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  • 3 Razones para Apropiarte de las Profecías para este 2023

    3 Razones para Apropiarte de las Profecías para este 2023

    Un sistema de navegación en tu automóvil o en tu teléfono es una herramienta conveniente; ¡Es difícil imaginar la vida sin un GPS! Ya sea que te dirijas a una reunión en una ciudad desconocida o pruebes un nuevo restaurante, después de ingresar la ubicación a la que te diriges, tu GPS te lleva y te guía hasta tu destino. Simplemente conduce y escucha, siguiendo las instrucciones.

    Al igual que un sistema de GPS nos guía, las profecías de profetas experimentados, como Kenneth Copeland, son herramientas para guiarnos hacia lo que viene, particularmente al comienzo de un nuevo año. El caos de estos últimos tiempos, puede llevarnos a reaccionar como lo hace el mundo, viviendo con miedo, pavor o ansiedad, cuando escuchamos a Dios, y lo que Él dice a través de Sus profetas, podemos poner nuestra confianza en Dios, vivir en fe y tener paz. Las palabras proféticas nos dan indicaciones para ayudarnos a permanecer en el camino recto y protegido, guiándonos hacia un año nuevo milagroso y próspero. 

    Estudia estas 3 razones para apropiarte de las profecías para el 2023. A medida que adquiere más comprensión, puedes estar seguro de que, como hijos de Dios, ¡veras cumplidas sus gloriosas promesas en este nuevo año (1 Pedro 2:9)!

    Razón #1: Las Profecías son Dios hablándonos

    “Ciertamente el Señor Dios no hará nada sin revelar Su secreto a Sus siervos los profetas” 

    -Amós 3:7, Biblia Amplificada, Edición Clásica.

    A lo largo de la historia, y a lo largo de la Biblia, Dios ha usado a personas para hablar Su voluntad en esta tierra. De hecho, las palabras proféticas han sido como un megáfono del cielo amplificando lo que Dios le ha dicho a Su pueblo. Considera estas profecías bíblicas:

    • La venida de Jesús fue profetizada a lo largo del Antiguo Testamento (Génesis 3:15; Malaquías 3:1-6).

    • José profetizó la hambruna de siete años (Gén. 41:30).

    • Moisés profetizó las diez plagas de Egipto (Éxodo 7).

    • Jonás profetizó la destrucción de Nínive (Jonás 1:2; 3:4).

    • Amós profetizó la caída de varios reinos, incluidos Siria e Israel (Amós 1-2).

    Al igual que en el pasado, todavía tenemos profetas que nos hablan de la voluntad de Dios hoy, diciéndonos lo que sucederá en nuestras vidas, en las vidas del Cuerpo de Cristo, en nuestra nación y en el mundo. Algunos dicen que este don ha pasado, pero eso no es lo que dice en el Nuevo Testamento, donde se nos anima a todos a profetizar para ayudar a edificar y animar el Cuerpo de Cristo (1 Corintios 14:3; Juan 14:15- 31; 2 Pedro 1:21).

    Razón #2: Las profecías son la Guía de Dios para Nosotros

    “De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad” -Hebreos 11:6 NTV.

    Así como recibimos dirección para nuestras vidas de la Biblia, el Espíritu Santo y la Palabra predicada, también recibimos dirección de las profecías. Así como ponemos nuestra fe en la Palabra que leemos o escuchamos, también ponemos nuestra fe en las profecías. Las creemos, hablamos de acuerdo con ellas y esperamos que se cumplan con expectativa.

    Cuando nuestra carne es tentada a dudar o darse por vencida, seguimos adelante con fe. No miramos lo que sucede a nuestro alrededor que es contrario a la profecía y dejamos que eso debilite nuestra fe. En cambio, nos mantenemos edificados en nuestra fe, confiando en Dios. Como somos Sus hijos, apartados en Su Reino, recibimos Sus profecías y la guía que viene con ellas para edificar nuestra fe y aumentar nuestra fortaleza espiritual (1 Pedro 2:9).

    Por ejemplo, hace años, cuando Kenneth Copeland profetizó que el Muro de Berlín caería, esa profecía le dio a la gente una visión clara de cuál era la voluntad de Dios con respecto al muro, y les dio algo en lo que apoyarse en la fe y esperar que suceda. El muro de Berlín fue devastador para la gente. El comunismo no solo se había apoderado de la mitad de Alemania, sino que también había separado familias durante más de 28 años. Los padres, las madres y los hermanos no podían verse ni comunicarse entre sí, por lo que Dios respondió a sus oraciones al enviar a un profeta para comunicar Su voluntad al Muro de Berlín. Cuando Kenneth Copeland dio a conocer la palabra del Señor, la Palabra se puso a trabajar en el Muro de Berlín, carcomiendo al comunismo y su dominio sobre Alemania Oriental. La gente se puso de acuerdo con la profecía y liberó su fe hablando de la profecía, hablando a la pared y declarando que la palabra del Señor prevalece. Ciento cincuenta días después, el mundo vio caer el Muro de Berlín.

    Las profecías son tan importantes hoy como lo eran cuando Moisés estaba sacando a los egipcios de Egipto. Proporcionan una dirección muy clara del Señor no solo sobre lo que viene, sino también sobre cuál debería ser nuestra respuesta. Independientemente de lo que esté sucediendo en el mundo, el Cuerpo de Cristo puede aferrarse a Su Verdad y permanecer en la fe. Mientras hacemos esto, incluso si las cosas comienzan a verse mal, no debemos desanimarnos, porque el Señor nos ha hablado y nos ha dado guía.

    Razón #3: Las Profecías nos Protegen

    “No le tengas miedo a la gente, porque estaré contigo y te protegeré. ¡Yo, el Señor, he hablado! Luego el Señor extendió su mano, tocó mi boca y dijo: «¡Mira, he puesto mis palabras en tu boca! Hoy te doy autoridad para que hagas frente a naciones y reinos. A algunos deberás desarraigar, derribar, destruir y derrocar; a otros deberás edificar y plantar”. -Jeremías 1:8-10, NTV. 

    Vivimos en un mundo donde las acciones suben y bajan; los precios se están disparando; las noticias regularmente nos hablan de tragedias en nuestras propias naciones y alrededor del mundo. El enemigo usa estos eventos para tentarnos a estar ansiosos, temerosos y sentir que no tenemos esperanza, pero la tenemos. Siempre tendremos esperanza porque tenemos a Jesús. Siempre estaremos protegidos cuando ponemos nuestra confianza en Dios y Su Palabra, y no en lo que vemos.

    Sí, estamos viviendo en los últimos tiempos, y lo más probable es que las cosas se oscurezcan más, pero en la oscuridad es donde la luz de Dios brilla más: en nosotros y a través de nosotros.

    ¿Recuerdas cuando la gente se burlaba de Noé por construir un arca? Todo porque no pudieron reconocer nada más allá de lo que vieron justo en frente de ellos. No podían ver el futuro de Dios; sólo su presente. Sin embargo, Noé entendió que necesitaba obedecer a Dios y Su Verdad, y no escuchar al mundo y sus muchas opiniones y noticias (Génesis 6:13). Poner su confianza en las palabras proféticas y la guía de Dios es lo que salvó a su familia.

    La próxima vez que leas o escuches una noticia que te tiente a preocuparte, detente. Abre la Palabra y lee el Salmo 91. 

    Como has leído estas 3 razones por las que debes apropiarte de las profecías para el 2023, te alentamos a que te aferres a las promesas que el Señor ha dicho para 2023. Las cosas pueden parecer fuera de control para muchas personas en el mundo, pero para nosotros que ponemos nuestra confianza en Dios, Su Palabra y Sus profecías, ¡tendremos un camino recto hacia un exitoso y milagroso 2023!

  • Cómo Crear un Planeador con tu Visión Personal para el 2023

    Cómo Crear un Planeador con tu Visión Personal para el 2023

    ¿Es una visión personal el eslabón perdido para cumplir tus sueños? Descubre cómo cambiar tu vida en el 2023 creando un planeador con tu visión personal.

    TIEMPO DE LECTURA: 5 MINUTOS

    ¿Estás listo para caminar en todo lo que Dios tiene para ti este año? Una de las formas en que puedes ver el poder manifiesto de Dios y el gran cambio en tu vida es tener una visión muy clara  para el 2023.

    Ya sabes, no es frecuente que alguien pueda decir que está viviendo sus sueños. Vivir muy por debajo de los sueños o metas es lo normal, incluso se predica. Sin embargo, Dios te creó con un propósito, un propósito que incluye cumplir los grandes planes que Él tiene para ti (Jeremías 29:11).

    Cuando vives una vida que honra a Dios, Él te concede los deseos y sueños directamente de Su corazón al tuyo. Muy a menudo, nos encontramos atascados, sin lograr las cosas que deseamos profundamente para nuestras vidas.

    Pero, ¿y si hubiera una diferencia clara entre aquellos que logran sus metas y sueños y aquellos que continúan viviendo la misma vida día tras día, una diferencia tan simple que incluso un niño podría ponerla en practica y ver los resultados? 

    Continua leyendo.

    En un estudio reciente, un profesor de Virginia Tech descubrió algunos hechos asombrosos. Cuando le preguntó a un gran grupo de personas: “¿Cuáles son sus metas para la vida?”, Descubrió lo siguiente:

    • El 80% de los estadounidenses dijeron que no tenían metas para su futuro.

    • 16% tenía metas pero nunca las habían escrito.

    • 4% habían escrito sus metas, pero nunca las volvieron a mirar.

    • 1% habían escrito sus metas y las miraban regularmente.

    ¿Quién es este 1% de estadounidenses que escribe las metas y las mira regularmente? ¡Son LAS PERSONAS MILLONARIAS!

    ¿Te gustaría estar en este grupo élite de grandes triunfadores? ¡Puedes lograrlo! Una forma comprobada de ayudarte a imitar ese 1% más exitoso es crear un planeador con tu visión.

    ¿Qué es un Planeador?

    Un planeador es una colección de imágenes, palabras u objetos que representan los sueños y metas que tienes para tu vida. No solo las sencillas, sino también las que ahora mismo pueden parecer imposibles. Es una representación de la vida que siempre has querido vivir. Como creyente nacido de nuevo, tus sueños y visiones a menudo son producto de la inspiración del Espíritu Santo —son Su voluntad para tu vida (Salmo 37:4). 

    Tener una visión para el futuro es imperativo para lograr la vida de tus sueños, si no tienes una visión de hacia dónde quieres ir, es probable no alcances nada significativo.

    Es hora de tener una visión para 2023 mediante la creación de un planeador con tu visión personal, para que puedas encaminarte a vivir la vida que siempre haz deseado. Aquí te mostramos cómo comenzar.

    1. Identifica tu Visión para él 2023

    Lo primero que debes hacer es identificar tu visión para el 2023. Es un paso esencial para lograr tus objetivos.

    Puedes tener la visión de ser libre de deudas, servir más en tu iglesia, dar más a las causas que son importantes para ti, comprar una casa, escribir un libro, recuperar la salud, tomar clases de baile… la lista de sueños puede ser tan variada como las personas que las sueñan.

    Este paso puede ser difícil para ti. Algunas personas no se han permitido soñar durante tanto tiempo que puede ser un desafío soñar. Si este es tu caso, pasa tiempo orando y buscando al Señor acerca de lo que Él ha planeado para tu vida. La Palabra de Dios es un lugar maravilloso para ayudarte a encontrar muchas promesas acerca de Su plan para ti. Date permiso para soñar con Dios.

    Kenneth Copeland cuenta que la iglesia pastoreada por Keith Moore, es una de las congregaciones más exitosas que jamás haya visto, y lo atribuye a esto:

    “Esta congregación usa un tablero de visión. ¿Tienes un tablero de visión? Deberías.”

    Una cosa que esta congregación pone en su tablero de visión anualmente es pagar el presupuesto completo de la Campaña de Victoria de los Ministerios Kenneth Copeland en Branson. Y han logrado esta visión todos los años. Al escribir la visión, mirarla, orar y creerle a Dios, logran grandes cosas.

    Eso es lo que un planeador con la visión personal hará por ti en 2023.

    Kenneth tiene un planeador con la visión. Él enfatiza que las Escrituras nos advierten que “donde no hay visión, el pueblo perece” (Proverbios 29:18, KJV). De este versículo, él dice: “Eso está hablando de la esperanza bíblica. Esa visión comienza a crecer dentro de ti. No cualquier imaginación salvaje… promesas que cubren tu situación”.

    Tener una visión y un propósito te da algo que anhelar, algo que alcanzar. Pero mientras tu visión esté debilitada o no puedas verla, permanecerás en el mismo lugar.

    Cuando creas un planeador con tu visión para el 2023, te das permiso para soñar y te permite tener claridad sobre lo que quieres en la vida. Por supuesto, asegurate de que tus sueños se alineen con la Palabra de Dios.

    Terri Savelle Foy, hija de Jerry Savelle y conocida experta en planeadores, ofrece este consejo: “Pregúntate cómo quieres que termine este año. Imagina que es el 31 de diciembre y dices: ‘Este ha sido el año más increíble de mi vida’. ¿Qué debe suceder para que digas eso sobre 2023?

    Proverbios 23:7 dice cual es el pensamiento de un hombre en su corazón, así es él. Lo que sea que pienses y sueñes, eso es en lo que te convertirás. ¿Cómo quieres que sea este año que viene?

    2. Escribe tu Visión para él 2023

    Independientemente de lo que hayas respondido que haría de este el año más increíble de tu vida, el siguiente paso es escribirlo. Puede ser sanidad, un auto nuevo, un ascenso, un viaje, un aumento de salario, un ministerio, una familia. ¡Es probable que tengas una lista! Incluye tus metas, tanto a corto como a largo plazo, y busca pasajes de las Escrituras que confirmen y respalden tus sueños. 

    Luego, estarás listo para crear tu planeador. La apariencia del tablero se personalizará a tu gusto. Puedes tener un tablero de corcho pequeño en tu escritorio o un tablero grande colgado en la pared. Podría ser una hoja laminada en tu Biblia; un cuaderno lleno de páginas que puedes hojear; o una exhibición elegante en una habitación de tu casa. Incluso puede tener una versión de bolsillo que lleves contigo a todas partes.

    Gloria Copeland tenía un planeador mucho antes que se hicieran populares. Cuando ella y Kenneth se casaron por primera vez, soñaba con vivir en lo que consideraba el hogar perfecto para su familia. Ella había escrito su sueño en una lista de metas que tenía para el año.

    Entonces, se puso a trabajar. Cada vez que se encontraba con una foto en una revista que tenía un elemento de la casa que deseaba, lo recortaba y lo guardaba en una carpeta. También recolectó muestras de telas e ideas de muebles, y dibujó planos de arquitectura en papel cuadriculado. De vez en cuando, sacaba todos sus sueños y visiones sobre la casa, y los extendía por toda la mesa del comedor. ¡Seguía creciendo y creciendo!

    Después de hacer esto durante años y años, un día Dios respondió y Gloria consiguió la casa de sus sueños. ¡Ella y Kenneth todavía viven allí hoy!

    Si no hubiera sido por la determinación y la visión de Gloria, su sueño nunca se habría realizado. Pero no solo lo deseaba, tenía esperanza bíblica y mantuvo viva esa esperanza a través de su planeador.

    ¡Así que no te demores! Toma papel y lápiz y haz una lista de tus sueños y metas. No sientas vergüenza, y ciertamente no pienses en pequeño. Derrama tu corazón en la página. ¡Puede que incluso te sorprendas a ti mismo! Luego ponte a trabajar creando un planeador.

    3. Asigna un Límite de Tiempo para tus Metas

    A medida que creas tu planeador, no te limites a establecer objetivos sin adjuntarles un marco de tiempo. Nombra un día u hora específicos. “La visión es aún para un tiempo señalado” (Habacuc 2:3, KJV). Designa un tiempo para tus sueños. Por ejemplo, en lugar de simplemente decir: “Perderé 5 kilos”, di: “Perderé 5 kilos  para el 15 de mayo”. 

    Mientras trabajas en la creación de tu planeador, prepárate para escuchar al Señor hablarte. Cuando te fijas una meta, lo primero que Él va a hacer es hacer algunos ajustes en tu vida que acelerarán tu viaje hacia tus sueños. Él te dará ideas exclusivas sobre dónde ir y qué hacer, y también corregirá tu carácter para mantenerte en línea para recibir una bendición.

    Además, prepárate para sembrar una semilla hacia tus sueños. Terri Savelle Foy dice: “Todo sueño comienza con una semilla”. Si está buscando un ascenso, Dios puede pedirte que primero siembres en el éxito y el ascenso de otra persona. Sea lo que sea, ¡hazlo!

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  • 10 Formas de Mantener la Esperanza en esta Navidad

    10 Formas de Mantener la Esperanza en esta Navidad

    Mientras disfrutas de la Navidad con amigos y familiares, aquí hay 10 Formas de Mantener la Esperanza en esta Navidad

    Imagina despertarte en la mañana de Navidad con el regalo más hermoso debajo de tu árbol. Envuelto en papel navideño brillante y atado con un hermoso lazo, que te invita a abrirlo. Al mirar la etiqueta, preguntándote el nombre del destinatario. ¿De quién es el nombre? ¡Tuyo! Abres el regalo con entusiasmo, tratando de no destruir el hermoso papel. Una vez que finalmente abres la caja, encuentras un libro. Al abrir este libro especial, estas palabras llenan las páginas: Que siempre estés lleno de esperanza en esta Navidad.

    La Esperanza de la Navidad es el regalo más preciado y hermoso jamás dado. ¿Qué es la esperanza de la Navidad? En una palabra: ¡Jesús! En el momento de su nacimiento, la esperanza que se había perdido en el Jardín del Edén entró en el mundo una vez más. Es esta poderosa esperanza la que hizo que los reyes magos viajaran cientos de kilómetros para llevarle regalos al Rey recién nacido en la primera Navidad.

    Ya hemos recibido el regalo más grande que jamás podríamos recibir: Jesús, y la esperanza que Él trae llena las páginas de la Palabra de Dios. Tienes todo lo que necesitas para vivir una vida victoriosa envuelto en un Nombre: el Nombre de Jesús. Esta Navidad, es hora de despertarse en Jesús, la esperanza de la Navidad. Mientras disfrutas de la Navidad con amigos y familiares, aquí hay 10 Formas de Mantener la Esperanza en esta Navidad.

    1. Cree y sé lleno en esta Navidad

    “Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.” –Romanos 15:13, NVI

    ¿Quieres experimentar alegría y paz esta Navidad? ¡La clave es creer! Cuando crees en la Palabra de Dios, Dios mismo, el Dios de la esperanza, te llenará de todo gozo y paz. Pero, ¿qué sucede cuando dejas de creer, dejas de esperar? Bueno, la Biblia dice: “La esperanza que se demora enferma el corazón” (Proverbios 13:12, NVI), así que no podemos darnos el lujo de perder la esperanza, corremos el riesgo de perder nuestro gozo. Recuerda, los hijos de Israel no tenían esperanza antes de que Jesús entrara al mundo. Habían pasado siglos desde que se les prometió un Salvador, y entonces nació la verdadera Esperanza Bíblica. Nunca dejes de creer en la esperanza, no en el tipo de esperanza del mundo, sino en la verdadera esperanza bíblica. Jesús es la Esperanza de la Navidad, y Él es la razón por la que celebramos.

    2. Descansa con Esperanza esta Navidad

    “Por eso mi corazón se alegró, y mi lengua cantó llena de gozo. Mi cuerpo descansará en la esperanza…Me has dado a conocer los caminos de la vida;  me llenarás de alegría en tu presencia”. –Hechos 2:26, 28

    La única esperanza que tiene la humanidad es la fe en Jesucristo. Esa esperanza es algo en lo que podemos descansar, sin importar cuáles sean nuestras circunstancias. Jesús ofrece Su descanso a todos los que se sienten agobiados o bajo una carga pesada. Eso significa que, si estás en un lío hoy, no es tu trabajo arreglarlo, es tu trabajo entrar en el reposo santo. 

    Descansar es una elección, ¡así que elige descansar en la esperanza! No aceptes salir del descanso en Fe por lo que sientes o ves a tu alrededor. Descansa en la integridad y fortaleza de las palabras de Jesús cuando dijo: “Venid a mí… y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Nuestro Padre nunca deja de tendernos la mano para liberarnos, especialmente cuando las cosas van mal, y no se detendrá esta Navidad. Entonces, respira hondo, exhala y entra en el descanso sobrenatural que es la esperanza misma.

    3. No Aceptes el Temor en esta Navidad

    “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. –2 Timoteo 1:7, NVI

    ¡Esta Navidad, deberíamos estar rebosantes de esperanza porque tenemos un Salvador, un Libertador, un Sanador y una Torre Fuerte! Pero en el mundo, el botón de pánico se presiona dondequiera que mires, y un espíritu de miedo impregna la mente de las personas. Se preocupan por lo que va a pasar con ellos, sus trabajos, sus negocios y sus familias. Muchos se retuercen las manos de miedo y se preguntan qué van a hacer con cada situación.

    Si te encuentras presionando el botón de pánico, aquí está tu respuesta: ¡Ten fe en Dios y dile no al temor!

    El miedo le da lugar al diablo, trae tormento y nos impide recibir todo lo que Dios tiene para nosotros. Además, es un mal testimonio para un mundo herido. Entonces, ¿por qué le permitirías al temor llegar a la cena de Navidad? Para desconectar el miedo, intenta leer Mateo 11:28 de tres a cinco veces al día en lugar de leer las noticias o las redes sociales. Coloque su Biblia al lado de tu cama, y si te despiertas en la noche con algún tipo de pensamiento temeroso, lee las promesas de Dios, luego date la vuelta y sigue durmiendo. Cuando estés rebosando con la Palabra, ¡no tendrás espacio para el temer!

    4. Vive en Abundancia en esta Navidad

    “El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” –Juan 10:10, NVI

    La Navidad no se trata solo del nacimiento de Cristo, se trata de Su propósito y Su misión. Él vino a liberar a los cautivos y a darnos vida en abundancia. Entonces, deja de aceptar el pecado, la enfermedad y el fracaso, ¡y entra en la vida de resurrección! Una vez que comprendas que tienes la vida de Dios en tu interior, comenzarás a actuar como lo hizo Jesús. ¡Impondrás las manos sobre los enfermos, expulsarás demonios y predicarás el evangelio a todos los que puedas encontrar! Serás exactamente lo que Dios pretendía: las manos y los pies de Jesús.

    5. Cristo en ti es la Esperanza de Gloria en esta Navidad

    “A estos Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones, que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria.” –Colosenses 1:27, NVI

    Solo por un momento, deja el ajetreo y el bullicio y piensa en esto: La gloria de Dios te ha hecho una nueva creación. ¡Eso es algo para celebrar! La gloria de Dios está en la Iglesia, y Su gloria fue puesta dentro de tu espíritu en el momento en que recibiste a Jesús como tu Salvador y Señor. ¿Sabías que puedes experimentar más de la gloria de Dios, que es Su presencia manifiesta, esta Navidad? ¡Absolutamente! Para crecer en la gloria de Dios, estudia y aplica la Palabra de Dios, permite que el Espíritu Santo te lleve de gloria en gloria.

    6. Espera Milagros en esta Navidad

    “El que estaba sentado en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las cosas!» Y añadió: «Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza».” –Apocalipsis 21:5, NVI

    A lo largo de su vida, Jesús se especializó en traer esperanza a las personas y destruir las obras del diablo. Traía tanta esperanza, que multitudes de personas lo atestaban dondequiera que iba. ¿Por qué? Porque cuando Jesús estuvo en escena, ocurrieron milagros y vidas fueron renovadas y cambiadas. Las personas que estaban irremediablemente enfermas, ciegas, sordas o endeudadas comenzaron a esperar que tal vez si tuvieran un encuentro con Jesús, sus vidas serían diferentes. Tal vez serían sanados y puestos en libertad, y así fue.

    Puedes esperar los mismos milagros hoy. De hecho, Jesús nos dijo que los esperáramos, y más (Juan 14:12). El poder sobrenatural de Dios no se detiene durante la temporada navideña. El hecho de que otros estén preocupados por los regalos, los viajes y las visitas familiares no significa que debas esperar a otra fecha para echar fuera la enfermedad, la escasez o los conflictos. ¡Está armado y listo con la Palabra de Dios esta Navidad! Declara sanidad, abundancia financiera, reconciliación familiar y luego ESPERA milagros esta Navidad.

    7. Ten Gozo en la Victoria de Jesús esta Navidad

    “Alégrense y muestren gozo en la esperanza; sean firmes y pacientes en el sufrimiento y la tribulación; mantengan constancia en la oración”. –Romanos 12:12, AMPC

    ¡La Navidad es una época para celebrar la victoria! ¡Satanás no pudo evitar que Jesús viniera a la tierra, caminara en Su ministerio y resucitara para traernos vida, y Él no puede detener tu victoria! ¡Por eso vivimos con esperanza, y por eso nos regocijamos en victoria esta Navidad! Entonces, cuando Satanás venga a robarte la victoria y te diga que Dios no te va a ayudar esta vez, solo piensa en la Palabra de Dios y comienza a regocijarte. Ten gozo de estar en Él. Alégrate de que el cielo es tu hogar. “Alégrense porque mayor es el que está en ustedes que el que está en el mundo”. Sean pacientes bajo presión y constantes en la oración, entonces, ¡el diablo no podrá robarles nada!

    8. Abre Espacio en tu Agenda para Jesús esta Navidad

    “Hijo mío, atiende a mis consejos; escucha atentamente lo que digo”. –Proverbios 4:20, NVI

    En algún lugar de tu larga lista de tareas navideñas, ¿has dejado espacio para Jesús? La PALABRA de Dios puede proporcionar suficiente sabiduría divina, poder y vida para conquistar cualquier desafío que puedas enfrentar. Cuando le das a Su Palabra el primer lugar, abres tu corazón y tus oídos para escuchar al Espíritu Santo dirigiéndote y guiándote. Cuando pasas tiempo de calidad con Dios, Él puede aliviarte de las cargas y las luchas de la vida que llevas.

    Entonces, simplifica tu vida esta Navidad y haz que atender la Palabra de Dios sea lo primero en tu lista de tareas pendientes. Es la única manera segura de vivir BENDECIDOS.

    9. Camina en Amor esta Navidad

    “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” –Juan 3:16, NVI

    Dios es amor. Es por eso que nos envió el regalo más grande jamás dado: Jesús. Cuando recibimos el amor perfecto de Dios, somos capaces de dar amor a los demás. Amar a los que están en el mundo no siempre es una tarea fácil, pero cuando estamos rebosantes del amor de Dios, tenemos la herramienta más importante que necesitamos para llevar a cabo el segundo gran mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22). :39, NVI). Esta Navidad, toma la decisión de mostrar el amor de Dios a los demás dondequiera que vayas.

    Cuando vayas de compras, sonríele a la gente, ábreles las puertas, déjelos pasar delante de ti en la fila, dales el mejor lugar para estacionar al frente. Muéstrale al mundo el verdadero significado de la temporada: amar.

    10. Comparte la Esperanza en Jesús esta Navidad

    “Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes.” – 1 Pedro 3:15 NVI

    La mayor parte del mundo está sin esperanza. Pueden poner un árbol de Navidad, decorar y comprar regalos, pero ¿realmente están llenos de la esperanza de la Navidad? Solo hay una manera de tener verdadera esperanza en esta tierra y es a través de Jesucristo. No dejes pasar la oportunidad en esta Navidad de compartir el motivo de tu esperanza. Es el mejor regalo que puedes dar.

    Mientras practicas estas 10 formas de mantener la esperanza de la Navidad, recuerda que el verdadero fundamento de tu esperanza es Jesús. A medida que decidas vivir con esperanza entre tu familia y amigos, serás gozoso, victorioso y luz en medio de un mundo oscuro. Si aún no has abierto ese hermoso y brillante regalo navideño de esperanza debajo de tu árbol, hazlo ahora. Jesús te está esperando para que pongas tu esperanza en Él. Este precioso regalo, rematado con un hermoso lazo, tiene tu nombre grabado…solo tienes que recibirlo.

     

  • ¡Él Favor de Dios Cambiará Tu Vida!

    ¡Él Favor de Dios Cambiará Tu Vida!

    El favor de Dios cambiará tu vida, ¡y ya lo tienes! Aquí hay 4 puntos para que camines en el favor de Dios todos los días.

    por Gloria Copeland 

    ¿Cómo sería tu vida si estuvieras rodeado, todo el día y todos los días, del favor de Dios? ¿Qué tan diferentes serían las cosas si las puertas se abrieran para ti y caminaras por cada una cubierto con el favor de Dios? ¿Serían diferentes tus acciones y actitudes en cada situación si supieras sin lugar a dudas que el éxito está por venir, porque eres uno de los favoritos de Dios? ¿Encontrarías el coraje para dejar tus ansiedades y miedos? ¡Por supuesto que lo harías!

    ¡La verdad es que el favor de Dios cambiará tu vida! En este artículo, te daré cuatro puntos para ayudarte a caminar en el favor de Dios todos los días. ¿Estás listo? ¡Empecemos!

    1. Ya Tienes el Favor de Dios

    Muchos cristianos creen que de alguna manera tienen que ganarse el favor de Dios, pero la verdad es que ya tenemos Su favor. Dios nos salvó por gracia. Efesios 2:8 nos dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; es el regalo de Dios” (NKJV).

    En pocas palabras, la gracia es un favor.

    El favor de Dios es el poder que cambia las cosas para nosotros. En primer lugar, tú y yo somos salvos por Su favor, y no solo estoy hablando de ir al cielo. Ser salvo significa ser liberado, protegido, preservado, sanado y vivir en plenitud.

    ¡El favor de Dios cubre cada área de nuestras vidas! Por Su favor, Él se ha ocupado de todo lo que alguna vez necesitaremos: espíritu, alma y cuerpo. Su gracia sobrenatural es tan vasta que la Biblia dice que tomará toda la eternidad para que Él nos muestre las riquezas de Su gracia en la bondad que nos ha dado en Cristo Jesús (ver Efesios 2:7).

    Puede que estés pensando, ¡Oh, no puedo esperar hasta llegar al cielo, para poder experimentar la plenitud del favor de Dios! 

    ¡No tienes que esperar! Dios está derramando Su favor sobre nosotros aquí y ahora. Incluso antes de que naciéramos de nuevo, Él nos estaba dando Su favor. Mientras aún nos rebelábamos contra Él, “Dios mostró su gran amor por nosotros al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando aún éramos pecadores” (Romanos 5:8).

    Fue la gracia de Dios obrando en tu vida lo que te permitió nacer de nuevo. Desde el momento en que entraste en esa nueva vida, en el momento en que hiciste a Jesús Señor de tu vida, el favor de Dios comenzó a trabajar sin parar en tu presente. Nacer de nuevo fue solo el punto de partida para que Su favor se derramara en ti. ¡Y Él derramará aun más gracia y más favor en cada momento de tu vida si lo recibes!

    El Salmo 5:12 dice: “Porque tú, oh Señor, bendecirás a los justos; con favor lo rodearás como con un escudo” (NKJV).  Esa escritura está hablando del hijo de Dios nacido de nuevo que le sirve. ¡Está hablando de ti! Jesús te hizo justo. Cuando Jesús derramó Su sangre, hizo que la justicia estuviera disponible para toda la humanidad, ¡y con ella vino el favor de Dios! ¡El favor de Dios te rodea constantemente! Has nacido de nuevo en Su justicia.

    Siempre debemos vernos envueltos en el favor de Dios las 24 horas del día. Cada mañana, cuando te levantes,  declara sobre tu vida: “Yo soy la justicia de Dios; Padre, tu favor me rodea como un escudo”.

    2. Recibes el Favor de Dios por la Fe

    Ahora puedes estar pensando, Gloria, conozco a muchos creyentes que no disfrutan el tipo de favor del que estás hablando. Sus vidas están llenas de tragedias y decepciones. ¿Por qué Dios no los rodea de favor?

    Dios los rodea con favor. Simplemente no lo saben, por lo que no pueden aprovechar lo que Él les ha dado.

    Veras, de acuerdo con 2 Pedro 1:2, la gracia de Dios se nos multiplica a través del conocimiento. Lo primero que tienes que hacer antes de poder recibir los beneficios del favor de Dios es saber que son tuyos. Entonces, tienes que recibirlos por fe. Recuerda Efesios 2:8, “Dios los salvó por su gracia…”. El favor de Dios proporciona todas las bendiciones y bondades posibles que Él tiene para dar, comenzando con la salvación. Tu parte es la fe: creer y recibir todo lo que Él te ha dado. 

    Nuestro nieto Jeremy Pearsons lo expresa de manera tan simple. Él dice: “La gracia es Dios diciendote: ‘Aquí están todas las cosas buenas que tengo para darte’. La fe es cuando dices: ‘Gracias, lo aceptaré’”.

    Entonces, ¿de dónde sacamos la fe para recibir? “La fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios” (Romanos 10:17, NVI). Descubrimos la verdad sobre el favor, la bondad y la bendición de Dios cuando escuchamos Su Palabra sobre estas cosas. Llega la fe, creemos y comenzamos a recibir lo que dice Su Palabra.

    Recuerdo la primera vez que Ken y yo escuchamos que la sanidad nos pertenecía porque era parte de nuestra salvación, parte de lo que Jesús compró y pagó en la cruz. ¡Nuestras vidas cambiaron esa noche! Entramos en una nueva dimensión del favor de Dios. Hasta entonces, habíamos creído que las personas podían sanarse y siempre orábamos cuando nos enfermábamos. A veces recibíamos, ya veces no. Pero cuando nos dimos cuenta de que la Palabra de Dios decía que la sanidad nos pertenecía por la sangre de Jesús, que era parte del favor provisto por la gracia de salvación de Dios, vino la fe. Lo recibimos y comenzamos a vivir en sanidad.

    3. Dios Busca a Quien Bendecir con Su Favor

    Tristemente, muchas veces somos lentos para recibir el favor de Dios. Creemos que estamos esperando en Él cuando en realidad Él está esperando que nosotros recibamos. Verás, Dios ya ha hecho todo lo necesario para que tú y yo estemos completamente provistos mientras vivimos aquí en la tierra. Él ha provisto toda bendición: salud, prosperidad, paz mental, gozo, liberación del pecado y todo lo que pertenece a nuestra buena vida (2 Pedro 1:3). Luego, ¡Él culmina todo con la vida en el cielo cuando dejemos esta tierra! Todo es parte de Su favor. Todo lo que tenemos que hacer es estar listos para recibir.

    En realidad, no podemos alejarnos del favor de Dios. 2 Crónicas 16:9 nos dice: “Los ojos del Señor recorren toda la tierra, para mostrar su poder a favor de aquellos cuyo corazón es perfecto para con él…”. Perfecto no se refiere a alguien que nunca comete un error, significa alguien que es leal, devoto y fiel. Este tipo de corazón siempre está listo para recibir las cosas buenas que Su gracia provee.

    Dios siempre está buscando a alguien a quien bendecir. Esa es Su naturaleza. Él está lleno de misericordia y compasión. Por su favor, busca personas que quieran confiar en él; que estén listas para extender la mano en Fe para recibir de Su favor y bendición.

    ¿Eres ese tipo de persona? ¿Eres el tipo de persona que es confiable, alguien que está listo y dispuesto a recibir el favor y la bendición de Dios?

    Cuando escuché de la Palabra de Dios en Mateo 6 que el Señor cuida de Su pueblo y provee lo que necesitamos, vino la fe y nací de nuevo. Me enamoré de la Palabra de Dios y mi fe creció. Incluso hoy, con alegría digo: “Mira, Señor. Aquí estoy. Estoy listo. Solo muéstramelo en la Palabra, y lo tomaré. ¡Lo creeré y actuaré en consecuencia y recibiré todo lo que digas!”

    Tu puedes hacer lo mismo. Si deseas abrir la puerta al favor y la gracia de Dios, ¿y quién no lo haría?, comienza a estudiar lo que Él dice en Su Palabra. Descubre las innumerables formas en que Él desea bendecirte.

    Comienza a esperar recibir. Todos los días declara lo que dice la Biblia: “Dios me rodea con favor como un escudo. ¡Dondequiera que voy, todo lo que hago, soy favorecido por Dios” (del Salmo 5:12, KJV)!. Esto puede no ser fácil para ti si estás rodeado de circunstancias difíciles en este momento. Tendrás que mirar esos desafíos a la cara y declararles que eres favorecido por Dios cuando te digan: “Oye, estúpido, las cosas están terribles. Se acabo. No tienes ninguna esperanza.

    Pero, te lo digo, ¡tú puedes hacerlo! Hay muchas escrituras en las que puedes apoyarte que afirman que estás rodeado por el favor de Dios. Establece las escrituras firmemente en su corazón y no las abandones, incluso cuando las circunstancias parezcan contradecirlas.

    Es posible que necesites un trabajo, el siguiente paso en tu vida hacia el plan y el propósito de Dios para ti. Mucha gente está en ese lugar hoy. Cuando vayas a esa entrevista de trabajo, el favor es por lo que debes creerle a Dios. Busca escrituras sobre el favor, habla estas palabras sobre esa entrevista de trabajo y simplemente entra allí esperando que el Señor te dé favor. Recuerda, ¡Él te favorece! Alguien más puede verse mejor en el papel que tú, pero cuando entras allí, el favor de Dios va delante de ti. Ese entrevistador pensará: Bueno, ya sabes, este candidato de allí ha hecho más, o ha ido más a la escuela o ha hecho algo más, pero hay algo especial en esta persona, me gusta. ¿Qué hay de él? No sé, pero me gusta. Voy a darle una oportunidad en este trabajo. ¡Eso es un favor y lo tienes todo sobre ti!

    4. Debes Liberar tu Fe para Caminar en el Favor de Dios

    El favor de Dios es tuyo, pero hay un par de cosas que debes hacer para disfrutar plenamente de sus beneficios. Primero, debes recibir el favor de Dios como cualquier otra promesa espiritual: por fe y el siguiente paso es liberar tu fe. 

    Eso es lo que hizo Abraham, el padre de nuestra fe. Las circunstancias parecían desesperadas cuando Dios le prometió que sería el padre de muchas naciones. Su edad. La esterilidad de toda la vida de Sara. ¿Cómo puede ser? Recibieron la promesa de Dios por fe y el favor de Dios.

    “18 Cuando Dios le prometió a Abraham que tendría muchísimos descendientes, esto parecía imposible. Sin embargo, por su esperanza y confianza en Dios, Abraham llegó a ser el antepasado de gente de muchos países que también confían en Dios. 19 Aunque Abraham tenía casi cien años, y sabía que pronto moriría, nunca dejó de confiar en Dios. Y aunque sabía que su esposa Sara no podía tener hijos, 20 nunca dudó de que Dios cumpliría su promesa. Al contrario, su confianza era cada vez más firme, y daba gracias a Dios. 21 Abraham estaba completamente seguro de que Dios tenía poder para cumplir su promesa. 24 sino también a nosotros. Dios es el mismo que resucitó a Jesús nuestro Señor, y nos acepta si confiamos en él….Nos alegra saber que, por confiar en Jesucristo, ahora podemos disfrutar del amor de Dios, y que un día compartiremos con él toda su grandeza”.… (Romanos 4:18-21, 24, 5:2, TLA).

    Mira Romanos 5:2 nuevamente. ¡Tenemos acceso por la fe a la gracia! El favor de Dios nos rodea, ¡nuestra fe lo libera! ¡Gloria a Dios!

    Entonces, somos como Abraham. Así es en la vida para todos nosotros. A veces las cosas se ven mal. Pero tenemos que aprender que cuando caminamos en fe y enfrentamos los hechos naturales, creemos en Dios de todos modos. Crecemos hasta el punto en que podemos escuchar malas noticias sin vacilar en nuestra fe… y recibir el favor de Dios sin importar las circunstancias.

    Recibir el favor de Dios por fe es un simple acto de nuestra parte.

    Entra en la Palabra de Dios. Pon la Palabra en tu corazón y habla con tu boca. Cree y actúa en consecuencia. ¡Recibe tu milagro!

    Cuando hagas eso, serás victorioso en cada área de tu vida. No hay situación, ninguna circunstancia, nada, que sea más fuerte que la gracia de Dios… o el favor que te rodea.

    Sea lo que sea que estés enfrentando hoy, levántate y enfréntate directamente a él y declara: “Soy un hijo nacido de nuevo del Dios Todopoderoso. Su favor sobrenatural me rodea como un escudo en este mismo momento. Su gracia es más que suficiente para librarme de este problema. ¡Mi fe está en la Palabra de Dios, y estoy saliendo triunfante de esto por el favor de Dios!”

    Luego, comienza a esperar que sucedan grandes cosas. Puedo decirte por la Palabra de Dios y por mi propia experiencia, ¡tu vida nunca será la misma cuando actúas como si el favor de Dios fuera tuyo!

  • Cómo Dejar atrás el Pasado y Avanzar

    Cómo Dejar atrás el Pasado y Avanzar

    Cuando quieres comenzar una nueva vida, lo último que quieres hacer es revivir recuerdos dolorosos y sentirte atrapado en el pasado, quieres dejarlo atrás, de una vez por todas, y seguir adelante con confianza. El pasado puede contener recuerdos preciados, pero para muchos, pensar en él no siempre es positivo o útil.

    Recordar heridas pasadas y revivir recuerdos dolorosos es perjudicial. Algunas personas usan su ayer como una prenda, lo que les permite definir quiénes son hoy. Remolcar la vieja vergüenza, la culpa y el dolor solo obstaculiza las bendiciones de Dios y le da al diablo un lugar en tu vida al que no pertenece. 

    En este momento, toma la decisión de renunciar a la culpa y a la vergüenza, toma el control de tus pensamientos de acuerdo con 2 Corintios 10:3-6. En lugar de permitir que tu mente y Satanás dicten tus pensamientos, puedes decirle a tu mente qué pensar (Filipenses 4:8). ¡Santiago 4:7 dice que sométanse a Dios y resistan al diablo, y él (Satanás) huirá de ustedes!

    Es hora de recuperar la paz que el diablo te ha robado y abrazar tu futuro. Aquí hay tres pasos que puedes tomar hoy para dejar atrás el pasado y caminar hacia un lugar de bendición.

    1. Deja atrás el Pasado Recibiendo Sanidad Emocional

    “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores; mas nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.” (Isaías 53:4, NVI)

    Golpes y moretones espirituales. Dolores y molestias internas que simplemente no parecen desaparecer la mayoría de nosotros sabemos lo que es sufrir por ellas, pero muy pocos sabemos qué hacer al respecto. 

    Seguimos cojeando, con la esperanza de que de alguna manera esas heridas ocultas dejen de doler, pensamos que tal vez (con un poco más de sueño o una porción extra de postre) esa persistente sensación de dolor finalmente desaparecerá. La sanidad interior es a menudo un proceso más que un evento. A medida que pasas tiempo diariamente con Dios y en Su Palabra, encontrarás que Él trae sanidad a esas heridas internas y recuerdos del pasado.

    No importa lo complicado o doloroso que sea, en Jesús tendremos con certeza la sanidad completa. El mejor lugar para comenzar es con una promesa. Según 2 Corintios 5:17, “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas las cosas son hechas nuevas.”

    Cada pensamiento, recuerdo y emoción puede llegar a un lugar de paz y sanidad en el Nombre de Jesús. Como dice Isaías 53:4, “Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores”, Todos ellos están bajo la sangre, y nosotros somos redimidos. ¡Aleluya!

    2. Deja atrás el Pasado al Perdonar y Recibir Perdón

    “Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, 13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.” (Colosenses 3:12-13)

    No hay nada como la falta de perdón en tu corazón para mantenerte encadenado al pasado. La falta de perdón se ha relacionado con la depresión, la enfermedad y las dolencias. ¡Es tóxico vivir en rencor! Por lo tanto, acércate al Señor y determina, con Su ayuda, perdonar todo mal cometido en tu contra. Luego, respira hondo y disfruta de tu nueva libertad.

    Pero, espera… ¿qué pasa con recibir el perdón?

    Parte de dejar atrás el pasado es aprender a liberar la culpa y la vergüenza de tu vida. Cuando confieses tus pecados, arrepiéntete y recibe el perdón. Estás perdonado, fin de la historia. Dios no tiene pecado contra ti. Él ya lo ha olvidado, así que tú también debes olvidarlo.

    Por supuesto, Satanás tratará de sacar a relucir tus errores y pecados una y otra vez en tu mente como una película. Pero recuerda, él es el enemigo y se le puede resistir. Podemos perdonarnos a nosotros mismos y olvidar lo que queda atrás, y seguir avanzando de la mano de Dios (Filipenses 3:13-14).

    Dios es amor y te ama, independientemente de tu pasado. Entonces, recibe Su perdón y aceptación, perdónate a ti mismo y luego deja ir tus errores, pecados y heridas.

    3. Deja atrás el pasado Enfocándote hacia Adelante

    “Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. (Filipenses 3:13-14)

    Una vez que hayas dejado de vivir mirando el espejo retrovisor, ¿dónde deberías poner tu atención? ¡Hacia adelante! Ahí es donde está el premio y ahí es donde se encuentran la verdadera paz y la victoria.

    La incredulidad mira al pasado y dice: “Mira, no se puede hacer”. La fe mira al futuro y dice: “¡Se puede hacer, y según las promesas de Dios, se hace!” La fe se levanta, sabiendo que la victoria ya ha sido ganada. Si crees en lo que Dios te habla en Su Palabra, puedes despertar cada mañana a un mundo completamente nuevo. Puedes vivir la vida sin obstáculos del pasado.

    ¡Así que hazlo! Reemplaza los pensamientos de los errores del ayer con promesas bíblicas sobre tu futuro. Al hacer eso, la esperanza comenzará a tomar el lugar de la depresión. Los dolores y molestias espirituales que te han paralizado durante tanto tiempo desaparecerán rápidamente.

    Una vida libre de las ataduras del pasado está a tu alcance, así que comienza a implementar estos tres pasos y mira hacia un futuro bendecido y brillante. ¡Deja el pasado atrás y comienza tu nueva vida hoy!

  • Una Receta de Éxito para tu Tiempo a Solas con Dios

    Una Receta de Éxito para tu Tiempo a Solas con Dios

    ¿Alguna vez te has propuesto pasar un tiempo a solas con Dios y luego simplemente te sentaste y miraste la pared, preguntándote qué hacer a continuación? Tal vez trataste de orar, pero no pudiste pensar en las palabras para hablar. Abriste tu Biblia, pero ni siquiera sabías por dónde empezar.

    Si eres la mayoría de las personas, las finanzas, la salud y la familia ocupan mucho espacio en tus pensamientos. ¡Son importantes! Pero, ¿sabías que la cantidad de tiempo que pasas con Dios cada día puede cambiar drásticamente esas cosas para bien? El tiempo a solas con Dios construye tu relación con Él y te permite escuchar Su voz más claramente. Cuando recibes una dosis regular de Su instrucción y dirección, los desafíos que tienes ante ti ya no parecen tan grandes y te sientes más seguro de cómo manejarlos.

    Un Mensaje Personal para Ti

    Imagínate a ti mismo en medio de un proyecto realmente importante en el trabajo o en casa, alguien se acerca y te entrega un sobre, en el interior hay un mensaje personal del mismo Dios Todopoderoso. No lo dejarías de lado y esperarías un momento en el que no tengas nada más que hacer. No, dejarías todo y abrirías ese mensaje en ese momento.

    ¿Por qué? Porque necesitas desesperadamente una Palabra del cielo con regularidad. Estás aquí en esta tierra enfrentando una situación desafiante tras otra. Y, francamente, están más allá de tu propia capacidad la mayor parte del tiempo.

    Bueno, ¡esta misma situación es real! De hecho, Dios te ha enviado un mensaje importante: es Su Palabra. ¡Y lo que Él tiene que decir te afectará hoy, y todos los días!

    No importa lo que esté sucediendo en tu vida en un momento dado, puedes abrir la Biblia todos los días y el Espíritu de Dios te dará las palabras que necesitas para fortalecerte y sostenerte. Él te dirigirá a las escrituras que te llevarán hacia el cumplimiento de tus sueños.

    Super-dimensiona tu Éxito

    Si alguna vez pides comida en un autoservicio, sabe que muchos restaurantes te dan a elegir entre una comida normal y una porción “grande”. Es tu elección decidir cuánto quieres consumir.

    Lo mismo es cierto de tu tiempo en la Palabra. Tienes una opción cuando pasas tiempo con Dios. Puedes elegir que sea un pequeño aperitivo o puedes elegir “una porción mayor” tomando más de Su bondad, más de Su gracia, más de Sus promesas, más de Su sabiduría.

    Leer la Biblia es vital para tu éxito, pero Dios no hará que la leas. Él te permitirá elegir tu propio nivel de fe. Él te permitirá llegar tan lejos con Su Palabra como desees. Depende de cuánta o poca atención le des, cuánto la mantengas frente a tus ojos y en tus oídos, y si la recibes, la crees y actúas en consecuencia. Puedes tener una fe lo suficientemente fuerte como para hacer realidad tus sueños más grandes, o puede cojear con la fe lo suficiente para llegar al cielo.

    Ingredientes Secretos

    Eso todavía te deja con la pregunta apremiante sobre cómo encontrar tiempo significativo con Dios: ¿cómo? Como una buena receta que se transmite de generación en generación, Dios te ha dado los ingredientes secretos para una comunión significativa con Él. Una vez que los hayas puesto en práctica, te resultará difícil no pasar tiempo con Él.

    1. Encuentra un Lugar Específico para tu Tiempo con Dios

    “…entra en tu habitación, cierra la puerta y ora…” –Mateo 6:6, NVI

    Separa un lugar y un tiempo donde tendrás privacidad, tranquilidad y sin interrupciones. Dependiendo de la fase de la vida en la que te encuentres, es posible que debas pedirle al Señor que abra un camino donde parece no haberlo.

    2. Ofrece Alabanza y Acción de Gracias

    “Entrad por sus puertas con acción de gracias, y por sus atrios con alabanza”. –Salmo 100:4, NVI

    La acción de gracias y la alabanza son una manera maravillosa de comenzar tus oraciones. Invita a Dios a venir y ser parte de tu tiempo (Salmo 22:3). Estás pidiendo que Su presencia y gloria llenen tu vida y tu situación. Al alabar a Dios y hablar de Sus maravillosas obras, recuerdas todo lo que Dios ha hecho, y tu fe en Dios y Su plan para tu vida aumenta.

    Dios creó la alabanza con un propósito. Te recuerda quién es Dios y detiene a Satanás en seco. ¡Esta es un arma poderosa!

    3. Ora en el Espíritu

    “La persona que habla en lenguas se fortalece…” (1 Corintios 14:4)

    ¿Alguna vez has ido a orar y te has dado cuenta de que no podías pensar en las palabras que decir? Puede que sepas la situación de la que te gustaría hablar con el Señor, pero ni siquiera sabes por dónde empezar. ¡Ese es el momento perfecto para orar en el espíritu!

    Pero, ¿por qué no orar simplemente en español?

    Orar en el espíritu, u orar en otras lenguas, es un ejercicio espiritual que fortalece tu fe. Cuando oras en el espíritu, estás orando la perfecta voluntad de Dios para tu vida. No siempre sabes qué decir, pero Él sí. Y Él se asegura de que siempre des en el blanco.

    Este puede ser un concepto nuevo e incómodo para ti, ¡pero vale la pena el esfuerzo! Es posible que desees comenzar usando tu lenguaje de oración mientras suena la música de adoración de fondo. Comienza con unos minutos cada día y avanza hasta períodos más largos de oración, a medida que el Señor te guíe.

    4. Estudia la Palabra de Dios

    “…medita en él día y noche…cuídate de hacer…todo lo que en ella está escrita. porque entonces harás prosperar tu camino, y… todo te saldrá bien”. (Josué 1:8, NVI)

    La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, pero más que eso, es tu libro personal de instrucciones para la vida diaria. Aunque la mayoría de los cristianos conocen la importancia de estar en la Palabra, saber por dónde empezar a veces puede ser el mayor desafío.

    Aquí hay unas ideas para que puedas comenzar:

    • Siempre ten acceso rápido a una copia impresa de la Biblia. Si bien muchas personas usan teléfonos celulares o tabletas para leer la Palabra, es importante tener una Biblia que puedas marcar y personalizar. Te permite subrayar pasajes de las Escrituras que tienen importancia y un significado especial para ti.

    • Hazlo personal. Comienza subrayando cada pasaje que incluya frases como “en Cristo” o “en quien” o “en él”. Como creyente, nacido de Dios, estas frases se refieren a ti.

    • Recibir en la Fe. Una vez que hayas encontrado las promesas en la Palabra de Dios que se aplican a tu vida, comienza a recibirlas por fe.

    • Medita en la Palabra. Cualquier cosa en la que medites más es en lo que vas a creer. Por eso es tan importante que medites en la Palabra de Dios.

    Una forma de aplicar esto a tu vida es averiguar lo que dice la Palabra sobre las necesidades específicas de tu vida y luego meditar en esa Palabra. A medida que el Espíritu Santo hace realidad la Palabra de Dios en tu corazón, verás que la provisión de Dios satisface tus necesidades.

    Habla la Palabra continuamente. Conocer la Palabra no es suficiente; actuar en ella es lo que produce resultados (Mateo 7:24-27). Y parte de actuar en la Palabra incluye hablarla.

    Comienza leyendo la Palabra en voz alta durante su tiempo devocional. Mientras lo haces, entrará en tu espíritu y comenzará a salir de tu boca a lo largo del día. Lo que realmente crees en tu corazón es lo que hablas todo el tiempo, y lo que hablas determina lo que sucede en tu vida (Marcos 11:23).

    5. Pídele a Dios que te Ayude a Entender

    “Ábreme los ojos para que pueda ver las maravillas de tu ley”. (Salmo 119:18, NVI)

    Finalmente, mientras te preparas para estudiar las Escrituras, pídele al Espíritu Santo que abra los ojos de tu entendimiento para que puedas comprender las cosas profundas de Dios. Entonces, espera que Jesús se encuentre contigo en el nivel de tu necesidad y te revele Su Palabra.

    Incluso con estos ingredientes, aún puede ser un desafío hacer que el tiempo con Dios sea una parte constante de tu vida. No apuntes a la perfección. Sólo haz el propósito de empezar.

    Se ha dicho: “Si no apuntas a nada, siempre, acertarás”. ¡Así que apunta a tener un tiempo devocional significativo con Dios y observa cómo cambia el curso de tu día!

  • Cómo Funciona la Fe en tu Vida

    Cómo Funciona la Fe en tu Vida

    por Kenneth Copeland

    Muchos cristianos creen que entienden lo que es la fe. Piensan que si han leído la Biblia varias veces, entienden el mensaje de salvación y creen que Dios puede sanarlos (o liberarlos o salvarlos), entonces están viviendo por fe. Han tomado la decisión de que Dios los ama y por eso creen que están en la fe. No entienden que la fe es más que eso. Es un acto definido y decidido del corazón. No es un ejercicio mental. Si deseas aprender cómo funciona la fe en su vida, entonces necesitas saber exactamente qué es la fe y cómo desarrollarla.

    Comprender, es aceptar algo como un hecho, como la capacidad de Dios para sanar, por ejemplo, no es fe. Eso es simplemente dar asentimiento mental o razonar con tu mente. Puedes reconocer mentalmente que algo es verdad y aun así nunca creerlo realmente en tu corazón.

    La verdadera FE bíblica es un asunto del corazón, y conlleva responsabilidades dadas por Dios. Dejame darte un ejemplo. Una vez un hombre fue a Jesús en busca de ayuda con su hijo:

    “Maestro”, gritó a Jesús, “he traído a mi hijo para que lo sanes. Está poseído por un espíritu maligno que no le deja hablar. Y cada vez que este espíritu se apodera de él, lo arroja violentamente al suelo. Luego echa espuma por la boca y rechina los dientes y se pone rígido. Así que pedí a tus discípulos que echaran fuera el espíritu maligno, pero no pudieron hacerlo”. (Marcos 9:17-18). 

    Luego desafió a Jesús con esta declaración: “Ten piedad de nosotros y ayúdanos, si puedes” (versículo 22).

    Cuando el padre suplicó compasión, Jesús le devolvió la responsabilidad, diciendo: “Todo es posible si uno cree” (versículo 23).

    El padre del niño estaba tratando de que Jesús creyera por él. Pero Jesús no puede hacer eso.

    Finalmente, el hombre se echó a llorar y gritó: “¡Creo, pero ayúdame a vencer mi incredulidad!”. (versículo 24). Estaba creyendo en su corazón, pero estaba teniendo problemas con eso en su cabeza. Su corazón decía: ¡Creo, creo, creo! Pero su mente se resistía.

    Si este hombre hubiera conocido Proverbios 3:5, “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependáis de vuestro propio entendimiento”, no habría habido ningún conflicto en su mente, podría haber confiado más en su corazón y menos en su cabeza.

    Al final, cuando el padre clamó con fe: “Señor, creo”, le permitió a Jesús expulsar el espíritu sordo y mudo de su hijo y el niño fue sanado.

    Jesús hará el trabajo por ti, pero Él no puede creer por ti. Tu tienes que hacer eso.

    Recuerda, la fe del corazón surge de la Palabra de Dios.

    Si quieres condicionar tu corazón para tener el hábito de creer, entonces debes darle a la Palabra de Dios el primer lugar en tu vida, debes alimentar  tu corazón constantemente. Y tienes que darte cuenta de que la Palabra es en realidad Dios hablándote… personalmente. No es solo una gran cantidad de información para llenar tu cabeza.

    Luego, debes tomar la decisión de calidad de que tu cuerpo y todos tus sentidos físicos nunca invalidarán la Palabra de Dios en ninguna situación dada.

    Si tu cuerpo grita, ¡estoy enfermo!… No permitas que la evidencia física y natural sea la autoridad final sobre lo que crees. Ve a la Palabra como tu autoridad final. Y la Palabra dice: “Por las heridas [de Jesús] fuisteis sanados”. (1 Pedro 2:24).

    Así que permanezcan en la Palabra y dejen que la Palabra permanezca en ustedes (Juan 15:7). Al hacerlo, su fe se fortalecerá. ¡Sabrán cómo funciona la fe y experimentará los beneficios de vivir una vida llena de fe!

  • Palabras: el Botón de Inicio para Recibir tus Milagros

    Palabras: el Botón de Inicio para Recibir tus Milagros

    Si te has quedado atascado con un problema y parece que no puedes solucionarlo, puede haber una respuesta simple. ¡Descubre cómo presionar el botón de inicio para recibir todo por lo que estás creyendo y camina en la victoria!

    ¿Alguna vez te has visto atrapado por un problema particularmente persistente, o en algún callejón salida que parece que no puedes solucionar? Has hecho todo lo que sabes hacer. Te enfocaste en eso, oraste al respecto y te rascaste la cabeza, pero aún no puedes descubrir qué hay detrás.

    Entonces, llamas a tus amigos y hablas de eso. Describes el problema a una persona y luego a otra. Una y otra vez, dices cosas como: “Hombre, esto es malo y nada de lo que hago parece ayudar”. Tal vez incluso sepas que no debe hablar de esa manera, pero te has quedado atrapado en el flujo negativo de las circunstancias y el mundo que te rodea, que simplemente abres la boca y dejas que salga. Liberas un torrente de confesiones incrédulas e impías que en realidad perpetúan la pésima condición que estás tan desesperado por cambiar.

    ¿El problema? Mientras sigamos llamando a las cosas como son, esas cosas nunca van a cambiar.

    ¿Cuál es la respuesta? Debemos empezar a llamar a las cosas que no son como si ya fueran. Piensa en tus palabras como si estuvieras presionando un botón de inicio. A medida que avanzas en tu día, es probable que presione varios botones de inicio diferentes para activar diferentes procesos y funciones en el trabajo o en tu hogar. Aprietas un botón para encender tu cafetera, lavavajillas, lavadora, computador y televisión. Un botón de inicio pone en marcha el proceso mediante el cual recibimos el resultado final deseado (es decir, café, platos limpios, una computadora en funcionamiento).

    Lo mismo es cierto en el ámbito espiritual cuando hablamos palabras. Tenemos una gran cantidad de promesas de la Palabra de Dios que podemos esperar que se cumplan en nuestras vidas, pero primero debemos poner nuestra fe en movimiento al hablar y llamar las cosas como queremos que sean, no como son.

    Podrías decir: “Oh, he oído eso una y otra vez, y hablo palabras de fe. Simplemente no funciona para mí”.

    Simplemente lo acabas de decir.

    Verás, tus palabras son un botón de inicio. Cuando presionas el botón, pones las cosas en movimiento, ya sea para bien o para mal, En el momento que las palabras salen de tu boca, todo el cielo está esperando escuchar lo que dirás para que tus palabras puedan ser puestas en práctica. El diablo no tiene derechos sobre nosotros excepto el que le damos a través de nuestras palabras, por eso Jesús dijo: “Por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado” (Mateo 12:37, NVI).

    Aquí hay cuatro formas en las que tus palabras presionan el botón de inicio y ponen las cosas en movimiento en tu vida, de una forma u otra.

    1. Las Palabras tienen Poder Creativo

    “En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto.” –Proverbios 18:21 (NVI)

    Nos guste o no, este es un universo creado por palabras y controlado por palabras. Dios lo estableció así desde el principio. Hizo todo llamando a las  “cosas que no son como si fueran” (Romanos 4:17). Puso todo este sistema en movimiento al hablar a la oscuridad y decir: “¡Sea la luz!” y hubo luz (Génesis 1:3).

    Toda la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, deja claro que vivimos bajo un sistema activado por palabras. Siempre ha sido así, y siempre lo será. No podemos cambiar ese hecho. Sin embargo, podemos elegir las palabras bajo las cuales vivimos. Podemos cambiar nuestro entorno por lo que decimos.

    Jesús lo explicó de esta manera en Mateo 12:34-37 (RVC):

    “…Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno saca cosas buenas del buen tesoro de su corazón; el hombre malo saca cosas malas de su mal tesoro. Pero yo les digo que, en el día del juicio, cada uno de ustedes dará cuenta de cada palabra ociosa que haya pronunciado. Porque por tus palabras serás reivindicado, y por tus palabras serás condenado.»”

    Incluso en el mundo natural, tienes que hablar el resultado que quieres ver. Digamos que quiere construir un edificio redondo pero le dices a tu constructor que quieres uno cuadrado; ¿Qué crees que obtendrás? Aunque el deseo de tu corazón sea tener un edificio perfectamente redondo, OBTENDRÁS LO QUE DIJISTE. Así es en la vida: lo que dices con tu boca es lo que vas a obtener, aunque desees otra cosa.

    Vivimos en un universo creado y sustentado por palabras. Amén. Es bastante impresionante, ¿no? Las palabras dominan nuestras vidas, esto esta determinado, no se puede cambiar, pero podemos cambiar las palabras bajo las cuales vivimos.

    2. Las Palabras Determinan lo que Tendrás

    “Les aseguro que, si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá.” –Marcos 11:23 (NVI)

    Incluso cuando conocemos la verdad sobre las palabras, elegir las correctas no es tarea fácil. Jerry Savelle solía compararlo con remar contra la corriente. Hace años, habló de cómo el mundo entero está en un flujo negativo. Va por el camino equivocado. Si simplemente te relajas, terminarás a la deriva río abajo con todos los demás y terminarás enfermo, arruinado y eventualmente muerto. Entonces, tienes que construirte una canoa espiritual con la Palabra de Dios. Tienes que agarrar los remos de tu fe, darte la vuelta y empezar a remar hacia el otro lado.

    Aprende a declarar las palabras correctas.

    ¿Por qué es esto tan importante? Porque tendrás lo que digas. Eso es Marcos 11:23 envuelto en un paquete fácil de entender que tendrías que esforzarte para entenderlo mal. Es en lo que se basan las creencias de la Palabra de Fe, y es una verdad espiritual.

    Algunas personas no quieren creer que es verdad porque entonces serían responsables de lo que está pasando en sus propias vidas. La mayoría de la gente quiere culpar al diablo o a la voluntad de Dios por los problemas que enfrentan. Claro, enfrentaremos pruebas y persecuciones, pero si se supone que debemos ser sal y luz, no podemos estar enfermos y arruinados todo el tiempo.

    Dios te ha delegado autoridad aquí en la tierra. Tus palabras tienen autoridad para crear cada vez que hablas, no solo cuando oras. Si hablas palabras de fe mientras oras y palabras negativas el resto del tiempo, tus palabras negativas prevalecerán.

    Charles Capps dijo que el Señor le habló lo siguiente: “Le he dicho a Mi pueblo que pueden tener lo que dicen, y están diciendo lo que tienen”. Decir lo que tienes no tiene poder para cambiar las cosas.

    ¡LA CLAVE PARA RECIBIR LOS DESEOS DE TU CORAZÓN ES HACER QUE LAS PALABRAS DE TU BOCA ESTÉN ALINEADAS CON LO QUE QUIERES RECIBIR!, que todo lo que digas esté de acuerdo con lo que Dios dice, se consistente en decir sólo palabras de fe.

    Esposos y esposas, ayúdense mutuamente a entrenar su boca para hablar solo palabras de fe. Cuando tu esposo te corrija y te diga: “Esa es una mala confesión”, no te exasperes.

    Solo di: “Tienes razón. ¡En el Nombre de Jesús, reprendo esa mala confesión, y la anulo completamente!” Tenemos que ayudarnos unos a otros.

    Habla lo que desees que suceda en el Nombre de Jesús. Toma autoridad sobre el dinero que necesitas y ordena que venga a ti, si necesitas sanidad, háblale a tu cuerpo. Ordénale que sea sanado en el Nombre de Jesús y que funcione correctamente, habla el resultado que quieras ver, cualquier cosa que digas sucederá.

    Ahora, no puedes cambiar tu palabras completamente, solo yendo a la iglesia una vez a la semana, hay una manera de lograr esto y hacerlo a largo plazo: meditando en la Palabra de Dios día y noche.

    3. Las Palabras son la Herramienta que Satanás usa para Robarte

    “Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor” –Santiago 1:6-7 (NVI)

    Vemos en este versículo dos opciones simples: puedes titubear o puedes recibir. No se puede vacilar y recibir al mismo tiempo. Sabiendo esto, Satanás tiene una táctica en mente: hacerte dudar. Pero recuerda esto: si Satanás tuviera alguna autoridad propia, no tendría que depender del engaño.

    Satanás tiene que engañarte para que digas lo que él quiere que suceda. Con tus palabras, o te resistes o cumples con las demandas de Satanás. Con tus palabras, o te resistes o cumples con la Palabra de Dios, estás al mando, la decisión es tuya, nadie más lo puede hacer por ti.

    La razón por la que es tan importante permanecer en la Palabra de Dios continuamente es porque Satanás está esperando para maldecirte. Él quiere robar, matar y destruir todas las promesas de Dios antes de que te alcancen. Pero no puede hacerlo sin su cooperación. Eres el único que puede darle acceso a tu vida, y lo haces a través de tus palabras.

    Entonces, el primer paso para derrotar el ataque de Satanás contra tu vida es tomar la decisión de que no vas a permitir que cambie tu confesión de fe, una confesión audaz proviene de una mente regida por la Palabra, es una mente que sabe que la Palabra de Dios es verdadera y nunca da lugar al diablo (Efesios 4:27). Eso es lo que significa llevar cautivo todo pensamiento.

    Tu mente es donde primero tienes la opción de darle lugar a Satanás o resistirlo de acuerdo con Santiago 4: 7 (AMPC), “Así que estén sujetos a Dios. Resistid al diablo [manteneos firmes contra él], y huirá de vosotros”.

    Lo que sea necesario para hacerte libre, dilo en el Nombre de Jesús y ordena que suceda, habla el resultado que deseas ver. SATANÁS SÓLO PUEDE HACER LO QUE SALE DE TU BOCA. Si dices, “¡HUYE!”, se irá. Si estás de acuerdo con él en contra de la Palabra de Dios, se queda.

    4. Las Palabras LLenas de Fe cambian tus Circunstancias

    “El hombre bueno saca cosas buenas del buen tesoro de su corazón; el hombre malo saca cosas malas de su mal tesoro.” Mateo 12:35 (RVC)

    Muchas personas escuchan la Palabra de fe y deciden que cambiarán sus circunstancias hablando palabras llenas de fe según Marcos 11:23. Lo que muchos no se dan cuenta es que no puedes llenar tus palabras con fe solo por decidir hacerlo. Las palabras se convierten en palabras de fe AL ESCUCHAR la Palabra de Dios.

    Entonces, por escuchar continuamente la Palabra, la fe viene y la fe permanece.

    Si el mundo te está distrayendo del Padre, lo más probable es que tus “confesiones de fe” sean palabras vacías, no vas a experimentar el poder de la resurrección a menos de que creas con devoción.

    Lo que sea que esté en tu corazón en abundancia, saldrá de tu boca. Mateo 12:35 dice: “El hombre bueno saca cosas buenas del buen tesoro de su corazón; el hombre malo saca cosas malas de su mal tesoro”.

    Se necesita tiempo para desarrollar una nueva forma de pensar, porque has estado hablando desde que tenías 9 meses. Tus padres te enseñaron a hablar, así que lo que ellos hablaron y recibieron, probablemente lo hayas dicho y recibido, lo cual puede ser bueno o malo.

    Como dijo un hombre: “La abuela me lo enseñó y nosotros lo decimos así”. Bueno, eso explica las maldiciones generacionales. Si tu mamá y tu papá te enseñaron a hablar, lo cual aprendieron de sus padres, entonces su confesión puede haber abierto la puerta a la maldición.

    Si sigues diciendo lo mismo, seguirás obteniendo lo mismo que siempre. Esa es la definición de locura: hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes.

    ¿Qué significa llenar de fe tus palabras? Bueno, para empezar, no incluye quejarse ni murmurar. Cuando lo haces, simplemente te llevas más adentro del hoyo en el que te encuentras. Pero si hablas con fe, hablas la respuesta y cambiará tus circunstancias.

    Ese es el espíritu de fe que obra en nuestras vidas y no se rinde.

    Cuando la fe llama, Dios responde.

    ¿Recuerdas a la mujer con el flujo de sangre? Ella había estado yendo a médicos durante años y no mejoraba, ¡su condición empeoraba! Ella creía en el poder de Jesús. Más importante aún, ella dijo: “Si tan solo puedo tocar su túnica, seré sana” (Marcos 5:28), vino diciendo lo que creía. Eso es lo que se supone que debemos hacer. Se supone que debemos decir algo: decir la respuesta sobre nuestra vida, nuestro cuerpo, nuestras finanzas.

    Cuando crees en Dios a pesar de lo que ves, sientes u oyes, Él actúa a tu favor. Él nunca te abandonará. Cuando lo invoques, Él te responderá.

    Conclusión

    Es hora de dejar de hablar las cosas como son y comenzar a hablar de ellas como la Palabra de Dios dice que deben ser. Cuando hablas continuamente la Palabra de Dios frente a la adversidad, ¡cambiarás tus circunstancias! Niégate a dejar que el diablo o el mundo influyan en tus palabras. Mantente firme en tu decisión de hablar solo de lo que quieres que suceda en tu vida.

    ¡Presiona el botón de inicio en todo lo que estás creyendo y observa cómo la fe pone las cosas en marcha para tu beneficio!

  • El Reino Milagroso del Amor de Dios

    El Reino Milagroso del Amor de Dios

    por Kenneth Copeland

    Todo el nuevo pacto y lo que implica, está envuelto en amor.

    De acuerdo con la PALABRA de Dios, podemos caminar en perfecto amor mientras estemos aquí en esta tierra. Dios es amor por lo que el amor mismo ya es perfecto; entonces tenemos que permitir que Dios exprese Su perfección en nuestras vidas. Hacemos eso al obedecer Su PALABRA.

    Los sistemas e ideas del mundo se aceptan como la norma, pero no lo son. La PALABRA de Dios es la norma y el estándar de vida que debemos mantener. El hombre fue creado para funcionar al nivel de Dios. Adán caminó sobre ese nivel en el Jardín del Edén; pero cuando desobedeció a Dios, cayó de su posición de comunión y unidad con Dios. Fue necesario que Jesús viniera a la tierra como hombre para reclamar la autoridad que Adán entregó a Satanás. Hoy, cada creyente nacido de nuevo puede vivir en ese nivel sobrenatural a través del poder del amor de Dios, por el Espíritu Santo.

    Escuché que el caminar en amor se describe de esta manera: “Vivir a diario en el amor de Dios, es como un hombre que camina en una densa niebla matutina. Camina en ella hasta que su ropa está saturada de humedad, hasta que el ala de su sombrero gotea agua”. Puedes caminar en el amor de Dios hasta el punto de que todo tu ser esté saturado de amor. Cada palabra que dices gotea amor y todas las personas con las que tienes contacto se ven afectadas por ese amor. ¡Aleluya!

    Confesión: “Me he propuesto y estoy decidido a ser “dominado por el Espíritu Santo”. Tomo la decisión de vivir mi vida con amor, para estar total y completamente lleno del Espíritu Santo en cada área de mi ser.”

    Vuélvete Consciente del Amor

    Al estudiar el amor de Dios, debes recordar esto: caminar en amor no es solo “ser amable”. Jesús era el amor manifiesto en carne, pero hubo momentos en los que no parecía ser “amable”. Una vez llamó a la gente serpientes. Él dijo: “¡Serpientes, generación de víboras!” (Mateo 23:33). En otra ocasión hizo referencia a un ejemplo del comportamiento de los perros en la historia de la mujer sirofenicia (Marcos 7:27). No sonó muy dulce, pero Sus palabras fueron efectivas. Llamaron su atención y penetraron su incredulidad. Cuando Él se comunicó con ella, ella dejó de rogar, lo miró directamente a la cara y dijo: “pero los perrillos debajo de la mesa comen de las migajas de los hijos” (versículo 28). Ella le dejó darse cuenta de que no se iría de allí sin la liberación de su hija. Entonces Jesús dijo, “«Por esto que has dicho, puedes irte tranquila; el demonio ya ha salido de tu hija.»” (versículo 29).

    El amor es un estilo de vida, significa ser conscientes del amor en lugar de ser conscientes de nosotros mismos. Si no estás siendo consciente del amor, siempre tomarás el camino egoísta. Ser consciente del amor no viene automáticamente; requiere entrenamiento. La PALABRA dice que debemos practicar el amor. Si nos amamos unos a otros, Dios habita en nosotros, y Su amor se perfecciona en nosotros (1 Juan 4:12). A medida que nos amamos unos a otros, el amor de Dios se perfecciona en nosotros. Ahora puedes ver por qué caminar en amor es caminar en el reino espiritual más elevado: estás caminando en Dios y Dios está caminando en ti.

    Los seres humanos somos seres sobrenaturales. Toda persona tiene un profundo deseo de caminar en lo sobrenatural. Es ese deseo el que te motivó a acercarte a Dios.

    El Primer Paso

    La primera vez que interactuaste con el reino de lo milagroso fue cuando naciste de nuevo. Alguien te predicó la PALABRA de Dios. Invocaste el Nombre de Jesús y llegaste a ese reino. La experiencia del nuevo nacimiento es el evento más milagroso que jamás ocurrirá en tu vida. Tú naciste de nuevo después de haber muerto a causa de la transgresión y el pecado, fuiste vivificado para Dios. Fuiste recreado y hecho justo, un hijo de Dios sin mancha, “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Instantáneamente te convertiste en una nueva criatura. Una traducción dice que te convertiste en “una nueva especie de ser que nunca antes existió”. 

    Algunas personas han experimentado solo el nuevo nacimiento, sin darse cuenta de que Dios ha provisto mucho más. Muchos han dado un paso más y han experimentado la llenura del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas. “Y cuando se cumplió el día de Pentecostés, estaban todos unánimes en un mismo lugar. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran” (Hechos 2:1, 4). Con el Espíritu Santo activo en ti, tienes la capacidad de testificar al mundo del gran poder y amor de Dios.

    El Compromiso

    Unos pocos han decidido vivir en ese reino, renovando sus mentes con La PALABRA y separándose de los caminos carnales del mundo: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:1-2).

    Este es el creyente comprometido—uno que ha tomado la decisión de ser un vaso santo de honra, santificado y apto para el uso del Maestro, preparado para toda buena obra (2 Timoteo 2:21). Un hijo de Dios nacido de nuevo es hueso de sus huesos y carne de su carne, unido en un solo espíritu con el SEÑOR (Efesios 5:30; 1 Corintios 6:17).

    De Pie en Plena Medida

    Este es el reino supremo del poder y el amor de Dios, el lugar donde todas las fases del ministerio se unen y operan a su máxima capacidad.

    Dios ha estado tratando conmigo acerca de caminar en la plenitud de los dones del Espíritu. En mi opinión, lo mejor que he visto de los dones espirituales en funcionamiento se ha quedado corto de lo que Dios quiere hacer. 

    He sido muy bendecido al ver grandes y milagrosos acontecimientos, tanto en las congregaciones de la iglesia como en las calles. He visto el poder de Dios en acción, pero nunca me he alejado satisfecho de que Dios haya hecho todo lo que quería hacer. Se acerca el tiempo y ahora está a la mano para que opere la plenitud de los dones del Espíritu, para que Dios haga lo que ha querido hacer todos estos años. Jesús dijo: “El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y mayores obras que estas hará; porque voy al Padre” (Juan 14:12). Las cosas que voy a compartir con ustedes ahora son las cosas que nos pondrán en una posición para caminar en esa plenitud de obras mayores.

    Todavía no hemos llegado a ese lugar, pero nos estamos acercando. ¡Gloria a Dios! Finalmente hemos llegado al lugar donde muchos de nosotros nos estamos uniendo y adorando a Dios en unidad, “hasta que todos lleguemos a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios; hasta que lleguemos a ser un hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13). Ese es uno de los pasos más importantes que tiene que suceder.

    “Y al decir «subiendo», ¿qué quiere decir, sino que también primero había descendido a lo más profundo de la tierra? El que descendió, es el mismo que también ascendió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo. 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:9-12).

    Dios me dijo esto: “Se acerca el tiempo, e incluso ahora, para que las personas caminen en la plenitud de sus llamados”. No, el día del apóstol no ha terminado. El día del profeta no ha terminado. El evangelista y el pastor no son los únicos dos ministerios que quedan en funcionamiento. Pronto llegará el día en que veremos a la gente caminar en el poder apostólico y profético en toda su extensión. Veremos a la gente caminar en el oficio de evangelista de tal manera que sacudirá y asustará al mundo.

    1 Corintios 12:28 se refiere a otros ministerios que han sido establecidos en el Cuerpo de Cristo; “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, luego los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas”.

    Algunas personas son llamadas principalmente a un don del ministerio, como los milagros o los dones de sanidad. Hay oficinas donde se llama a la gente sólo para hacer milagros. Hay personas puestas en la Iglesia para hacer nada más que ministrar sanidad a la congregación. Kathryn Kuhlman caminó en ese ministerio. Ella predicó a personas que no sabían mucho acerca de La PALABRA. Dios la llamó a ministrar en los dones de sanidad; y gracias a Dios, ella lo aceptó!

    Hay ministerios de gobierno y oficina de ayudas. El ministerio de ayudas es el ministerio menos desarrollado en el Cuerpo de Cristo hoy, es un ministerio vital, tan real y necesario como el oficio del pastor. Dios está levantando hombres y mujeres en estos últimos días para caminar en la plenitud de las ayudas y los dones del Espíritu. Él me dijo: “Los bendeciré por su compromiso de ver mi pacto establecido en la tierra. ¡Estarán allí viendo cómo los muertos resucitan y los ciegos ven y los cojos caminan!” ¡Alabado sea el Señor! Piénsalo: tu y yo vemos que los ministerios funcionan en toda su extensión.

    La Nueva Raza

    Nuestro trabajo es caminar en amor los unos con los otros y experimentar este magnífico reino de lo milagroso. 

    “sino para que profesemos la verdad en amor y crezcamos en todo en Cristo, que es la cabeza, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” (Efesios 4:15-16).

    En el texto griego, la palabra edificar significa “cargar”, como “cargarías” una batería. ¡Mientras nos edificamos unos a otros en amor, nos llenamos de poder! Hablando la verdad en amor los unos a los otros, crecemos en Él en todas las cosas y caminamos por la tierra en plena estatura como creyentes continuamente edificándonos con La PALABRA.

    Jesús no regresará por una Iglesia débil, enfermiza que ha sido derrotada y abatida por Satanás. ¡No, alabado sea Dios, nos vamos de aquí en un resplandor de gloria!

    Puedes caminar en el reino de lo milagroso, usando la autoridad de Dios; pero nunca lo harás hasta que pongas la PALABRA de Dios en primer lugar en tu vida y camines en amor. ¡Ese es el reino de lo milagroso!

    En Deuteronomio 28, la PALABRA dice: “Y acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y hacer todos sus mandamientos [ahora solo hay uno para observar y hacer] que te ordeno hoy… todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán…” (versículos 1-14). 

    Entonces estarás caminando por fe en el nivel más alto que existe. El poder milagroso de Dios operará en ti y verás que suceden cosas grandes y poderosas.

    Serás contado entre “la nueva raza” que saldrá al mundo. Ya no andaréis como otros gentiles andan en la vanidad de sus mentes; pero andaréis en amor así como Jesús anduvo, hombres y mujeres conociendo todos sus derechos y privilegios en Cristo Jesús. ¡Te levantarás, proclamando el poderoso Nombre de Jesús, y prepararás el camino de la venida del SEÑOR!

     

  • 6 Consejos para Impulsar tus Oraciones

    6 Consejos para Impulsar tus Oraciones

    …para que SIEMPRE obtengan resultados

    ¿Alguna vez has sentido que tus oraciones pidiendo ayuda son como disparar una bengala en el cielo sobre una isla desierta?

    Se veía impresionante mientras subía, incluso esperanzadora, pero la gravedad finalmente se activó y estuvo de vuelta en el suelo en poco tiempo… sin ningún impacto perceptible.

    Dios advirtió una vez a los israelitas que la desobediencia a Su Palabra daría como resultado que el cielo sobre sus cabezas se volviera como bronce (Deuteronomio 28:23), impidiendo que la lluvia descendiera  y que las oraciones ascendieran al cielo.

    Afortunadamente, la sangre de Jesús no solo nos redime de esa maldición (un cielo cerrado), sino que también nos garantiza un flujo sin obstrucciones de las BENDICIONES del cielo (Gálatas 3:13-14). Y parte de esas BENDICIONES incluye la promesa que Dios siempre nos escuchará (1 Juan 5:14).

    Una vez, el Señor le dijo al hermano Copeland, Kenneth, no estoy tratando de ocultarte nada. ¡Estoy haciendo todo lo que puedo para conseguirte cosas!

    Esa es la actitud y el enfoque de Dios para todos los que lo buscamos, especialmente cuando se trata de orar y mantener abiertas las líneas de comunicación.

    El hermano Copeland describe la Biblia como un libro de oraciones, lleno de todo tipo de suplicas para que las usemos en cada situación que se presente. Es por eso que el Apóstol Pablo nos dice que “oremos en el Espíritu en toda ocasión con toda clase de oración y suplica” (Efesios 6:18, NVI).

    Tal vez no estés tan convencido de que Dios está interesado en saber de ti.

    Bueno, dale a estas palabras, del corazón y los labios de Jesús, un momento para asimilarlas:

    • Pedid, buscad, llamad (Mateo 7:7-8)

    • Oren siempre, nunca se rindan (Lucas 18:1-8)

    • Sigue pidiendo y recibirás (Juan 16:24)

    • Dios nos da lo que pedimos (1 Juan 5:15)

    • Dios va más allá de lo que pedimos (Efesios 3:20)

    • No tienes porque no pides (Santiago 4:2).

    Un tema recobra sentido…

    ¡Pedir! Dios quiere que lo hagas, e incluso espera que lo hagas.

    Tu Padre celestial está totalmente comprometido a recibir y responder a cualquier llamado de urgencia que realices. NO hay vacilación de Su parte. Tal vez te vendría bien un impulso de confianza antes de comenzar a lanzar tu próxima ronda de oraciones y pedidos hacia el cielo.

    Una vez más, no hay ninguna forma pre-establecida para orar, excepto siempre en fe, siempre creyendo en Dios. Entonces, estudia y considere cómo aplicar los siguientes seis aspectos diferentes para impulsar tus oraciones que pueden conectarte con Dios en nuevos niveles y traer los cambios que tanto deseas en tu mundo.

    Impulso de oración No. 1: Concesiones Celestiales

    “Les aseguro[a] que, si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá. 24 Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán”. – Marcos 11:23-24, (NVI).

    Conceder algo es permitirlo, aprobarlo u otorgarlo (como un regalo). Es donde la persona de menor rango en una situación es bendecida por la mayor (Hebreos 7:7). Incluso si una concesión se ofrece como un regalo, por lo general viene con condiciones.

    Como ya hemos visto, cuando se trata de nuestras oraciones, no hay duda que Dios está listo para concedernos cualquier cosa que le pidamos. Sin embargo, Jesús no parecía poder enfatizarlo lo suficiente…

    “De cierto, de cierto les digo, que todo lo que pidan al Padre, en mi nombre, él se los concederá” (Juan 16:23).

    Aquí, lo que impulsa nuestras oraciones al Padre es usar el Nombre de Jesús, el Nombre sobre todo nombre, el Mayor (Filipenses 2:9-11; 1 Juan 4:4), Dios, concede nuestra petición cuando usamos la autoridad que tenemos en el Nombre de Jesús. Su Nombre nos permite el acceso al Padre (Juan 14:6).

    Justo antes de ir a la cruz, Jesús desafió a sus discípulos: “Ustedes creen en Dios; creed también en mí” (Juan 14:1, NVI).

    Ese es el mismo desafío que enfrentamos hoy como creyentes que oramos. Jesús hizo GRANDES promesas mientras estuvo en esta tierra, Dios respaldará cada una de esas promesas concediendo nuestras peticiones cuando usamos el Nombre de Jesús con fe.

    Impulso de Oración No. 2: Acuerdos Terrenales

    “»Además les digo que, si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo. Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos»”. – Mateo 18:19-20, (NVI).

    Fíjate, Jesús comenzó diciendo: “Otra vez os digo…”.

    En otras palabras, “¡Te voy a decir esto una y otra vez hasta que lo entiendas!”.

    El principio y el poder del acuerdo era un trato hecho en la mente de Jesús y del Padre. Somos nosotros los que necesitamos envolver nuestras mentes, y fe, alrededor de esto.

    Durante los últimos 55 años, el hermano Copeland nos ha dicho que la fuerza más poderosa sobre la faz de la tierra es un acuerdo de pacto entre dos o más personas del pueblo de Dios, particularmente un esposo y una esposa. Está en el mismo nivel de impacto que el pacto de Dios con Abraham, o incluso Su pacto con Jesús.

    Un versículo antes (Mateo 18:18), Jesús les dijo a sus discípulos: “De cierto os digo que todo lo que prohibáis en la tierra será prohibido en el cielo, y todo lo que permitáis en la tierra será permitido en el cielo”.

    Esto es el cielo y la tierra poniéndose de acuerdo. Entonces, no estamos hablando de impacto global. Jesús estaba pensando mucho más allá de eso. Estamos hablando de toda la creación, ¡ese es el nivel de influencia que pueden tener tus oraciones!

    Aún así, el desafío es la parte del “acuerdo” (¿no?).

    Más tarde, veremos otro impulso de oración que es de gran ayuda para encontrar y permanecer en ese lugar de acuerdo. Por ahora, solo permite que el nivel de compromiso de Jesús (y del Padre) de responder a tus oraciones, penetre en tú espíritu mientras te dispones a orar con fe y a ponerte de acuerdo con otro creyente en el poder del acuerdo. ¡Dios se encargará de que esas oraciones se cumplan!

    Impulso de Oración No. 3: Fe

    “Por nuestra fe en Cristo tenemos la libertad de presentarnos ante Dios con plena confianza para hablar con él”. – Efesios 3:12.

    La fe eleva el voltaje simplemente porque nos da la audacia y la confianza para entrar en la presencia de Dios.

    Y cuando lleguemos allí, bueno, ¿qué hacemos entonces?

    Ciertamente, contemplamos a nuestro Dios y Padre. Lo alabamos, lo adoramos y lo honramos.

    Pero mientras estamos allí, los apóstoles nos recuerdan…

    • “Acerquémonos confiadamente al trono de nuestro Dios misericordioso. Allí recibiremos su misericordia y hallaremos gracia para ayudarnos cuando más la necesitemos” (Hebreos 4:16)

    • “En toda oración y ruego, con acción de gracias, sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios” (Filipenses 4:6, NVI)

    • “¿Alguno de ustedes está enfermo? Debe llamar a los ancianos de la iglesia para que vengan y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Tal oración ofrecida con fe sanará a los enfermos, y el Señor los sanará a ustedes” (Santiago 5:14-15).

    Esos son algunos recordatorios claves de que la oración cambia las cosas, y la FE es lo que hace que sucedan. La fe es lo que impulsa n