús y sus discípulos] Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando [Jesús] salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Porque [Jesús] le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

    Jesús y sus discípulos habían cruzado el mar de Galilea en barco, y cuando llegaron a la costa en la región llamada Decápolis, se encontraron con un hombre endemoniado. Lo conocemos como el “loco de Gadera”.

    En este pasaje, aprendemos que Jesús le ordenó al demonio que poseía a este hombre que saliera de él. Pero observe lo que descubrimos en el versículo 9: “Y [Jesús] preguntó [al diablo]: ¿Cómo te llamas? Y él respondió, diciendo: Legión me llamo, porque somos muchos ”.

    ¿Cuántos son muchos?

    Prueba 6.000.

    Legión era un término militar en aquellos días que se refería a 6.000 soldados. Así que este diablo en particular a quien Jesús estaba hablando reveló que en realidad había 6.000 demonios trabajando en él, a través de la vida de este loco y a través de su espíritu, alma y cuerpo.

    Pero lo que quiero que vean especialmente es que estos 6.000 demonios no estaban necesariamente en este hombre todos a la vez. El único demonio al que Jesús se dirigió cara a cara era en realidad el demonio de rango superior del grupo. Él era el que tenía autoridad sobre toda la legión. Es decir, era un demonio de alto rango que comandaba una tropa de al menos 6.000 demonios.

    Ahora, a primera vista, esa afirmación puede parecer extraña. Pero no cuando consideras que la “legión” que vemos en Marcos 5 es a lo que el apóstol Pablo se refirió en Efesios como “principados … potestades … gobernantes de las tinieblas de este mundo”.De hecho, Efesios 6:12 nos da una comprensión de la estructura del dominio del enemigo. Dice: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

    El demonio con el que Jesús tuvo esa conversación, el único demonio que en realidad poseía al loco de Gadera, era el gobernante sobre los 6.000 “principados y potestades” que funcionaban bajo su mando a través del hombre. Él era un “gobernante de las tinieblas de este mundo”.

    Podemos ver que hay una estructura en todo el reino de las tinieblas. Hay “demonios de bajo nivel” y luego hay espíritus malignos en diferentes rangos o clases. Hay una cadena de mando que incluso el enemigo sigue.

    La ciudad del Miedo

    Ahora volviendo al loco de Gadera… si eres como yo, te habrás preguntado, ¿Por qué 6.000 demonios y un comandante están viviendo con este tipo?

    Eso parece mucho “poder de fuego” para un solo loco.

    Para obtener una respuesta a esta pregunta, echemos un vistazo a cómo respondieron los ciudadanos de esa zona a lo que sucedió entre Jesús y el loco de su ciudad natal.

    Retomemos con Marcos 5: 11-17:

     Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo.Y le rogaron [a Jesús] todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron. Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido. Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo. Y les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos. Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos.

     Aquí hay un hombre que ha estado corriendo desnudo, viviendo en un cementerio y haciendo todo tipo de cosas extrañas y malvadas. De repente, es liberado gloriosamente por el poder de Dios. Vuelve a llevar ropa y está en su sano juicio. Sin embargo, en lugar de que los habitantes del pueblo estuvieran encantados de que él hubiera sido liberado, se llenaron de miedo. Tanto es así que el versículo 17 dice que la gente “comenzó a orar [a Jesús] para que se fuera de sus territorios”.

    En este pasaje, la palabra orar significa “rogar con fervor y sinceridad”. Así que la gente en y alrededor de estas ciudades de Decápolis en realidad le rogaba a Jesús que se fuera.

    ¿Por qué?

    Lucas 8 también relata este incidente y nos dice que “toda la multitud de la tierra de los gadarenos alrededor suplicó [a Jesús] que se apartara de ellos; porque fueron llenos de gran temor ”(versículo 37).

    La gente respondió al ministerio de liberación de Jesús con gran temor.

    Y ahí está nuestra respuesta de por qué querían que Jesús se fuera … el miedo.

    El miedo era la tarea de esta legión de demonios y su comandante. Durante un período de tiempo habían podido construir una fortaleza de miedo y controlar toda la zona costera.

    En consecuencia, la gente de esta ciudad y sus alrededores vivía constantemente bajo el miedo. Dominaban los lugares celestiales, la atmósfera espiritual, sobre toda esa región.

    Fue el temor lo que vino corriendo al encuentro de Jesús cuando su bote aterrizó. El miedo quería saber lo que estaban haciendo. El miedo corrió a contar lo que Jesús le había hecho a un hato de 2000 cerdos. El miedo quería saber qué le habían hecho al loco.

    Y, por supuesto, fue el miedo lo que suplicó a Jesús: “¡Ay … por favor, por favor, por favor, sal de aquí!”

    Ahogándose en un Mar de Miedo

    Si estudias las escrituras cuidadosamente, comienzas a darte cuenta de que Jesús y sus discípulos se encontraron con la fortaleza del miedo establecida en Decápolis antes de aterrizar en sus costas y encontrarse con el loco de Gadera y sus 6,001 demonios.

     En realidad, comenzó la noche antes de su llegada, en el mar de Galilea, cuando los discípulos de Jesús estaban seguros de que iban a morir … y Jesús se habia ido a dormir durante todo el proceso. Encontramos el siguiente relato de ello en Marcos 4: 35-41.

     Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?. Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

     Primero, los discípulos tuvieron miedo de la tormenta. Luego temieron a Jesús.

    Aquí hay un patrón. Los discípulos primero tuvieron miedo de la tormenta, luego tuvieron miedo de Jesús, quien en realidad los libró de la tormenta.

     Asimismo, la gente del país de los gadarenos temía lo que les pasaba a los cerdos y al loco. Entonces temieron a Jesús, quien libró del hombre de los demonios.

     Si no era miedo a una cosa, era miedo a otra. Y detrás de todo ese miedo había una legión de demonios y su comandante. Ellos gobernaban y controlaban toda esa zona. Y les garantizo que ellos fueron los responsables de la tormenta que estalló esa noche en el Mar de Galilea.

    ¿Por qué los demonios harían eso?

    Simplemente porque estaban tratando de proteger su territorio.

    Jesús y sus discípulos se dirigían directamente hacia la fortaleza del miedo que “legión” había construido, y “legión” no quería que nadie se metiera con ella.

     Jesús estaba trayendo una barca llena de amor y compasión a ese lado de Galilea, y 1 Juan 4:18 nos dice que“ En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo”.

    El amor estaba en camino de expulsar el miedo, por lo tanto, “legión” tuvo que hacer todo lo posible para tratar de detener a Jesús y sus hombres. No dudo que los 6.000 demonios se concentraron en ese barco esa noche.

     Ahora, evidentemente, “legión” no esperaba poder detener al Hijo ungido de Dios. No hay forma de que hayan ahogado a Jesús. Pero podían jugar con el barco y esperar al menos sacar algunos discípulos. Y eso es exactamente lo que se propusieron hacer, hasta el punto de tratar de separar a los discípulos de Jesús a través del miedo y la ofensa. Después de todo, una casa dividida contra sí misma no prosperará (Lucas 11:17).

     En Marcos 4:38, los discípulos protestaron: “Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?”Temían por su seguridad y pensaban que a Jesús no le importaba.

    Pero Jesús estaba descansando en el hecho de que su Padre le había dado instrucciones de ir al “otro lado” de Galilea. Hebreos 4 nos dice que la fe descansa. Los discípulos podrían haber hecho lo mismo. Pedro podría haberse puesto de pie y haber declarado: “El Maestro nos dijo que íbamos al otro lado, así que vamos al otro lado, y ninguna tormenta nos impedirá llegar allí. ¡sea la paz, quedémonos tranquilos!”

     En cambio, se vieron atrapados en el peligro de sus circunstancias. Se dejaron sacudir por cada ola de miedo. Y luego, cuando finalmente se volvieron hacia el Maestro … Estaba dormido, descansando en la fe. Pero confundieron Su descanso con irresponsabilidad. Debieron haber pensado que Él debería haberse unido a ellos en estar temerosos y preocupados.

    Sin embargo, antes de que la tormenta terminara, Jesús se puso en pie y se enfrentó a la tormenta. Luego se dirigió a al miedo y a la falta de fe de los discípulos.

    La Ciudad de la Fe

    En contraste con Decápolis, una zona de miedo, había una región costera sobre la que creo que había una fortaleza de fe. Lo leemos en Marcos 5: 21-24.

     Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar.Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.

     Una vez más, tan pronto como Jesús salió de la barca y entró en tierra, un hombre estaba allí para recibirlo. Esta vez, sin embargo, el hombre que se encontró con Jesús en la orilla no era un hombre dominado e impulsado por el miedo. Más bien, era un hombre dominado e impulsado por la fe. Ese hombre era Jairo, gobernante de la sinagoga.

    Note también que en el viaje a este lado del mar de Galilea, no hubo tormenta. La atmósfera era completamente diferente: había un espíritu de fe en esta región. Jesús fue realmente bienvenido en lugar de pedirle que se fuera.

     Y el hecho de que Jairo le dio la bienvenida a Jesús y lo invitó a su casa fue aún más significativo desde el punto de vista de que Jairo era una figura pública importante. Fue líder, pastor y presidente de la sinagoga. Era un hombre de gran riqueza y posición en la comunidad. Todos lo conocían. Y todos los ojos seguramente estaban sobre él, especialmente cuando se postro ante Jesús mientras “mucha gente” estaba alrededor. Y la verdad era que Jairo podría haber perdido todo simplemente por asociarse con Jesús.

     Sin embargo, Jairo era un hombre de fe. Si hubiera sido un hombre de miedo, nunca se habría postrado frente a Jesús en una exhibición tan pública. Si hubiera sido un hombre de temor, probablemente no habría habido ninguna otra demostración abierta de fe ese día. Y con eso, me refiero a la mujer con flujo de sangre que fue sanada cuando Jesús se detuvo y le dijo:

    <p class="zw-paragraph heading0" data-header="0" data-textformat="{"ff":"TeX Gyre Heros","fv":&q

  • ¿Cómo el Perfecto Amor Echa Fuera el Temor?

    ¿Cómo el Perfecto Amor Echa Fuera el Temor?

    Perfecto amor.

    Suena imposible, ¿no?

    Pero echemos un vistazo a lo que significa la palabra perfecto en los versículos que vamos a revisar cuidadosamente hoy. La Reina Valera Contemporánea en 1 Juan 4: 16-18 dice…

    “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.En esto se perfecciona el amor en nosotros: para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo.En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. Por lo tanto, el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”.

    En este versículo, la palabra griega para perfecto también se traduce como, llegar a la madurez completa.

    Entonces, lo que esta escritura dice es que cuando llevemos el amor a la madurez completa, no tendremos que lidiar con el miedo nunca más.

    ¡Wow! Esa es una GRAN promesa. Pero, de nuevo, esto es por lo que Dios es conocido.

    Entonces, ¿cómo el perfecto amor (completamente maduro) echa fuera el temor?

    Vamos a averiguarlo.

    Creer en el Amor de Dios Echa Fuera el Temor

    Eres amado.

    Muy amado. E incondicionalmente, por Dios.

    ¿Lo sabes? ¿De verdad lo sabes?

    La mayoría de nosotros hemos cantado la letra “Jesús me ama, esto yo lo sé”, pero lamentablemente, la mayoría de los cristianos solo asiente mentalmente a la idea sin tener una profunda revelación del amor de Dios por ellos. Si lo hicieran, cambiaría todo por completo.

    ¿Cómo sabes cuando realmente crees en el amor de Dios por ti?

    Ya no tendrás miedo de nada.

    No a la pérdida de un trabajo, o cómo la gente te responderá, cómo pagarás las facturas, si tu familia estará sana o segura.

    ¿Es posible? ¡Si!

    Dios no te ha dado un espíritu de temor. Eso significa que Él no quiere que tengas miedo, nunca. Y si esa es Su voluntad para ti, también es posible.

    Entonces, ¿qué impide que la gente crea?

    • Dolores y heridas del pasado que no han sanado por completo

    • Culpa y vergüenza por el pasado

    • Inseguridades

    • Baja autoestima

    • Falta de conocimiento de la Palabra de Dios.

    El amor de Dios es incondicional. Su misericordia cubre todo lo que esta en la lista anterior. Todo lo que tienes que hacer ahora es creer y recibir Su amor.

    Qué vergüenza que las personas sufran a manos del miedo porque no creen en el amor que Dios les tiene. No dejes que eso te suceda. Aprende a creer en el amor.

    Piénsalo. Dios está enamorado de ti, muy enamorado, ¡te ha dado todo lo que tiene! Él te ha dado toda la sanidad, toda la sabiduría, toda la riqueza, toda la fuerza que puedas necesitar.

    Cree en el amor que Dios tiene por ti. Ya que ha sido liberado a través de la sangre de Jesús.

    Cree en el amor. Ya se publicó en el nombre de Jesús.

    Cree en el amor. Ya ha sido publicado en Su Palabra.

    Medita una y otra vez en las escrituras acerca de Su amor por ti. Repítete a ti mismo, una y otra vez, todo el día: “Creo en el amor que Jesús tiene por mí”. Una vez que llegue a tu corazón, nunca volverás a tener miedo.

    Practica el Amor de Dios que Elimina el Temor

    Creer que enel amor de Dios esta el primer paso para expulsar el temor, pero no debemos olvidar que practicar el amor de Dios es de igual importancia.

    ¿Cómo amar a los demás puede echar fuera el miedo?

    Cuando caminas perfectamente por esa línea de amor, estás en obediencia a Dios. Y mientras estés en obediencia, el diablo no puede tocarte. Eso significa que no puede asustarte.

    Es más, cuanto más crece tu amor, más crece tu fe.La Biblia dice que la fe obra por el amor, y dado que la fe es lo opuesto al temor, ¡cuanto más amor tengas en tu vida, menor será el miedo!

    ¡El amor es una decisión! Cuanto más practiques el amor, más cerca estarás del amor perfecto (completamente maduro). Aquí hay algunas cosas para recordar acerca de practicar el amor de Dios que echará fuera el temor.

    • El amor perdona.

    • El amor se niega a ofenderse.

    • El amor valora a las personas.

    • El amor y el orgullo no pueden coexistir.

    • El amor no es envidioso ni celoso de los demás.

    • El amor es paciente y amable.

    • El amor cree lo mejor en los demás, en lugar de asumir lo peor.

    • El amor cierra la puerta a la contienda.

     

    Practicar el amor de Dios hará crecer tu fe y disminuirá tu miedo hasta que desaparezca.

    Kenneth Copeland dice: “Cuando te especialices en el amor de Dios y le des espacio y oportunidad, Él se manifestará”.

    El amor es la clave más importante para crecer en Dios. De hecho, si no crecemos en el amor … no creceremos en absoluto. Crecer en Dios te mantiene alejado del temor porque Dios ocupa cada espacio en tu espíritu, alma y cuerpo.

    Si últimamente no le has prestado mucha atención al amor, ¡es hora de cambiar tu enfoque! Obtener una revelación del amor de Dios en tu espíritu y luego trabajar para practicar el amor hacia los demás es un gran cambio en el  juego. Imagínate nunca más temerle a nada. Imagínate  vivir en paz, gozo y la prosperidad que proviene de una vida obediente y llena de amor. Es tuyo para que lo tomes. AMOR.

     

  • 4 Maneras de Prepararse para Recibir La Sanidad

    4 Maneras de Prepararse para Recibir La Sanidad

    La sanidad siempre llega. No tienes que preguntarte si es la voluntad de Dios para ti o si solo tienes que vivir con los síntomas por el resto de su vida. La sanidad te pertenece. Pero si bien esto es cierto, y puedes esperar recibir tu sanidad, hay algunas cosas que debes hacer para prepararte. Aquí hay cuatro formas de prepararse para recibir tu sanidad.

    1. Haz ajustes en tu vida.

    “Si ustedes quieren y me hacen caso, comerán de lo mejor de la tierra”(Isaías 1:19, RVC). Eso es bastante simple, ¿no? Nos gusta hablar de comer el bien de la tierra, pero ¿qué pasa con la buena voluntad y la obediencia? Mientras te preparas para recibir tu sanidad, Dios te está hablando acerca de los ajustes que necesitas hacer en tu vida. ¿Lo oyes?

    Tómateel tiempo para escuchar. Puede ser la dieta, el ejercicio, los hábitos de sueño o el pecado los que deben ser erradicados de tu vida de una vez por todas. Esta es una parte crítica de la preparación de tu corazón y cuerpo para recibir la sanidad. Gloria Copeland compartió este mismo principio en la Escuela de Sanidad hace años: “Verán, es por eso que el Señor y yo nos llevamos tan bien. Soy simple. Soy tan simple que creo que Él es más inteligente que yo, y cuando dice algo, escucho. Yo cambio Hago ajustes Presto atención. Yo cambio mi forma de pensar. Y eso es lo que debes hacer si quieres ser sanado”.

    2. Perdona.

    Naturalmente hablando, se ha demostrado que la falta de perdón en realidad causa enfermedades. Entonces, ciertamente tendría sentido que el perdón sea un paso importante para liberar al cuerpo de la enfermedad. En el espíritu, lo mismo es cierto. El poder que nos perdona nuestros pecados es el mismo poder que nos sana. ¡Eso significa que el poder de la falta de perdón es el poder de la maldición! No necesitamos la maldición involucrada cuando vamos tras la sanidad.

    Recuerda, perdonar no es tolerar un delito o incluso restablecer una relación. Es una cuestión del corazón. Satanás intentará mantenerte sin perdón para evitar que recibas tu sanidad. No muerdas el anzuelo. ¡Perdona a cualquiera de la ofensa más pequeña (o más grande) y prepárate para recibir tu sanidad!

    3.Concéntrate en Caminar en amor.

    ¿Caminas en amor con los demás? Si respondiste que sí de inmediato, es una señal segura de que no lo haces. Verás, nadie es perfecto en esta área, y si bien es posible que no te enojes o no te  enojes fácilmente con los demás, siempre hay un área del caminar en amor que puede mejorar.

    ¿Hay alguien con quien debas disculparte? ¿Tiendes a ser crítico con los demás, aunque solo sea en tu corazón? ¿Murmuras en voz baja sobre malos conductores o personas que se mueven lentamente en la tienda de comestibles? ¿Alguna vez eres impaciente, cruel, envidioso o jactancioso? ¿Sientes que eres mejor que los demás? Todas estas son preguntas reales que no pueden responderse con un sí o un no rápidos. Si realmente quiere caminar en amor, te tomarás el tiempo para considerar cuidadosamente cada una de estas preguntas y dejar que el Señor te revele cualquier área donde necesites mostrar amor.

    Este podría ser el mayor obstáculo para recibir algo, incluida la sanidad, de Dios. ¡Es el segundo mandamiento más grande! No dejes que un corazón terco evite que te sanes. Profundiza en la Palabra, abre tu corazón y pídele a Dios que te muestre dónde puedes crecer y amar mejor a los demás. Podría ser la clave que abre la puerta a tu sanidad.

    4. Conviértete en un Experto.

    ¿Eres un experto en lo que dice la Biblia sobre la sanidad? ¡Conviértete en uno! No tienes que ir a la universidad o seminario bíblico para convertirse en un experto en el tema de la sanidad. Dios lo diseñó de esa manera. Es muy simple de entender, pero se necesita conocimiento para llegar a una fe inquebrantable.

    Cuando te deshagas del pensamiento tradicional, la forma en que te criaron y lo que dicen los comerciales farmacéuticos, los médicos y tus vecinos, dejarás espacio para la verdad de la Palabra de Dios. La sanidad vendrá cuando decidas estar de acuerdo con Dios con respecto a la sanidad. Dale a Dios y lo que Él dice autoridad en tu vida, y estarás preparado para recibir tu sanidad.

    Esta es tu tarea: haz los ajustes necesarios en tu vida, perdona a todos y cada uno, refuerza tu caminar en amor y trabaja para convertirse en un experto en lo que la Palabra de Dios dice sobre la sanidad. Dios es un buen Dios. Es Su voluntad que seas sanado. No lo estamos esperando. Él nos está esperando. ¡Prepárate para recibir tu sanidad!

  • 3 Maneras de Combinar la Fe con Acciones que te LLeven a Vivir en Salud Divina

    3 Maneras de Combinar la Fe con Acciones que te LLeven a Vivir en Salud Divina

    Cuando se trata de vivir en salud divina, o cualquier otra cosa, hay un delicado equilibrio entre vivir por fe y caminar en fe (tener acciones que coincidan con la fe). Sabemos que “la fe sin obras está muerta” (Santiago 2:17), pero también puede haber una tentación de pasarnos completamente a la carne y operar en lo natural.

    ¿Las buenas noticias? Dios nos ha llamado a vivir por fe y acciones, y siempre nos proporciona una manera de obedecerle. Aquí hay tres formas de combinar la fe con acciones para vivir en salud divina.

    1. Consulta la Palabra de Dios Primero

    Una forma de evitar entrar en la carne es consultar primero la Palabra de Dios en cada situación. Cuando se trata de vivir en salud divina, puedes estar tratando de cambiar tu dieta, encontrar motivación para hacer ejercicio o buscar la atención médica mas adecuada. Cualquiera sea tu pregunta, la Palabra de Dios es la respuesta. La Biblia es un documento vivo. Lo sorprendente de esto es que Dios puede usar Su Palabra para que recibas un mensaje personal y específico para tu vida. Todo lo que tienes que hacer es tener un oído para escuchar y un corazón para recibir. Pasa tiempo en Su Palabra y dale permiso paraque te dé consejos sobre esas cosas que deseas saber.

    2. Sintoniza con el Espíritu Santo

    La voluntad de Dios es que vivas en salud divina, con energía y vitalidad, con un peso saludable, durmiendo bien, con una mente clara y la confianza para seguir adelante. Su voluntad no es que tengas enfermedad, dolencias, degeneraciones de ningún tipo, o que envejezcas como el mundo lo hace. ¡Él quiere que vivas muchos años, estando fuerte en la tierra, y que cumplas Sus planes y propósitos para tu vida!

    Entonces, puedes estar seguro de que Él te estará hablando sobre estas mismas cosas. Si lo buscas, lo encontrarás cuando lo busques con todo tu corazón (Jeremías 29:13). ¿Cómo lo buscas con todo tu corazón? Lo buscas cuando lees Su Palabra, pasas tiempo a diario en oración y escuchas su voz suave y apacible.

    Pídele que te diga qué hacer con cualquier área de tu salud que te preocupe. Búscalo. Esta atento a Sus palabras. Puede que tengas que seguir escuchando antes de oírlo alto y claro, pero Él te hablará. Luego, ten la disposición de hacer cambios donde Él te señale la necesidad de hacerlo.

    3. Da Pasos en lo Natural

    Cuando te enfrentas a una situación en tu salud, puede ser tentador hacer lo que tiene sentido en lo natural. Para combinar la fe con las acciones, cualquier paso que tomes en lo natural debe ser alimentado por la fe, y la fe no tiene nada que ver con el miedo. Si tus acciones están motivadas por el miedo, puedes estar seguro de que no estas alineado con la Palabra.

    Muchos cristianos preguntan: “¿Está bien tomar medicamentos si estoy caminando en fe para ser sano?” Kenneth Copeland ha dicho muchas veces que no es prudente dejar de tomar medicamentos o negarse a buscar consejo médico cuando estas caminando en fe para ser sano. Continúa haciendo lo que te han aconsejado hasta que tu fe se eleve y recibas tu sanidad.

    Finalmente, todo lo que haces en lo natural debe estar de acuerdo con la guía del Espíritu Santo. Antes de decidirse a hacer algo, búscalo y escuchalo. Luego, sal y toma acciones que correspondan a tu fe, basadas en la paz que sientes en tu corazón. Cuando hayas dedicado tiempo a los dos primeros pasos, estarás preparado para operar con sabiduría cuando sea el momento de dar pasos de forma natural.

    Cuando se trata de vivir en salud divina, ¡hay muchas opiniones por ahí! La única forma de asegurarse de que estas haciendo lo correcto para tu cuerpo es consultar al Creador. Permite que él sea parte de mantenerte en salud divina. Entonces, y solo entonces, te sentirás seguro al salir y tomar medidas.

    ¡Cuando consultes la Palabra de Dios y sintonices con el Espíritu Santo, puedes estar seguro de que tus acciones estarán llenas de fe y traerán resultados! No lo pienses demasiado: puedes permanecer en la fe, actuar de forma natural y ver a Dios obrar de manera milagrosa. ¡Puedes vivir en salud divina todos tus días!